25 de Sep de 2021

Béisbol

Las carencias de la pelota panameña

Múltiples eventos inciden en que el béisbol nacional no pueda avanzar más. Pocos estímulos, competencia y falta de protagonistas, partes del problema

El béisbol panameño sigue luchando por no quedarse atrás como deporte de preferencia en el gusto de los panameños.

Sin embargo, el fútbol le sigue ganando terreno. Y ese análisis resultó una parte importante del conversatorio que promovió la Comisión de Deportes de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresas (APEDE).

David Salayandía, presidente de la Liga Profesional de Béisbol de Panamá (Probeis) y Dámaso Espino, quien trabaja como supervisor internacional de la organización de los Cardenales de San Luis, abordaron en diálogo franco la situación de la pelota criolla, sus expectativas, futuro y el béisbol profesional en el país.

EL MOMENTO ACTUAL

Es difícil para quienes tienen gran fe en el proyecto de la pelota profesional en Panamá ver cómo los estadios reciben a más aficionados cuando se celebra el torneo nacional de béisbol juvenil.

PRODUCTO SIN RESPALDO

El béisbol panameño tiene que buscar el plano profesional para tener mayores atractivos.

14

peloteros panameños firmaron para jugar pelota profesional en equipos de las Ligas Menores.

8

estadios con especificaciones de la MLB tendrá nuestro país, una vez sean entregadas la obras en los coliseos de Chiriquí, Las Tablas y Bocas del Toro.

Salayandía, veterano periodista, narrador y amplio conocedor del béisbol nacional e internacional, reconoce que este fenómeno no tiene una explicación lógica.

‘En el béisbol juvenil, hay competitividad, pero sin dudas, en la pelota profesional hay más calidad de juego. Y nadie se explica, sobre todo el extranjero que viene al país y le gusta el béisbol, cómo una liga aficionada, y para más sorpresa, de juveniles, supera en cantidad de fanáticos en los estadios al béisbol profesional', indicó.

Para David, el camino del béisbol panameño está en el profesionalismo. En una liga que están dando pasos en esa dirección, como es Probeis, pero principalmente, en algunos cambios que son imprescindibles.

‘Tiene que haber un solo torneo de béisbol en Panamá, un campeonato profesional, con clubes que realicen su gestión propia', indicó.

Y, claro está, que la liga resulte atractiva; y es ese el camino por donde Probeis quiere avanzar.

‘No ha sido fácil tener cuatro temporadas de esta liga; ha sido un esfuerzo grande, que no dudo que será recompensado, porque sabemos hacia dónde queremos ir', destacó el dirigente.

Algunas cosas importantes puede mostrar Probeis en sus años iniciales.

Por ejemplo, peloteros como Dany Salazar, uno de los principales abridores de los Indios de Cleveland, jugó en Probeis antes de saltar a las Grandes Ligas.

También lo han hecho los panameños Christian Bethancourt y Johan Camargo.

ACTITUD Y APTITUD

El panameño Dámaso Espino jugó pelota profesional en los Estados Unidos, por lo que conoce perfectamente lo que piensa un pelotero profesional.

Considera que existen algunas carencias importantes en el béisbol panameño, principalmente en la producción de talentos con proyección para convertirse en pelotero de las Grandes Ligas.

Sin embargo, detecta en nuestro país carece de ese talento emergente, por que los jóvenes prefieren jugar fútbol. ‘El mejor biotipo del panameño se está yendo a jugar fútbol, dejando de lado el béisbol', admitió el experto, quien sostiene que en Panamá se requiere de un cambio radical para captar y desarrollar peloteros.

‘Es simple, no tenemos protagonistas en el béisbol; y tampoco se tiene en el pelotero criollo la actitud para ser sobresaliente. El pelotero panameño no siente la necesidad de tener que hacer su mejor esfuerzo, como sucede con sus pares de países como República Dominicana y Venezuela, donde los jóvenes tienen protagonistas a los que miran como un ejemplo a seguir. Esa parte sicológica no está desarrollada en el pelotero panameño, que a veces falla en el intento por llegar a las Grandes Ligas, precisamente por que no tiene héroes a los que seguir como ejemplo', destacó.

En un plano comparativo, Espino destacó que hubo 14 peloteros panameños que firmaron con organizaciones de las Grandes Ligas el año pasado, mientras que en República Dominicana fueron más de 400 los jóvenes firmados.

Indicó además que esto frena de alguna forma el interés que tiene la organización de las Grandes Ligas de establecerse e invertir en campamentos de béisbol en nuestro país.

‘No estamos viendo en Panamá el béisbol como un negocio, y es un error, porque se trata de una cadena de la que existe mucho dinero en movimiento, desde la firma del pelotero', explicó.