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02 de Apr de 2020

Deportes

Beis juvenil es la puerta al profesionalismo

Los campeonatos nacionales juveniles de béisbol, se han convertido en el semillero, de los próximos grandes ligas panameños, por lo meno...

Los campeonatos nacionales juveniles de béisbol, se han convertido en el semillero, de los próximos grandes ligas panameños, por lo menos ha sido el comportamiento en los últimos años.

Cada vez que llega el verano, a principio del mes de enero inicia la temporada de la pelota juvenil, para ello miles de jóvenes talentosos de las nueve provincias deportivas del país, entrenan diariamente y se prepararan durante tres meses previos a esta cita deportiva, con el fin de lograr un puesto en sus respectivas equipos.

Las prácticas de bateo y fildeo, así como recorrido de bases y los fundamentos del béisbol, son extenuantes, pero cada talento busca un puesto, por lo que trabajan con mucho ahínco para lograr la posición deseada.

De acuerdo a los técnicos y entrenadores esta es una categoría en donde hay que trabajar muy duro, por la propia edad de los jugadores, hay que insistir y repetir y las jugadas y los movimientos del campo, a fin de que se le grabe fotográficamente en su memoria, de manera, que se convierta en una rutina, ‘ya que la practica, es el reflejo de lo que se hace en el juego’.

Hay talento en ellos, son diamantes en bruto, que hay trabajarlos y pulirlos. Indican los técnicos, en su mayoría ex peloteros con mucha experiencia, que conocen los secretos y hábitos de este deporte.

A pesar de esa preparación integral, deportiva, física y psicológica, en esta categoría se comenten cientos de errores técnicos y mentales en los partidos de competencia, de allí que los mejores sobresalen de acuerdo a sus cualidades físicas, mentales y deportivas.

Cada verano durante la celebración de estos torneos juveniles, la presencia masiva de los scouts, o buscadores de talentos de las organizaciones de grandes ligas, se instalan en los diferentes palcos de los estadios a lo largo del país, con sus cámaras y radares a fin de medir la velocidad de los lanzamientos y recorridos de bases de los juveniles peloteros.

Así mismo los scouts les hacen cita a jugadores a quienes les realizan ‘trayout’ (pruebas de velocidad y campo). Conversan con los padres de los peloteros y hasta ofrecen de bonos y becas estudios, para lograr firmarlos para jugar béisbol profesionalmente.

Las leyes estadounidense y del béisbol profesional, prohíben la contratación de menores de edad. Hay que haber cumplido 16 años y medio para estampar la firma, en el contrato.

Muchos de los panameños que han logrado triunfar en el béisbol profesional en las grandes ligas, pasaron por estos campeonatos nacionales juveniles de béisbol.

Otros no lo lograron, pero son hombres de bien y profesionales en diferentes carreras del saber humano, en donde el deporte fue influyente para su formación integral.

Los campeonatos juveniles son muy disputados y han logrado contagiar los fanáticos y sus familiares que asisten a los estadios para motivarlos y ovacionarlos en los momentos de triunfo o en las derrotas.

Los primeros campeonatos fueron gastos para la federación, pero luego de varios ejercicios, se logra que los mismos torneos se costean por propios medios.

De allí que los mismos son atractivos para ciertas empresas que ponen publicidad, tantos en estadios, como en los uniformes de las diferentes provincias.

La provincia de Panamá ha ganado alrededor de más de 15 campeonatos mientras, que Chiriquí cuenta con 9 torneos a su favor y Los Santos cuenta con seis, lo escoltan, la provincia de Herrera con tres títulos, que es una provincia eminentemente beisbolera, sufre una sequía de más treinta años, sin ganar un campeonato en esta categoría. Dicen que no hay mal que por bien no venga, el traslado emergente de la sede de Panamá Metro a Chepo en el estadio José de la Luz Thompson, es un éxito por el apoyo de la afición. La falta de espectáculos y recreación en estos pueblos y sectores es inminente. El autor es periodista y docente universitario

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