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25 de May de 2022

Planeta

‘Panamá todavía no puede producir suero antiofídico’

A pesar de los avances, existen limitantes para desarrollar el antídoto contra el veneno de serpientes

Aunque Panamá cuenta con diversidad de serpientes, entre ellas especies de ‘víboras’ y ‘corales’ muy venenosas, expertos en el tema aseguraron a este diario que el país todavía no está preparado para producir el antídoto (suero antiofídico) contra el veneno producido e inoculado al morder; sin embargo, adelantaron que se está trabajando en ello y explicaron la importancia que tiene el establecimiento de un ‘banco con venenos’ en el país para así lograr en un futuro este antiofídico adecuado para el veneno de nuestras víboras.

Los investigadores dieron estas declaraciones en una entrevista con el diario La Estrella de Panamá , luego de que el pasado mes de marzo la Universidad de Panamá (UP), la Fundación Universidad de Panamá y Minera Panamá firmaran un acuerdo de cooperación para desarrollar estas investigaciones.

¿PANAMÁ ESTÁ PREPARADO PARA PRODUCIR UN SUERO ANTIOFÍDICO?

Víctor Martínez, Herpetólogo/Ofidiólogo, investigador y director del Centro para Investigaciones y Respuestas en Ofidiología (CEREO), aseguró que a pesar de los avances que se han logrado hasta el momento, Panamá todavía está lejos de producir un suero antiofídico como lo está haciendo Costa Rica, porque aún carece de recursos como profesionales experimentados, banco con veneno, equipo y recursos económicos para desarrollarlo.

‘En estos momentos, Panamá no puede producir suero antiofídico, expresa Martínez. Aún no tenemos los profesionales con la suficiente experiencia en aspectos básicos para estas tareas; tampoco los equipos necesarios ni los recursos económicos para desarrollarlo a pesar de que la UP y Minera Panamá nos han dado apoyo económico’, destaca Martínez, quien asegura todavía hacen falta recursos económicos para poder continuar.

‘Solo para el banco con venenos y el veneno patrón necesitamos más de $300 mil anuales’, dice. Tanto Martínez como José De Gracia, supervisor de Biodiversidad de la empresa Minera Panamá, reconocen que para obtener un antídoto eficaz, los profesionales deben ser capacitados y en eso hay que trabajar. ‘Por ejemplo, para un médico veterinario no es suficiente tener el grado académico sino que también debe tener experiencia previa en inmunización, sangrado, de equinos, y otros aspectos de este campo’, dice el Ofidiólogo.

Martínez resalta que la OMS considera que hasta el momento Costa Rica produce excelente anti veneno para las víboras de la región centroamericana; sin embargo, reconoce que el trabajo que estamos realizando va camino a ese objetivo. ‘Ese banco con venenos va a servir para que la Organización Mundial de la Salud (OMS), lo considere como patrón para el país’, afirma Martínez, quien con el apoyo de Minera Panamá y el grupo de profesionales universitarios que lo apoyan, estudian en el Serpentario de la UP, las diferentes serpientes que habitan en todo el país.

‘Para Minera Panamá es un compromiso de vital importancia realizar este trabajo y contribuir con las universidades en los proyectos de investigación de los ofidios y así lograr la producción del suero antiofídico. Queremos que las personas conozcan que esta empresa no solo se dedica a extraer minerales (cobre u oro), sino que también contribuye en proyectos investigativos encaminados al bienestar de las comunidades y del país en general’, destaca José De Gracia, supervisor de biodiversidad de la empresa minera, quien advierte que las mordeduras de serpientes son un problema de salud pública relevante en la región latinoamericana que merece una importante atención, puesto que estos accidentes afectan principalmente a la población rural involucrada en faenas agrícolas.

¿QUÉ ES UN BANCO CON VENENO?

De acuerdo con Martínez, no es más que el lugar donde se almacena, en condiciones apropiadas, los venenos de cada una de las especies existentes en el país. En el caso de Panamá, dice el ofidiólogo, para producir el veneno patrón (se llama patrón porque representa todo el territorio nacional y todas las especies) primero se necesita contar con todas las especies de serpientes del país, incluyendo las del área insular (islas) y aún no se tienen.

‘No podemos solo tener el veneno de la serpiente X de un solo lugar, porque —por ejemplo— puede no ser igual el veneno de una serpiente X de Bocas del Toro que el de una de Colón o de Veraguas. Cada una puede tener variación en la composición del veneno. Tal y como ocurre con las personas, cuyo color de piel varía dependiendo de la región de donde procede, así mismo ocurre con las serpientes. Ese color de piel diferencia el patrón de cada una, y por ende la actividad de su veneno.

Por otro lado, Martínez dijo que también hace falta realizar más estudios minuciosos de los datos estadísticos de mordidos por serpientes y separar la información de aquella de escorpiones y arañas; también perfeccionar los registros para minimizar los sub registros; asunto que está haciendo el Ministerio de Salud (MINSA) ya que la información podría estar viciada y con sub registros en áreas con difícil acceso.

Señala Martínez, que en Panamá también ‘hay personas que se dedican a capturar las serpientes para venderlas e incluso su veneno, puesto que un vial de anti veneno puede costar como mínimo 30 dólares’, comenta. En el país se reportan alrededor de 3 mil mordeduras entre las de serpientes y las de alacrán, al año, según un informe del MINSA del año 2013.

En dicho año, el MINSA y otros personas por la UP también firmaron un Convenio Marco de Colaboración para desarrollar sueros antiofídicos, que según Martínez no guarda relación con las tareas e investigaciones que él desarrolla en el CEREO.

LO QUE NO SE DEBE HACER ANTE UNA MORDEDURA DE SERPIENTE

- No se debe aplicar un torniquete, puesto que este restringe la acción del veneno a un área determinada del cuerpo y puede causar mayor daño o más severo en esa área anatómica.

- No efectuar incisiones o cortaduras en el área de la mordedura, ya que a través de los dientes adaptados para la inoculación la serpiente inyecta el veneno a profundidad y se difunde rápidamente. Las incisiones no contribuyen a evitar el envenenamiento; al contrario, causan más lesiones al paciente y pueden complicar la situación por la exposición a infecciones.

-No succiona o chupar en el área de la mordedura, puesto que el veneno podría actuar directamente en las mucosas de la boca y en heridas o úlceras del tracto digestivo de la persona que efectúa la succión. En cuanto al uso de aparatos de succión, no se ha demostrado su utilidad; por ello no se deben usar.

-No aplicar compresas con hielo, ya que pueden empeorar las lesiones locales originadas por el veneno, al causar mayor isquemia y necrosis.

Lo que aconseja el Herpetólogo/Ofidiólogo Martínez, en estos casos, es mantener al accidentado inmovilizado para minimizar la difusión del veneno.