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14 de Jul de 2020

Planeta

Manglares panameños, el termómetro para medir el carbono azul

Manglares de Remedios, San Lorenzo, San Félix y Chame son parte de un estudio internacional para calcular su capacidad de absorción del CO2

Manglares panameños, el termómetro para medir el carbono azul
Funcionarios de MiAmbiente tomando muestras en los manglares de Chame.

A pesar de las constantes amenazas de destrucción que sufren los manglares de Panamá, estos ecosistemas están siendo considerados como parte de una investigación internacional para calcular su capacidad de absorción de dióxido de carbono (CO2).

Se trata del proyecto de Protección de las Reservas y Sumideros de Carbono en los manglares y áreas protegidas del país, que se inició hace tres años, de la mano de organismos internacionales y de autoridades del gobierno, que le permitirá a las entidades públicas y a la sociedad conocer el potencial de mitigación al cambio climático del país y definir estrategias de protección de esos recursos naturales, como uno de los compromisos adquiridos en el Acuerdo de París.

El proyecto se encuentra en su etapa final. Las investigaciones se han hecho en los manglares de Remedios, San Lorenzo y San Félix, en la provincia de Chiriquí, y más recientemente en los manglares de la bahía de Chame, en Panamá Oeste.

PROYECTO Y RESERVA

La investigación se realiza desde hace tres años entre organismos y el gobierno

177

mil hectáreas de manglares hay en el país, el 38% forma parte de áreas protegidas.

Como parte del proyecto, a la fecha se ha medido un poco más del 8% del total de manglares que existen en el país (Panamá cuenta con más de 177 mil hectáreas de manglares a lo largo de su territorio), señaló Sander Carpay, coordinador de Resiliencia Urbana y Comunicaciones de Wetlands International Latinoamérica y el Caribe.

También se ha trabajado en el diseño de un protocolo para medir el carbono que se almacena en los manglares y que contribuye con la eliminación de los principales gases de efecto de invernadero, dijo la coordinadora del proyecto, Isis Pinto.

El protocolo de medición está a la espera de la firma del ministro de Ambiente, Emilio Sempris.

MEDICIÓN

En este proyecto se mide el carbono almacenado en la biomasa de los árboles de mangle, raíces, en la madera caída y demás vegetación sobre el suelo y en el subsuelo. Para la investigación, se creó una metodología en conjunto con MiAmbiente con los estándares internacionales de las guías del grupo intergubernamental de expertos sobre el cambio climático y la Estrategia Nacional REDD.

Se calcula que los manglares pueden almacenar más de mil toneladas de carbono (entre 2 y 5 veces más que los bosques terrestres), a pesar de que los manglares representan menos del 1% de la superficie de bosques tropicales.

Panamá cuenta con más de 177,000 hectáreas de manglar, las cuales contienen más de 52 millones de toneladas de carbono.

A pesar de su importancia, estudios de organismos como el Instituto Smithsonian de Investigaciones Tropicales y universidades han determinado que desde 1930 a la fecha se ha perdido el 68% de la cobertura de manglar, indicó el biólogo Isaías Ramos.

La deforestación por madera, la acuicultura del camarón o el desarrollo frente a las playas son las actividades que han ocasionado la deforestación de manglares.

FUNCIÓN

El carbono azul es el carbono capturado por los océanos del mundo y los ecosistemas costeros. Éste es capturado por los organismos que viven en los océanos, se almacena en forma de biomasa y sedimentos de manglares, marismas, pastos marinos y potencialmente algas. Los manglares de Chiriquí Oriente son considerados de ‘gran valor económico por los bienes y servicios ambientales que aportan a escala local y nacional', los cuales pueden llegar a sumar más de $32 millones al año, según estudios recientes difundidos por la organización ambientalista Wetlands International Latinoamérica y el Caribe.

La información generada en estos estudios facilitará identificar fuentes de financiamiento no reembolsable para su protección, además de proveer datos que permitirán enriquecer los reportes que efectuará Panamá a la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (CMNUCC), compromiso adquirido por el país al ratificarla el Acuerdo de París.

La información formará parte del el Inventario Nacional Forestal y de Carbono que será finalizado este año, además de complementar las futuras comunicaciones nacionales de cambio climático ante la CMNUCC.