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06 de Apr de 2020

Planeta

Salto desde las puertas del espacio

PANAMÁ. Felix Baumgartner no conoce el miedo a la muerte. Se ha lanzado al vacío desde lugares muy altos como el cerro El Corcovado, en ...

PANAMÁ. Felix Baumgartner no conoce el miedo a la muerte. Se ha lanzado al vacío desde lugares muy altos como el cerro El Corcovado, en Brasil y el Puente de las Américas en Panamá. Y dentro de cinco días se propone una misión que para muchos es considerada imposible y hasta suicida. El llegará hasta la estratosfera en una cápsula y se lanzará en caída libre desde 36.576 metros de altura, ¿lo logrará?.

Sólo lo sabremos el próximo 8 de octubre del 2012 para cuando esta programada la hazaña. Si lo logra se convertirá en el primer hombre en romper la barrera del sonido sin apoyo de ningún equipo mecánico. Y, además, rompería tres récords: el del vuelo más alto tripulado, el de la caída libre de mayor duración y el del salto de mayor altura.

La aventura del austriaco tiene también otros objetivos: permitirá colectar datos que ayudarán a mejorar la seguridad de los viajes espaciales, han explicado los científicos.

El austriaco se juega la vida en esta aventura. Ya en otras ocasiones se han perdido vidas al intentar saltar distancias similares. Nick Piantanida, por ejemplo, terminó en un coma profundo del que nunca llegó a despertar tras intentar hacer algo parecido, según una publicación de la revista colombiana ‘SEMANA’.

‘DIOS DE LOS CIELOS’

A pesar del riesgo que corre, el paracaidista está optimista. Y cuenta las horas, minutos y días para hacer el ejercicio. El ‘dios de los cielos’, como se le han apodado a Baumgartner sus admiradores, aseguró sentirse como ‘un tigre que espera salir de su jaula’, de acuerdo a información publicada por el portal de Red Bull (patrocinador de la iniciativa).

Él, además, ha ultimado todos los detalles del salto. Durante años ha practicado saltos desde grandes alturas. Y la cápsula de la misión ha simulado viajes muy altos. Aunque en uno de estos experimentos en el mes de julio el equipo sufrió desperfectos durante el aterrizaje.

OTROS RIESGOS

Pero que se dañe la nave no será el único riesgo que correrá el saltador. En esta aventura también se enfrentará a las bajas temperaturas de la estratosfera, una de las capas de la Tierra, que llegan a descender hasta 70 grados bajo cero. Y que decir de la presión atmosférica que es mínima. Y ni hablar del aire. Es tan delgado que sin una máscara de oxígeno es imposible sobrevivir.

OTRAS AVENTURAS

Pero a él nada lo intimida. Su costumbre de saltar los rascacielos y los accidentes geográficos más altos del planeta lo han curado de cualquiera sensación de angustia. Y a sus 43 años cuenta con una serie de aventuras que son casi imposible para cualquier mortal común y corriente. Entre las más renombradas está cuando se arrojo del viaducto francés de Millau, a 340 metros bajo el suelo. También llegó a saltar de las cuevas de Mamet, en Croacia. Y, además, se recuerda bastante bien cuando sobrevoló el Canal de la Mancha, con unas alas de carbono. Nunca nadie antes lo había hecho.