03 de Dic de 2021

Béisbol

Roy Campanella, grandeza e infortunio: 100 años de su natalicio

A mediados de los años 40 del siglo pasado, Campanella formó parte, junto a Jackie Robinson, de la feliz iniciativa de Branch Rickey para incorporar jugadores negros en la MLB

Roy Campanella, grandeza e infortunio: 100 años de su natalicio
Campanella participó en el Juego de Estrellas cada año entre 1949 y 1956.Rusty Wolfe|Pinterest

La vida está poblada de inesperados contrastes y sorpresas . La palabra “albur” nos viene de la suerte en los juegos de carta y cubiletes. Algo así sucede en la existencia, y los deportistas no escapan a ese misterioso azar y a la actitud a asumir ante el mismo. En la historia de los excepcionales receptores en las grandes ligas, ocupa una posición preponderante el catcher Roy Campanella, nacido el 19 de noviembre de 1921 en Filadelfia, EE.UU.

Hijo de padre italiano y madre afrodescendiente, logró potenciar virtuosamente esa combinación de razas para aplicarlas en forma por demás única, al béisbol.

A mediados de los años 40 del siglo pasado, Campanella formó parte, junto con Jackie Robinson, de la feliz iniciativa de Branch Rickey para incorporar jugadores negros en la MLB. Es así como en 1949, luego de pasar por las menores, debutó con los Dodgers de Brooklyn. Era la primera de nueve temporadas que tendría en la gran carpa, con una serie de registros y logros extraordinarios.

Los logros

Roy Campanella, grandeza e infortunio: 100 años de su natalicio
Campanella jugó para los Brooklyn Dodgers de 1948 a 1957.Pinterest|

Uno de los aspectos menos conocidos de Roy Campanella (tal vez porque su ofensiva pareciera eclipsar todo), era su magnífica habilidad para poner outs a corredores en intento de robo. Su porcentaje de CS de 57.4 habla a mares de un poderoso y educadísimo brazo. De hecho, ese porcentaje es la marca histórica de todos los tiempos, superior a los valores de otros excelentes caretas como Harnet (56%), Betts (49%), Lombardi (48%), Dickey (47%), Iván Rodríguez (46%), Munson (44%), entre otros. También afirman los cronistas que Campanella era excelente manejando el trabajo de los pitchers. Otra característica indispensable en un buen receptor.

Campanella, a la ofensiva, fue el terror de los lanzadores: si es supremamente difícil para un pelotero ganar el MVP de su liga, imagínese, amigo lector, cómo sería ganar, como es el caso de Campanella, tres galardones de una liga que contaba con peloteros como Willie Mays, Ernie Banks, Hank Aaron y Stan Musial, por solo nombrar a cuatro luminarias del juego.

De sus tres MVP, el de mayor producción para Campanella fue el de 1953, mismo en el que conectó 162 H (26 dobles, 3 triples, 41 Jrs ) con 142 empujadas (líder de liga) y 103 anotadas. Ese año compitió fuertemente con Eddie Mathews, a quien aventajó 297 versus 226 puntos.

La temporada de 1957 debía ser una más, pero nadie sospechaba que era la última para este extraordinario jugador. En esa cosecha participó solamente en 103 encuentros, largando 13 jonrones y 9 dobles, e impulsando un total de 62 rayitas. Ya contaba Campanella con 35 años de edad, y trabajar en una posición tan exigente pasaba atenta factura.

El infortunio y la actitud

El negativo albur se presentaría en medio de un accidente automovilístico: el 28 de enero de 1958 se detuvo para siempre la carrera como jugador activo de Campanella, que a raíz del percance se vio relegado a una silla de ruedas. Es de destacar que ni siquiera ese atroz acontecimiento pudo detener por completo, el enorme espíritu de este ser nacido para brillar. Campanella siguió participando en actos y eventos como el realizado en su honor en mayo de 1959. Más de 93,000 personas le tributaron un emotivo homenaje. Abundan los ejemplos de fortaleza y grandeza de Campanella para doblegar a la adversidad. Seguía siendo Roy Campanella, así lo demostró participando en un capítulo de la popular, para la época, serie “Lassie”. Volvió al béisbol como coach de catchers de los Dodgers, cargo que desempeñó entre 1959 y 1980, mostrando coraje, entrega y mucha determinación.

En nueve años en la MLB pudo reunir Campanella los siguientes registros: 1401 H (226 dobles, 30 triples y 260 cuadrangulares) bateando para 283 de promedio, 1017 empujadas y OPS de .862 y OPS+ 126.

En el año de 1969 el béisbol reconoció sus méritos, elevándolo al Salón de la Fama. Supo labrarse su camino a la inmortalidad. Supo ser grande.

En 1993 falleció Roy Campanella, dejando una estela de triunfos, muestras de dignidad y de fuerte mentalidad ante el infortunio.

Sus palabras siguen resonando en aquellos que lo admiramos: “Cada vez que voy a acostarme le rezo a Dios y le doy gracias por haberme dado todas las habilidades para jugar béisbol”. Fue un grande. .