01 de Dic de 2021

Planeta

Una largatija que puede predecir el futuro de las especies del trópico

Un estudio científico de Mike Logan, del Instituto de Investigaciones Tropicales de Panamá (STRI), intenta determinar si los pequeños reptiles podrán adaptarse a cambios bruscos de temperatura

Los antepasados de las lagartijas han sobrevivido a abruptos y catastróficos cambios en su entorno. La pregunta es, ¿podrán lograrlo otra vez? ¿Es posible que estos reptiles evolucionen lo suficientemente rápido para sobrevivir al vertiginoso cambio climático que experimenta el planeta?

Mike Logan, becario post doctoral del Instituto de Investigaciones Tropicales (STRI), lidera un equipo internacional de científicos que intenta descifrar las bases genéticas de la adaptación animal al cambio climático.

No es nada nuevo señalar que la emisión de dióxido de carbono a la atmósfera está aumentando la temperatura del planeta. Este fenómeno denominado calentamiento global está creando condiciones que no se han experimentado en el planeta durante casi un millón de años.

Las extinciones masivas de animales podría ser uno de los escenarios más dramáticos del calentamiento global. Aunque, existe la posibilidad de que las especies puedan

Adaptarse a los cambios que ocasionará este fenómeno. Logan está convencido que algunas especies se transformarán lo suficientemente rápido para adaptarse a los nuevos entornos de vida.

Para probar su hipótesis, el científico y su equipo hicieron capturas de la lagartija (Anolis apletophallus), una especie endémica de Panamá, a lo largo del Camino del Oleoducto en el Parque Nacional Soberanía, Pero, posterior a una serie de exámenes, los pequeños reptiles serían liberados en islas cercanas al Lago Gatún para determinar su adaptación a los diferentes entornos.

Los sitios donde serían puestos en libertad son ecosistemas únicos y diferentes, desde afloramientos rocosos hasta cimas de montañas. Algunos de esos ambientes están cubiertos de hierba y arbustos y no ofrecen protección contra el calor del sol, otros tienen árboles tropicales que ofrecen sombra fresca y húmeda en islas más grandes.

Los investigadores realizan un procedimiento antes de mudar a las lagartijas a sus nuevos entornos para colectar información sobre la especie. A los reptiles se le mide su longitud, desde su hocico hasta su cloaca, una abertura única donde salen los residuos líquidos y sólidos de los alimentos digeridos.

Otro miembro del equipo tiene el trabajo de pesar a las lagartijas en una placa metálica que funciona como una balanza. Mientras que un tercero verifica que no tenga garrapatas, parásitos y gusanos que se muevan en su cuerpo.

‘Los antepasados de estas lagartijas han sobrevivido cambios abruptos y casi catastróficos en sus entornos, en el pasado lejano, mucho antes de que los seres humanos comenzaran a alterar el clima'.

Adicionalmente, cada una de las lagartijas tiene que pasar por una cantidad de pruebas fisiológicas que buscan determinar cómo cambia su metabolismo o su capacidad para correr ante un cambio de temperatura.

Después de estos exámenes, el equipo asigna a cada lagartija una etiqueta única. Después de esto, los animales están preparados para mudarse a un nuevo hogar, en las islas del Lago Gatún, un embalse creado en 1914 como vía fluvial del Canal de Panamá.

El traslado es en un barco que sale del muelle de Gamboa con destino isla Barro Colorado. Para evitar que el viaje produzca afectaciones en los animales, los investigadores las colocan en bolsas de tela numeradas dentro de una hielera azul que permite amortiguar los golpes que se producen durante el recorrido del bote.

Al llegar a Barro Colorado, los científicos toman otro bote que los conduce a islas más pequeñas donde liberan docenas de lagartijas, El área es más cálida que donde fueron capturadas.

Las lagartijas son especies de sangre fría cuya temperatura corporal fluctúa con la del exterior. Los reptiles están acostumbrados a un clima relativamente estable en los trópicos y pequeños aumentos de la temperatura ambiental pueden causarles estrés térmico e incluso empujarlos a la extinción, señala una publicación científica de ABC.es.

‘Me gusta pensar en estos animales como astronautas que van a Marte', comentó Logan. ‘Los estamos trasladando de sus hábitats domésticos a entornos completamente nuevos. Puede ser difícil para algunos de ellos adaptarse, pero sus reacciones nos enseñarán una gran cantidad de cosas, sobre cómo los seres vivos pueden hacer frente a los drásticos cambios en el clima'.

Este grupo de científicos espera que se produzcan cambios en el ADN de los reptiles que permita que sobrevivan a condiciones muy difíciles. Los animales tienen ventajas que las ayudarían en el proceso de adaptación a entornos diferentes. Por ejemplo, son seres invasores, que pueden viajar de un lugar a otro, y se adaptan a nuevas condiciones de vida y se reproducen muy rápidamente.

En los próximos meses, los científicos regresarán muchas veces a estas islas para recapturar a los reptiles que han sobrevivido. Así podrán determinar que individuos lograron su supervivencia y cómo se produce su evolución.

En un segundo año, cuando la mayoría de los lagartijas usadas para el experimentado hayan concluido su ciclo de vida, el equipo de investigadores rastreara, marcará y capturará a sus descendientes para determinar los cambios que se registren producción de la evolución genética.

Como parte del experimento, los investigadores usarán nuevas técnicas que revelen cambios en el código genético de los reptiles, que han vivido sometidas a diferentes temperaturas. Logan espera que los cambios genéticos coincidan con otros cambios, que sean observables en el aspecto físico y fisiológico de este reptil.

De darse cambios en el código genético de la mayoría de las lagartijas sometidas a ambientes más cálidos, esta sería una pista temprana de lo que depara el futuro a las especies tropicales frente al cambio climático, concluyó el científico, concluye el líder de la investigación,