28 de Feb de 2020

Planeta

El hombre necesita más, pero la Tierra produce 50% menos

En 50 años, el rendimiento del planeta pasó de 3.2 hectáreas globales a 1.7 y la mitad de las especies vertebradas murió

El humano tala más árboles de los que pueden crecer. Pesca más de los que los océanos pueden reponer. Emite más carbono de lo que los bosques pueden absorber. Y se reproduce a un ritmo desmesurado. El resultado tiene un sabor altamente plomizo: en términos per cápita, en 50 años la huella ecológica humana aumentó de 2.5 a 2.7 hectáreas globales, y la capacidad de producción de la Tierra se redujo de 3.2 a 1.7 hectáreas globales.

Un informe presentado este martes por el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF, por sus siglas en inglés) sostiene que con su presión anual por recursos, el hombre —ahora, 7 mil millones— necesita, en promedio, 1.5 planetas Tierra. En el 2000 se requería 1.3 y sólo en 1970 el humano fue conforme (un planeta).

La sobre demanda y la escasa capacidad de respuesta natural está provocando ‘una reducción de la cantidad de recursos y la acumulación de deshechos a tasas mayores que las que se pueden absorber o reciclar’, destaca el documento.

Entre 1961 y 2010 las emisiones de carbono pasaron a significar del 36% al 53% de la huella ambiental humana, aunque el resto de las principales fuentes de contaminación se mantuvieron ascendentes.

EL PESO DE LA AGRICULTURA

Los avances tecnológicos, los insumos agrícolas y el riego han disparado los rendimientos promedio por hectárea en las zonas productivas agrícolas, y sostiene el WWF, en sintonía, ha crecido su peso en la contaminación humana.

Después del carbono, las tierras de cultivo han incrementado gradualmente su impacto ambiental, hasta ubicarse claramente como el segundo rubro más contaminante.

Tras él se sitúan los productos forestales y los productos de pastoreo.

Los expertos han ligado esta presión sobre los recursos naturales con la pérdida gradual de los hábitats naturales. Así el efecto es todavía más drástico: en menos de dos generaciones humanas se han perdido, en promedio, el 52% de las especies de animales vertebrados.

‘El estado de la biodiversidad mundial está peor que nunca’, plantea el informe de la WWF, el mismo que destaca que además del abuso directo del hombre, el cambio climático está intrínsecamente relacionado con este fenómeno.

Hasta 39% de la variedad de animales terrestres con vértebras desaparecieron, principalmente por la necesidad humana de tierras para la agricultura, el desarrollo urbano y la producción de energía.

Un porcentaje de reducción similar se reportó entre las especies marinas, principalmente entre tortugas, tiburones y aves.

Y LAS HIDROELÉCTRICAS...

Pero la mayor caída está en los ríos. En los últimos 50 años se extinguió el 76% de las clases de animales de agua dulce, a causa, según el estudio, de la fragmentación de sus hábitats, la contaminación y las especies invasoras. ‘ Los cambios en los niveles de agua y la conectividad del sistema acuático (por ejemplo mediante el riego y las represas hidroeléctricas) tienen un gran impacto en los hábitats de agua dulce’.

‘El asunto es tan grave —asevera Marco Lambertini, director general de la WWF— que puede ser difícil tener una actitud positiva hacia el futuro’.