08 de Dic de 2021

Salud

La Apnea del Sueño, un padecimiento que sufre el 23.5% de los panameños

La Apnea es más frecuente en varones (específicamente en un 34% de los hombres y un 17% de las mujeres) y se da predominantemente en personas obesas

Ronquidos
La Apnea Obstructiva del Sueño consiste en la presencia de un ronquido intenso y de varias pausas respiratorias durante las horas de descanso   Pexels

Se estima que el 23,5% de la población de Panamá con edades entre los 30 y los 65 años padecen de Apnea del Sueño, lo que serían unas 400,000 personas aproximadamente, informó el doctor Diego García-Borreguero, director Internacional del Instituto Europeo del Sueño (IES).

El director del IES, durante su participación en el XXV Congreso Nacional de Cardiología realizado recientemente, manifestó que la Apnea es más frecuente en varones (específicamente en un 34% de los hombres y un 17% de las mujeres) y se da predominantemente en personas obesas – otra enfermedad latente en Panamá.

En el XXV Congreso Nacional de Cardiología, el Instituto Europeo del Sueño exploró la relación entre la AOS (conocida comúnmente como los ronquidos) y el desarrollo de enfermedades cardiovasculares sobre la base de un nuevo estudio que resume los riesgos y formas de prevenir estos padecimientos.

El IES detalló que la AOS consiste en la presencia de un ronquido intenso y de varias pausas respiratorias durante las horas de descanso, y entre los síntomas diurnos los más frecuentes son la somnolencia estando en reposo, así como las dificultades de concentración y los problemas de memoria. La presencia de esta enfermedad pasa frecuentemente desapercibida incluso ante los que la sufren, mientras que puede ser diagnosticada mediante un estudio de sueño.

“Un estudio realizado por el European Heart Journal reveló que las personas que padecen AOS tienen 2-3 veces mayor riesgo de desarrollar hipertensión arterial e insuficiencia cardíaca que las personas que no la padecen; esto quiere decir que padecer de AOS duplica o incluso triplica el riesgo de padecer enfermedades cardiovasculares” comentó la Dra. Samantha Anguizola, Médico Especialista del IES, quien también estuvo en el congreso y compartió detalles sobre la relación entre la Apnea y los padecimientos cardiacos.

La Apnea y las enfermedades cardiovasculares

Los expertos subrayaron que durante el sueño la frecuencia cardíaca disminuye, la presión arterial baja y la respiración se enlentece y el organismo se recupera de la actividad de cada día. La falta de sueño nocturno o un sueño interrumpido aumenta el riesgo de múltiples enfermedades crónicas, jugando un rol fundamental en la morbilidad y mortalidad de estas.

La Dra. Anguizola resaltó también que los trastornos de sueño están relacionados con una presión arterial elevada, la arterioesclerosis, inflamación crónica, con las crisis de angina de pecho, las arritmias y las fallas cardíacas, la obesidad, la Diabetes Mellitus y los accidentes cerebrovasculares.

“La relación entre el sueño y las enfermedades cardiovasculares es bidireccional – que una persona sufra de alguna enfermedad cardiovascular significa que es probable que también tenga otros problemas de salud, incluidos trastornos del sueño. Asimismo, la AOS y otros trastornos de este tipo pueden empeorar las enfermedades cardiovasculares. De hecho, el riesgo de muerte súbita por la noche en las personas que padecen de AOS es el doble del que tienen aquellos que no”, señaló Anguizola.

Concretamente, la Apnea causa o agrava la insuficiencia cardíaca, la fibrilación auricular y la enfermedad coronaria, además de causar la hipertensión arterial, según explicaciones del director internacional del IES, que además expuso que un estudio realizado en Estados Unidos sobre una población de 6,000 sujetos mostró que tras 10 años de seguimiento aquellos con AOS tenían un 15% mayor de probabilidades de morir que quienes podían descansar adecuadamente.

Una enfermedad prevenible

Ambos doctores coincidieron que las personas deben diagnosticar oportunamente la Apnea y tratarlo cuanto antes, ya que así pueden disminuir el riesgo de acabar padeciendo también del corazón.

El Dr. García-Borreguero indicó que la Apnea es fácilmente diagnosticable a través de un estudio de sueño, por lo que es un factor de riesgo cardiovascular prevenible y por lo tanto evitable.

“De hecho, un estudio de seguimiento a lo largo de 10 años de pacientes con este padecimiento mostró que el tratamiento de la AOS prolonga la esperanza de vida de las personas al evitar o reducir la aparición de problemas cardiovasculares en sus vidas”, indicó el director internacional del IES.