Omar Fernández: ‘Ni para la derecha ni para la izquierda: para adelante, con pragmatismo’

El legislador dominicano analiza comercio, integración regional, crisis haitiana, migración, tecnología emergente y el papel del Congreso frente al desencanto ciudadano en América Latina

A sus 35 años, Omar Fernández representa una nueva generación de liderazgos en el Caribe. Senador de la República Dominicana y participante del encuentro regional de la CAF - Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe, celebrado en Panamá a finales de enero de 2026, Fernández combina discurso institucional, visión geopolítica y una narrativa personal marcada por la historia diplomática de su familia.

En entrevista con La Estrella de Panamá, el legislador abordó las oportunidades de fortalecimiento bilateral entre Panamá y República Dominicana, la reconfiguración del comercio global, el equilibrio entre Estados Unidos y China en la región, la crisis haitiana, la migración, la inteligencia artificial y el desgaste de la democracia en América Latina.

Vínculos históricos y oportunidades concretas

Fernández parte de un dato concreto: la relación comercial entre ambos países no es reciente. Existen acuerdos vigentes desde las décadas de 1980 y 1990. En 2024, República Dominicana exportó a Panamá alrededor de 47 millones de dólares, mientras que las exportaciones panameñas hacia territorio dominicano superaron los 150 millones de dólares.

“Es un socio importante para nosotros”, subrayó.

La relación, sin embargo, trasciende lo económico. Su abuelo paterno, José Antonio Fernández Collado, fue cónsul dominicano en Panamá hasta sus últimos días. Una calle en la capital panameña lleva su nombre. “Tengo una relación primaria con mucha gente aquí”, dijo, evidenciando un vínculo que mezcla diplomacia y memoria familiar.

En un contexto global de reconfiguración de cadenas de suministro y tensiones geopolíticas, Fernández sostiene que el Caribe debe reforzar la integración regional. “Abrirnos al mundo es acertado, pero también debemos mirarnos hacia dentro como naciones hermanas”, planteó. Para él, América Latina necesita más estadistas capaces de comprender el momento convulso que atraviesa el sistema internacional.

Democracia, geopolítica y equilibrio estratégico

Sobre el rol de los parlamentos en la defensa democrática, el senador resaltó su participación en ParlAmericas, foro que agrupa legisladores del hemisferio. Allí, explicó, se discutieron temas como inteligencia artificial, transparencia legislativa y recuperación de la confianza ciudadana.

Advirtió que muchos congresos son recordados por leyes controversiales que poco impactan la vida cotidiana. “Mi generación debe explicar qué se discute en comisiones y por qué importa”, señaló.

En el tablero geopolítico, Fernández no ve incompatibilidad entre mantener relaciones estratégicas con Estados Unidos y ampliar vínculos con China. “No creo que haya que lesionar a uno para estar bien con el otro”, afirmó. Considera que Washington seguirá siendo el principal socio comercial de República Dominicana por razones históricas y estratégicas, pero defiende una política exterior abierta al comercio con cualquier nación que impulse crecimiento y diversificación productiva.

Su enfoque apuesta por la convivencia pacífica y el diálogo como herramientas diplomáticas centrales en un mundo multipolar.

Migración y crisis haitiana: un desafío regional

Uno de los puntos más sensibles de la conversación fue Haití. República Dominicana comparte isla con el país más pobre del hemisferio, hoy sumido en inestabilidad institucional y violencia de bandas armadas.

Fernández describió el panorama como “realmente complejo”. Recordó que el gobierno dominicano ha impulsado la construcción de un muro físico en la frontera por razones de seguridad, ante la ausencia de autoridades estables en Haití.

Sobre la respuesta internacional, fue crítico: “Lamentablemente, muy poco. Quisiéramos que se haga más”. Mencionó el despliegue parcial de fuerzas policiales kenianas y defendió el multilateralismo como vía necesaria para una solución integral. A su juicio, la migración haitiana ya no es solo un asunto bilateral, sino un fenómeno que impacta a Centroamérica, Suramérica y Norteamérica.

En términos más amplios, sostuvo que los países deben crear condiciones para que sus ciudadanos no emigren por necesidad. Seguridad alimentaria, salud, educación y empleo —enumeró— son pilares que evitan desplazamientos forzados y fortalecen la estabilidad interna.

Inteligencia artificial y rezago estructural

En el foro de inteligencia artificial celebrado en el marco del encuentro regional, Fernández advirtió sobre la velocidad vertiginosa del desarrollo tecnológico. “Es probable que una ley presentada hoy sea obsoleta en tres meses”, comentó.

Diferenció entre regulación e innovación: un exceso normativo podría frenar avances positivos. Sin embargo, reconoció riesgos como la desinformación en campañas electorales mediante contenidos manipulados con IA.

América Latina, explicó, enfrenta un rezago estructural en conectividad, almacenamiento de datos y seguridad energética para sostener servidores. La producción regional de datos es aún baja frente a otras regiones del mundo.

Aun así, considera que la inteligencia artificial puede transformar áreas como salud y educación, siempre que no sustituya el pensamiento crítico ni la lectura tradicional. “Permitir que penetre en salud es superpositivo, pero embrutecer nunca”, sostuvo.

El desencanto democrático

El informe de Latinobarómetro revela que cada vez menos latinoamericanos se declaran satisfechos con la democracia. Fernández reconoce el riesgo: si las necesidades básicas no están resueltas, crece la tolerancia hacia modelos autoritarios.

“Yo pienso que otro modelo que no sea democrático es peor”, afirmó. Pero añadió que la democracia requiere resultados tangibles en el bolsillo y la calidad de vida de la gente.

Criticó el uso superficial de redes sociales por parte de algunos dirigentes y llamó a abandonar disputas ideológicas estériles. Su mensaje final sintetiza su postura: pragmatismo, enfoque en resultados y liderazgo orientado al bienestar colectivo.

En Panamá, durante el encuentro de la CAF, Fernández proyectó una visión regional que combina integración caribeña, equilibrio geopolítico y modernización institucional. Para este joven senador, el desafío no es escoger entre polos de poder, sino avanzar con coherencia estratégica en un entorno global incierto.

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