03 de Dic de 2021

Salud

Mario Vega Croker: 'Los niños que nacen de reproducción asistida tienen un futuro brillante como otros'

El investigador y director médico de Panamá Fertility analiza las posibilidades de acceder a tratamientos de fertilidad en el país, los costos, la apertura de este mercado como un atractivo para pacientes extranjeros, y el escenario de atención a las madres y embarazadas durante la pandemia

Mario Vega Croker: 'Los niños que nacen de reproducción asistida tienen un futuro brillante como otros'
El doctor Vega fue seleccionado como presidente de la Sociedad de Asociados de Endocrinología Reproductiva (SREI), principal sociedad que reúne a los especialistas de Medicina Reproductiva en EE.UU.@Cedida

El Dr. Mario Vega Croker es una mente curiosa y dedicada a la investigación que hace posible el milagro de la vida. Como director médico de Panamá Fertility, ha seguido los pasos de su padre, el Dr. Mario Vega Rich, y concede una entrevista a Espacio Gente para desmitificar las viejas creencias sobre los tratamientos de fertilidad, que hoy, gracias a la tecnología, han acercado a cada vez más familias a la posibilidad de concebir. El Dr. Vega, quien demás recibió el 'Resident Achievement Award' otorgado por la Sociedad de Cirujanos Laparoendoscópicos (SLS) y fue seleccionado como presidente de la Sociedad de Asociados de Endocrinología Reproductiva (SREI) –que reúne a los especialistas de medicina reproductiva en EE.UU.– remarca que Panamá se ha convertido en una plataforma de interés para las parejas de otros países que buscan manos expertas y costos accesibles para acceder a tratamientos de fertilidad. Además, analiza las ventajas de estos tratamientos, de cuyos bebés hoy la ciencia médica cuenta con datos y estudios que permiten certificar una salud y vida plena.

Traer vida al mundo en pandemia parece ser todo un reto, doctor, ¿cómo ha sido la experiencia?

Personalmente, ha sido bastante interesante. Empecé a estudiar medicina a los 17 años, nunca había parado de trabajar en todo este tiempo y nos tocó cerrar por completo. Para una clínica de reproducción asistida, parar todos los tratamientos fue algo bastante interesante, tuvimos que hacerlo por un mes más o menos y después pudimos comenzar a retomar ciertas actividades, iniciando con las mujeres embarazadas. Recuerdo muy bien que iba a la casa de las mujeres a hacer visitas domiciliarias. Gracias a Dios ya pasamos eso y hoy ha habido un boom en varios países por muchas personas que estaban esperando el momento exacto para hacer familia. Me imagino que la pandemia ha despertado ese chip y han acudido muchos más pacientes a hacerse tratamientos, a evaluarse y a tratar de hacer crecer su familia.

Según datos de la Universidad de Oxford el número de mujeres embarazadas que mueren a causa de covid-19 ha aumentado. ¿Qué tanto sustentan hoy los estudios la seguridad del refuerzo de las vacunas en embarazadas?

Aunque la data inicial no mostraba que las mujeres embarazadas tuvieran el mayor riesgo, hoy sí lo sabemos y la razón es que las mujeres tienen cierto estado de inmunosupresión, es decir, necesitan bajar el sistema inmune para aceptar al bebé y que crezca dentro de ellas; esto las deja más propensas a enfermarse. Al principio no se vacunaban tanto, pensando que no era peor para ellas si tenían covid-19. También sabemos que muchas mujeres prefieren no vacunarse si están embarazadas porque no conocen muy bien a largo plazo si hay algún efecto en su bebé; sin embargo, toda la data que existe hasta hoy indica que es seguro ponerse la vacuna contra la covid-19... la primera, segunda, tercera dosis; y las que vengan más adelante, porque lo más seguro es que debamos seguir teniendo refuerzos ya sea cada seis meses o anualmente; quién sabe si por varios años o toda la vida; no lo sabemos todavía.

Ema Shuler, presidenta de la Federación Latinoamericana de Obstetras, mencionó en una publicación de la OPS que: “Nos encontramos en un nuevo escenario y una realidad epidemiológica diferente, con sistemas económicos que repercuten en las realidades sanitarias y conllevan a la ampliación de las brechas en salud”; sabemos que hay retos en Centroamérica con respecto al acceso a la vacunación, aunque hoy Panamá se sitúa como el país con la mayor proporción de vacunados en la región, según el Minsa.

Sabemos que en la región hay muchos problemas. Pienso que al principio en Panamá, también tuvimos nuestros problemas y fue muy criticado el gobierno. Hoy la mayoría de los panameños estamos conformes con el trabajo que ha llevado a cabo el Ministerio de Salud. La realidad es que al compararlo con otros países, la apuesta inicial que se hizo por la vacuna Pfizer y por este tipo de vacunas que tenían más información y más data, fue la correcta. Nos debemos sentir afortunados de que tenemos una de las tasas de vacunación más altas de la región.

Doctor, usted es el científico panameño con el mayor número de publicaciones en reproducción humana. ¿Qué mitos se han quebrado en torno a la fertilidad?

Sobre los bebés que nacen de tratamientos de reproducción asistida, anteriormente se pensaba que podían ser bebés con problemas y otro tipo de cosas; todo lo que no entendemos siempre nos da un poco de miedo. Hoy de estos bebés tenemos los estudios, la data histórica... sabemos cómo les va en la escuela a niños de reproducción asistida comparados con otros; antes no había toda esa información. Recordemos que esto empezó hace 40 años, todo lo que viene siendo fertilización in vitro. Hasta ahora es que estamos viendo muchos de los resultados; sabemos que los niños que nacen de reproducción asistida tienen una vida igual, son totalmente normales, les va igual de bien en el colegio y tienen un futuro brillante igual que otros niños. Las personas están más dispuestas a acceder a estos programas y tratamientos debido a que, ya tenemos información de seguridad. A esos niños por lo general les va muy bien y pienso que ese es uno de los mitos principales. Son tratamientos que no son peligrosos y no siempre resultan en embarazos gemelares. Antes nos culpaban mucho a los doctores que nos dedicábamos a infertilidad, de mellizos y más; hoy la tecnología es tal, que un solo embrión tiene igual oportunidad de pegar que dos embriones en muchas instancias. Es más seguro, a los niños les van muy bien y las tasas de embarazos son mucho más efectivas.

En una entrevista con la agencia EFE mencionaba: “Una de cada seis parejas sufre de infertilidad en Panamá, y con unos 4,2 millones de habitantes, es el país de Centroamérica que más tratamientos de reproducción asistida realiza”, ¿a qué se atribuye esto?

Hay varias razones; una de ellas es que en Panamá hay un nivel un poco más pudiente que en el resto de los países de la región, entonces pueden acceder a estos tratamientos de una forma más fácil. También existen centros de reproducción dentro del país. Todavía estamos muy por debajo de otros países como España, Israel o Estados Unidos, en cuanto al número de tratamientos que deberíamos estar viendo. Lo que sí se ve en Panamá y que es algo único que tenemos en nuestra clínica, por ejemplo, es que vienen muchos pacientes de Estados Unidos y del extranjero a atenderse; la razón es que están encontrando tratamientos de calidad a un buen precio. En muchas ocasiones ven en nuestra clínica a doctores que son entrenados con licencia en Estados Unidos y dicen: “Si yo puedo conseguir lo mismo o el mismo tratamiento en Estados Unidos que en Panamá, pues, me voy a Panamá, saco unas vacaciones de ahí y me sale más económico”; entonces esa cantidad de pacientes del extranjero, también sube los números.

¿Cuánto cuesta acceder a tratamientos de fertilidad en Panamá? ¿Cuáles son los perfiles de los pacientes candidatos?

Los perfiles que estamos viendo en promedio son pacientes de 37 años, nivel socioeconómico medio. En cuanto a los costos, varían de clínica en clínica, esa es la realidad. No es barato tener un laboratorio de reproducción asistida de punta. La tecnología es bastante costosa, el personal, los embriólogos y demás que trabajan en nuestras clínicas tienen un buen ingreso y un nivel profesional bastante elevado. Realmente hay muchas formas de acceder a estos programas, por ejemplo en nuestra clínica somos pioneros en hacer muchos programas financieros para ayudar a los pacientes. Tenemos planes de pago para los tratamientos de fecundación in vitro y programas donde no pones ningún abono y puedes hacer preservación de fertilidad. Tenemos una fundación donde podemos ayudar a los pacientes que tienen problemas o se han visto enfrentados a una situación como el cáncer; de hecho, hasta creamos un programa financiero donde si no logras tener un bebé se te hace una devolución. Fuimos los primeros, si no me equivoco, en Latinoamérica al hacerlo aquí en Panamá; es bastante importante y que ha tenido buena acogida de los pacientes.

Doctor, en la misma entrevista con EFE se refería a la “falta el acceso de los pacientes a los especialistas”, incluso “a tratamientos”, ¿ha habido conversaciones con el gobierno en este sentido, quizá desde la Sociedad Panameña de Ginecología y Obstetricia?

En cuanto a la Sociedad Panameña de Ginecología y Obstetricia y el gobierno, tenemos que entender que el tema de infertilidad es muy delicado; la única razón por la cual nosotros como clínica nos atrevemos a ofrecer planes de pago, garantías de reembolso y todas estas cosas es porque confiamos en nuestra tecnología y en nuestro laboratorio, en el cual se ha invertido muchísimas horas y esfuerzo. Se necesita tener unas tasas de embarazo, lo que no es tan sencillo como abrir un laboratorio; no es lo mismo que abrir un quirófano y que alguien opere; es algo muy especializado. El gobierno ha hecho bien, hasta cierto punto, al no entrar tanto en detalles en los temas de crear un laboratorio de fecundación in vitro y demás porque esto es algo que funciona 24 horas al día... a las pacientes que están en el tratamiento de una fecundación in vitro, el día en que hay que hacerle el in vitro, hay que hacérselo. Una unidad del gobierno que de repente no tiene los recursos o la infraestructura, toma muchos años en llegar a una tasa de embarazos aceptable; no sé si sea la mejor idea que también ofrecieran eso; con mucho gusto podríamos hablar con el gobierno y demás para ver cómo se encuentra una solución. No ha habido una propuesta formal por parte del gobierno como tal, o de alto nivel buscando hacer algún tipo de laboratorio de reproducción asistida. Tienen ciertos tratamientos que denominamos de baja complejidad que son inseminación artificial, coito dirigido y los que ofrecen en los hospitales públicos; las cosas que son más delicadas y que requieren más tecnologías, todavía se hacen a nivel privado.

Actualmente trabaja en un proyecto especial de oncofertilidad para mejorar la calidad de vida de las mujeres que se convierten en madres luego de padecer cáncer. Cuéntenos sobre ello.

Octubre fue el mes para concienciar a la población sobre el cáncer de mama. Tenemos que entender que hoy la gente sobrevive mucho más al cáncer que en el pasado, esto significa que tenemos que prestarle atención a la vida después del cáncer, ya no es tan sencillo como decir: “Oye, salgo de esto o me curo de cáncer y después veo que pasa”... Actualmente hay un enfoque mucho más integral porque sabemos que las probabilidades de que esa persona sobreviva, son altas. Hay que ver qué pasa con la fertilidad después del cáncer. Tenemos que explicarles a las pacientes que la quimioterapia y la radioterapia pueden hacer que queden incluso en menopausia inmediata y que eso incrementa las probabilidades de tener infertilidad, de dos a tres veces más que las personas que no han pasado por esto. Entonces, existen opciones donde se puede preservar la fertilidad antes de someterse a tratamientos de quimio o de radioterapia. Cuando hacen el diagnóstico de cáncer siempre hay un remolino de emociones, sin embargo, con una buena asesoría, acudes a la clínica, damos unas consultas gratuitas y consultas de emergencia. Tenemos la Fundación Nacional de Fertilidad y Esterilidad creada por mi padre hace varios años, que está enfocada en ayudar a esta persona con cáncer, preservar su fertilidad y cumplir su sueño de tener su familia, después de que supere el cáncer. Entonces hacemos los tratamientos a costo, no cobramos honorarios médicos y todo esto con el fin de ayudar a estas parejas para que puedan salir de un cáncer y no verse ante una realidad en la que vean afectada su fertilidad. El problema que estamos teniendo es el de llevar el mensaje, porque no es verdad que todos los médicos que hacen el diagnóstico refieren a los pacientes a un especialista de fertilidad como debería ser, y ojalá ese fuera el caso. Nos ha tocado hacer ciertas gestiones para poder llegar directamente al paciente o a sus familiares y que sepan que existe esta opción, esta tecnología y que queremos ayudarles.