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25 de Jun de 2022

Salud

Alessandra Rampolla, juntos y revueltos

La sexóloga puertorriqueña estuvo en Panamá como invitada especial de la Woman Healthy Morning del Hospital Punta Pacífica

Alessandra Rampolla, juntos y revueltos
Alessandra Rampolla, juntos y revueltos

¿Cuan importante es el sexo en una pareja?, preguntó la sexóloga Alessandra Rampolla a un público mayoritariamente femenino en el Hotel Hilton.

Unas responden que 40%, otras que 60%... ‘Están todas mal', dice la puertorriqueña de 42 años, ‘no creo que exista un porcentaje de importancia [del sexo]. Es fundamental y completamente necesario. Es parte de la definición de una pareja'.

‘Sin sexo no existe pareja', sentencia Rampolla, al tiempo que reconoce que hay una cultura muy fuerte de que de sexo no se habla, incluso en la relación, y por eso se empiezan a distanciar.

La comunicación sexual es fundamental, pero con los años la pareja va perdiendo la magia. ‘Ahora es noche de martes de sexo y temprano porque hay que trabajar al día siguiente', comenta la especialista en broma y en serio.

Para combatir el aburrimiento, Rampolla recomienda usar cada sentido del cuerpo para lograr que ese momento que la pareja tiene para el sexo, sea lo más placentero posible.

‘El deseo sexual empieza con el pensamiento, ese que te dice te vas a calentar, y todos nuestros receptores están enfocados en el placer', comenta.

LO QUE VEO Y ESCUCHO

Las invitadas empiezan a dejar la pena atrás y a escuchar con atención a la sexóloga que indica que los sentidos juegan un papel fundamental para salir de la rutina y se puede jugar con ellos en diferentes ocasiones para mantener la chispa.

‘¿Qué las estimula visualmente? Que el tipo es tu guapo y ¿qué más? La ropa, la lencería... en el caso de los hombres no hay mucha, pero es importante que se saque las medias', recomienda.

Pero Rampolla señala que la mejor estimulación visual es la iluminación. ‘Después de varios años, no quieres una luz blanca encima de la cama que hace que sea vea hasta el mínimo poro'.

Ella sugiere la luz tenue o de una vela, ‘que haga un photoshop natural' y que los haga sentirse más cómodos.

La películas eróticas también sirven para calentar el ambiente.

Para una atmósfera diferente, Rampolla menciona la música, preferiblemente suave.

‘Al tener sexo con música uno tiende a ir al ritmo del bit, así es importante el género que se elija'.

Las palabras románticas también encienden la pasión, así como las palabras subidas de tono.

‘Si no están acostumbradas a usarlas, les recomiendo que las practiquen y saquen toda la chanchada acumulada de la semana' y el público revienta en una carcajada de pudor y picardía.

La respiración y los gemidos son otros sonidos bienvenidos en la cama. ‘No los peliporno, sino los que salen de adentro porque estaba tan bueno todo lo que estaba pasando'.

DE OLORES Y SABORES

Rampolla reconoce que hay una campaña muy fuerte contra el olor natural de la vagina, y no debería ser.

‘¿Es un olor agradable? Sí. ¿Es un olor sexy? Sí. No hace falta que se pongan sprays para desodorizar nada', afirma la sexóloga.

Asimismo, dice que los genitales del hombre también tienen su aroma y es natural y hay que disfrutarlo.

Por otro lado está el gusto y los fluidos corporales son altamente afrodisiacos, dice Rampolla.

Asegura que para los hombres el sexo oral ‘es su película en HD y en vivo y en directo. Así que la actitud, la mirada y los gestos son importantes y no parecer como que está ahogando a la mujer que ama'.

Los alimentos también sirven para estimular, como crema batida, chocolate, entre otros.

A través de los masajes, aceites y cosas frías o calientes, se estimula el tacto. Igualmente, el uso de juguetes sexuales y texturas.

EL ESCONDIDO

Rampolla menciona que hay un sexto sentido que la mujeres deciden ignorar y tiene que ver con el cerebro.

‘Muchas mujeres se cohíben con sus fantasías, porque le ponen juicio y definición a sus pensamientos'.

‘Si hay algo que puede hacer toda una diferencia para que la vida sexual sea interesante y divertida es que dejen fluir sus pensamientos y su imaginación. No hay barrera más grande en la sexualidad femenina que nuestros propios credos'.