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14 de Oct de 2019

Béisbol

El trabajo silencioso de los Astros de Houston para trepar a la cima

Con una de las plantillas más jóvenes del béisbol, Houston ha encontrado las piezas para llegar finalmente a donde quieren

El buen trabajo de Carlos Correa sostiene a los Astros como el mejor equipo de las Grandes Ligas este año.

Los Astros de Houston podrían llegar este año a las 60 victorias antes del Juego de Estrellas de las Grandes Ligas.

Un mes antes de la parada obligatoria de media temporada, Houston ya tiene 43 victorias (sin contar lo sucedido anoche al iniciar serie de fin de semana ante los Angelinos).

Faltan 27 juegos para que los Astros lleguen a la mitad de la campaña regular; es decir que de mantener un balance positivo como hasta el momento, estarán por lo menos muy cerca de la marca.

Hace solo un lustro, los Astros de Houston estaban navegando en aguas más que turbulentas, tratando de salvar un equipo sumido en malas temporadas.

Poco a poco, la administración del equipo comenzó a cambiar las cosas desde que el equipo fue enviado a la Liga Americana en 2013, tras pasar 50 años en el Viejo Circuito.

Las cosas buenas comenzaron a llegar poco a poco, comenzando con el venezolano José Altuve, el pequeño segunda base que capturó la corona de bateo en el 2014, con 225 imparables a su haber, superado al miembro del Salón de la Fama de las Grandes Ligas, Craig Biggio.

Ya estaban en camino algunos jugadores importantes como Dallas Keuchel, que ganó 12 partidos en 2014 y 20 al año siguiente, con el premio Cy Young como premio.

La llegada del puertorriqueño Carlos Correa también le trajo alegrías a los fanáticos de los Astros, quien ganó el 2015 el galardón al mejor novato.

PISANDO FUERTE

Los de Houston cambiaron radicalmente en solo tres años de estar en la Liga Americana de uno de los peores equipos, al más temible en estos momentos.

Con un mánager como A.J. Hinch, quien entiende perfectamente la filosofía del equipo, y que cuenta con una tropa repleta de talento, era preciso encontrar algunas piezas adicionales para obtener el equilibrio perfecto entre experiencia y juventud.

Por eso, contrataron el veterano boricua Carlos Beltrán, y recibieron en cambio con los Yanquis de Nueva York al receptor Brian McCann; además, trajeron a Josh Reddick, un pelotero al que los Atléticos de Oakland enviaron el año pasado a Los Ángeles.

Antes que todo esto ocurriera, los Astros se hicieron con los servicios de Yulieski Gurriel, un veterano jugador cubano que pudo haber llegado mucho antes de las Grandes Ligas, de no ser porque no tuvo la oportunidad de escaparse de la isla.

Las piezas a disposición del mánager Hinch han engranado sin problema alguno.

Este año, los Astros de Houston lucen como un equipo invencible.

‘Somos un grupo que se mantiene unido y enfocado', explica Hinch, a quien no le gusta mucho que haya un aire triunfalista alrededor del equipo.

‘Salimos a jugar béisbol con entusiasmo y alegría todos los días, es la forma de ver el juego, porque nos gusta lo que hacemos, y si está saliendo bien, entonces eso está bien', destacó.

Los Astros de Houston disfrutan cosechando una siembra exitosa, bien metódicamente planificada y encaminada a que el equipo llegue a la Serie Mundial.

Antes tiene que sortear los obstáculos que se le puedan presentar, si es que alguno se atraviesa en su camino.

UN EQUIPO MUY SÓLIDO

Los Astros mantienen la cohesión con su juego alegre y consistente

43

victorias, sin contar lo sucedido anoche, es la marca que tiene Houston, la mejor de todas las Ligas Mayores esta temporada.