27 de Sep de 2022

Tecnología

Se buscan mujeres para nuestro ecosistema emprendedor

Está comprobado que cuando las mujeres reciben más dinero, tienden a invertirlo en el bienestar de la familia, o en la educación de los hijos

En los años 90 ya se vislumbraba un cambio interesante, al constatar que en las universidades se gradúaban más mujeres que hombres. Se comenzaron a ver cada vez más mujeres gerentes y directoras, en áreas donde tradicionalmente no era común encontrarlas antes.

Cuando comencé en este mundo del emprendimiento a principios de los 90, no era común encontrar a las mujeres como fundadoras, sobre todo en mi área que es la tecnología.

Eso ha ido cambiando con los años. Necesitamos más mujeres emprendiendo, nos hacen falta más empresarias, su visión es clave a la hora de formar equipos de trabajo realmente efectivos.

Las mujeres siempre han estado en la base del ecosistema emprendedor, en lo que se conoce como “emprendimiento de subsistencia” o en el autoempleo, lastimosamente existen muchas madres que están criando solas a sus hijos; ellas siempre buscan la forma de poder sacarlos adelante y es por eso que se las puede encontrar creando pequeños negocios de servicios o produciendo en pequeña escala.

Esta es la razón por la cual apoyar sus negocios es mejorar la calidad de vida de las poblaciones.

Está comprobado que cuando las mujeres reciben más dinero, tienden a invertirlo en el bienestar de la familia, o en la educación de los hijos; pero lo que siento que nos están haciendo falta son más mujeres creando empresas con alto valor de innovación, que tengan al mundo entero como mercado meta, que deseen crean una verdadera disrupción.

No digo que no existan, claro que las hay pero con la cantidad de mujeres profesionales que tenemos, debería haber muchas más.

Nuevas visiones y perspectivas

En mi experiencia como mentor, he podido constatar que cuando las mujeres emprenden, traen consigo puntos de vista muy interesantes, visiones diferentes, además de tener una muy buena disposición para trabajar en equipo; necesitamos estos valores en el ecosistema, debemos potenciar y propiciar que cada vez más mujeres se animen a dar el “salto de fé” que implica esto de emprender.

Desde el 2015 hemos incubado emprendedores del mundo de la economía naranja, fuimos los primeros en hacerlo localmente de hecho, y la gran mayoría de esos equipos son liderados o conformados por mujeres.

Una experta en el tema me comentó que muchas veces las mujeres tienden a ser más cautas y menos arriesgadas, por lo cual se las ve menos en el proceso de lanzarse a crear valor, no estoy seguro de eso, creo que en el imaginario popular es más común pensar en un ingeniero solo en su garage inventando algo, que una ingeniera haciendo lo mismo.

En todo caso, tengo mucha fe en las nuevas generaciones, creo que han crecido en un mundo que no le niega a la mujer ningún espacio, así que creo que serán estas jóvenes, las que nos van a balancear el ecosistema.

No es sano que nos estemos privando de su punto de vista; necesitamos promoverlas y apoyarlas, no puedo menos que imaginar cuántas nuevas soluciones vendrán de la mano de estas emprendedoras, espero poder apoyarlas desde los espacios en los que participo, y que los gobiernos y las instituciones que tengan a su alcance hacerlo, asuman la tarea de lograr que más emprendedoras y empresarias se animen a participar.