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Con Tejada una generación panameña emerge, Francia pierde la cabeza ante Italia
- 22/05/2026 00:00
Si cada vez que se presentaba una eliminatoria, la llama del entusiasmo nacional se iba apagando con prontitud ante los resultados con reveses prematuros, esta vez en la octava eliminatoria mundialista la llama se mantendrá más tiempo viva, con manifestaciones palpables del volcán generacional que ha comenzado su irrupción.
Con una liga nacional permanente (Anaprof), equipos que tienen trabajos en divisiones inferiores, una estela de entrenadores-jugadores espontáneos que surgen al fragor de escuelitas infanto-juveniles, jugadores en primera división que ya reciben con altibajos un salario mínimo en sus clubes, una ventana internacional menos renuente a contratar jugadores nacionales, una primera clasificación a una Copa Mundial Sub-20 Emiratos Árabes Unidos, bajo la dirección de Gary Stempel, éstos, entre otros factores, se manifestarán con cierta elocuencia en la eliminatoria para Alemania 2006.
En la dirección de la Selección Nacional estará esta vez el entrenador colombiano Eugenio ‘Cheché’ Hernández, el entrenador con mayor reputación internacional que había dirigido a la mayor. Hernández llega precedido de un palmarés en el que sobresale en haber quedado campeón en su país con el Deportivo Cali, llevándoles a disputar la final de la Copa Libertadores en 1999, el torneo de clubes más relevante de Suramérica, perdiendo la final en la tanda de penales ante Palmerias de Brasil.
Panamá comenzará su andar en la eliminatoria disputando, en junio de 2004, dos partidos ante Santa Lucia, los cuales solventará derrotándoles 4-0 aquí y 3-0 allá en el partido de vuelta. Estos resultados le conferirán el derecho a entrar en una tercera ronda de grupos de la Concacaf, posesionado en el grupo 1 junto a Estados Unidos, Jamaica y El Salvador.
El 18 de junio los panameños visitarán a El Salvador, perdiendo ante los cuscatlecos 2-1. Un negativo inicio, los panameños habían sido mejores en el juego llegando a estar empatados 1-1, los salvadoreños más eficaces al anotarle dos goles. El siguiente encuentro se antojaba más complicado al visitar Kingston, para medirse ante Jamaica que aparecía junto a Estados Unidos como favoritos para hacerse con los dos cupos hacia la siguiente y última ronda. Panamá les vencería 2-1 con goles de Roberto Brown y Julio César Dely Valdés, eran tres puntos de suma importancia pues recibirían inmediatamente a los Estados Unidos.
En un Rommel Fernández lleno y con una lluvia pertinaz, el 8 de septiembre, recibían a los estadounidenses comandados por el técnico Bruce Arena. Fue un encuentro que controlaban los gringos hasta que ingresó Ricardo ‘Patón’ Phillips, veloz y escurridizo en sus movimientos; Phillips contribuyó a cambiar la dinámica del partido. Un disparo suyo rebotó en el poste de la portería defendida por Keller, y Roberto Brown lo tomó para anotar el 1-0 para Panamá en el 69’. El estadio deliró. El equipo canalero resistió, pero en los minutos de reposición, un balón que quedó detenido en un pequeño charco al frente de la portería, lo aprovechó Cobi Jones para darles el empate 1-1. Un diario capitalino titularía, A un minuto de la gloria.
La selección volvería a empatar aquí 1-1 con Jamaica, sería goleada por Estados Unidos 6-0 allá y vencería en el cierre 3-0 a El Salvador. Daba un paso significativo, al ser segunda del grupo, clasificaba por primera vez al Hexagonal de la Concacaf que debía comenzar en febrero de 2005.
El 9 de febrero de 2005, para la selección se abría frente a Guatemala, en el Rommel Fernández, la Hexagonal. Fue un agrio empate 0-0 con los chapines. En 26 de marzo, irían a San José para enfrentarse a Costa Rica, regresando con las manos vacías al perder 2-1. Una semana después la cita era con México, el 30 de marzo, en el Rommel Fernández.
El panorama pintaba oscuro. La selección mostró entereza y momentos con respuestas adecuadas, sin embargo, México dejó sentada su superioridad yéndose arriba 1-0 a los 27’, con una anotación de Morales. Los panameños no le encontraban la vuelta al partido en el segundo tiempo, la afición comenzó a corear cada vez más ruidosa: “Tejada...Tejada...Tejada”. ‘Cheché’ Hernández se vio obligado a escuchar, Tejada entró y a los 75’ dejaría una imagen que todavía hoy se sigue repitiendo: una espectacular chilena para vencer al portero Sánchez, poniendo el estadio de pie con el 1-1. Buscarían la victoria, los mexicanos resistirían. El equipo saldría aplaudido del estadio. ‘Cheché’ prometió bajar el tono de las polémicas con la prensa panameña que él principalmente alimentó; no cumplió.
Con Tejada quedaba evidenciado que su generación estaba llamada a tomar el relevo total en la selección. En la eliminatoria sufriría seguidamente dos reveses en junio, perdiendo con Trinidad y Tobago 2-0 y Estados Unidos 3-0.
Viajaría en julio a los Estados Unidos para disputar la Copa Oro 2005. Tendrían en ese torneo un rendimiento superlativo: derrotarían dos veces a Colombia, iba encopetada convencida de que ganaría el torneo. Panamá llegaría por primera vez a la final de la Copa para dirimir el campeón con Estados Unidos, sería empate 0-0 en 120 minutos. Vencerían los estadounidenses en la tanda de penales 3-1. Tejada sería uno de los goleadores del torneo, premiado como el Jugador Más Valioso y Jaime Penedo como El Mejor Portero. A su regreso, la ciudad los recibió con una inmensa caravana.
En lo que restaba de eliminatoria, el equipo no respondería a la altura; ‘Cheché’ se iría dejando su aporte. En su ciclo también se había dado la llegada a Panamá del agente de jugadores Luis Felipe Posso; el suyo fue un papel relevante para que muchos jugadores salieran al extranjero mejorando su técnica y competitividad principalmente en el fútbol profesional colombiano. Al futuro se le veía igualmente con dificultades, pero ahora rondaba la certeza que esta generación iba a poner a Panamá un día memorable en el mapa de la Copa Mundo.
El 6 de julio de 2000, el Comité de la FIFA anunció que Alemania sería la sede del mundial 2006, una decisión que no dejó de sorprender pues el favorito era Suráfrica cuya candidatura estaba respaldada por la figura enorme de Nelson Mandela. La votación llegó a estar empatada 12-12 pero Franz Beckenbauer, quien lideraba a Alemania, terminó por influir en el resultado (12-11) en un caso de corrupción que denunciaría la revista alemana Der Spiegel.
Las figuras más sobresalientes y mediáticas del fútbol estuvieron en la cita alemana. Alemania, la anfitriona, se clasificaría a octavos de final, allí derrotaría a Suecia 2-0. En cuartos se enfrentaría a Argentina dirigida por Pekerman y con Messi en su primer mundial, aunque no jugaría contra los germanos. Empatados 1-1 con prórroga incluida, Alemania vencería en la tanda de penales 4-2.
En semifinales se encontrarían con Italia, en un desafío que traía los recuerdos de la final de 1982. Empataron 0-0 en los noventa minutos, ganó Italia en la prórroga 2-0 cuando parecía que se iban a los penales. Los alemanes aplaudirían a su equipo por los momentos vividos en la Copa, la consolación sería el tercer lugar al derrotar a Portugal 3-1.
Francia se metería en octavos como segunda del grupo G; en octavos se impondría 3-1 ante España; en cuartos dejaría atrás a Brasil al vencerlos 1-0; en semifinales harían lo mismo con Portugal por igual marcador. Los franceses tenían su segunda final en ocho años.
Zinedine Zidane llegó como la figura estelar, el 9 de julio, al Estadio Olímpico de Berlín; 69.000 espectadores estaban presentes. El dato curioso: el árbitro que había dirigido el partido inaugural, el argentino Horacio Elizondo, era el encargado de la final.
Recién iniciado el encuentro, el defensor italiano Marco Materazzi comete una falta que se sanciona con penal, la cobrará Zidane a lo ‘Panenka’, 1-0 para Francia a los 7’. La puerta se abre para el segundo título francés. La historia deparada otra narrativa, Materazzi se reivindica a los 19’ apareciendo para culminar un corner lanzado por Pirlo anotando el 1-1. Se irán hasta la prórroga con ese marcador.
En la segunda parte de la prórroga quedará una estampa indeleble, Zidane frustrado le dará un cabezazo en el tórax a Materazzi, a Elizondo que no ha visto la acción se la contará su asistente, ‘Zizou’ será expulsado, no sólo es un jugador menos, es un golpe psicológico para los franceses. Idos a la tanda de penales Italia se impone 5-3. En Roma comienza un festejo eterno.