08 de Ago de 2022

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Descubre tus límites El respeto en mi espacio

PANAMÁ. La palabra ‘límite’ podría expresase como esa línea que no debe ser cruzada, es decir una barrera. Pues, en una relación persona...

PANAMÁ. La palabra ‘límite’ podría expresase como esa línea que no debe ser cruzada, es decir una barrera. Pues, en una relación personal tal caso es parecido.

‘Estos márgenes dentro de una vida conyugal no son malos, de he cho demuestra madurez en la pareja que está dispuesta a someterse y confiar en el buen criterio del otro. Además, ambos cónyugues aprenden de que cuanto más se pide, más se debe dar’, expresó el psicólogo, Eliecer P. Rivera.

También dijo que siempre va a ser necesario poner límites en la relación, muchas veces el comportamiento de la pareja suele tornarse muy agresivo cuando uno de los dos busca entrar en el espacio del otro, pero, si se dispone de esa barrera, el problema puede solucionarse con brevedad.

LA DESCONFIANZA ES UNO DE LOS PROBLEMAS

No es fácil poner límites en una relación si la desconfianza se hace presente, los celos y las inseguridades hacen muy difícil la convivencia y por supuesto si uno o los dos integrantes del binomio sentimental son digamos algo coquetos, los miedos hacen prácticamente imposible un sano desarrollo de la relación, destacó Rivera.

El psicólogo señala que cuando se intenta poner límites en la relación durante una pelea por lo general no se es objetivo y se pide mucho más de lo que se está dispuesto a dar. Recomienda que ‘es mejor ir con cuidado con lo que se pide, sobre todo por que cuando uno cede ante las peticiones del otro, este debe estar dispuesto también a ceder ante alguna petición que se le haga’.

De esta manera el equilibrio de la pareja se mantendrá nivelado, es como la dichosa ley del intercambio equitativo: ‘para recibir algo valioso debes estar dispuesto a ofrecer algo con el mismo valor‘, claro está que no estamos hablando de una batalla, pues de este modo lo único a lo que llegaremos es a un estira y afloja sin una solución , destacó.

EL TEMOR

Por su parte, la psicóloga y terapeuta de familia y deparejas, Sandra E. de Vásquez, destaca que a veces no ponemos límites porque no sabemos bien qué queremos que ocurra; qué resultados positivos podríamos obtener al final. ‘Lo único que tenemos claro son los problemas que padecemos por no hacerlo y el malestar que nos acarrea. Algo en nuestro interior se va resintiendo cada vez más sin tener consciencia de cómo esto afecta nuestro presente y nuestra capacidad de construir un futuro que realmente nos haga felices’, precisó.

Lo peor que puede ocurrir son los gritos o enojos cuando a uno no le gusta lo que el otro hizo y lamentablemente a veces la violencia, es la respuesta. Hay que tomar en cuenta que si se tiene hijos en casa, ellos asimilan esto y luego lo pueden reflejar cuando adultos y peor, cuando formen una relación de parejas, lo que se les tornará muy difícil, porque no tienen una base bien fundamentada, puntualizó.

Hay que comenzar siendo coherentes: no se pide lo que no se da. Pedir una actitud que no se tiene con el otro hace difícil, casi imposible que esa persona cambie y respete lo que se le pide. Resulta difícil fundamentar que algo es bueno y exigirlo, cuando se hace lo contrario, señaló

Recuerda que un ‘límite flojo o poco claro se diluye en el tiempo… ‘Poner una barrera o un margen es sinónimo de protegerte y de respetarte’.