El fútbol para amputados, modalidad que llegó para quedarse

Esta modalidad está incluida dentro de las ocho que existen en el balompié
Samuel Loaisiga (Izq.) y Jorge Salgado dialogan con un jugador tico antes del encuentro, en el marco de la Copa Centroamericana 2023.

En el deporte confluye un mundo de emociones, principalmente porque es inclusivo, no discrimina y lo comprueban las decenas de actividades que se desarrollan a su alrededor.

No hay posibilidad que alguien se queje de que no haya oportunidad para participar en alguno, porque el que no esté en el espectro deportivo, poco le falta para que lo inventen o incluyan.

Esa fue el pensamiento que cruzó por mi mente, la primera vez que oí hablar del fútbol para amputados, una modalidad que creía muy nueva, pero que en realidad ya tiene cuatro décadas de practicarse.

Esta modalidad está incluida dentro de las ocho que existen en el balompié adaptado que, como dice la literatura investigada, llega a ser muy popular desde el momento en que se agrega la palabra fútbol.

El técnico Clifford Brown (segundo de derecha a izquierda) se retira del campo, tras conversar con el equipo.

Está el fútbol para ciegos, para personas con parálisis cerebral, para sordos, en silla de ruedas eléctricas y manual, el futman y el de amputados.

En esta última modalidad, los equipos son conformados por siete jugadores, incluido el portero. Los de campo son amputados o afectados en una pierna y juegan con muletas, mientras que los arqueros suelen estar afectados de un miembro superior.

Al igual que ocurre con cualquier deporte, cuenta con su reglamentación, aunque es el que más se asemeja al fútbol común y corriente, siendo lo más relevante dentro de sus articulados, la reducción del campo, la duración de los partidos, los saques de banda y fuera de juego, y la utilización de las muletas.

Está dirigida por la World Amputee Football Federation (WAFF) que, inclusive, ya ha realizado campeonatos mundiales, el último de ellos el pasado año en Turquía.

Luis Díaz (Der.) escucha las indicaciones del árbitro para el encuentro frente a Guatemala, en la primera fase del torneo.

Hay innumerables historias en torno a los cientos de deportistas que participan en esta actividad, algunas que involucran un mundo hostil producto de las guerras, pero en todas muestra un espíritu indomable, que no se doblega a la adversidad.

Panamá es partícipe de esta modalidad innovadora del fútbol, apenas con un puñado de atletas, pero con las mismas características y espíritu de sus colegas internacionales.

Un contacto imprevisto

Luis Espinosa creó en 2016 la agrupación Amputados PTY 507, con el fin de brindar apoyo sicológico y solidario a quienes, como él, hubieran pasado por la trágica situación de perder alguna de sus extremidades.

En ningún momento se le pasó por la mente conformar un grupo deportivo, a pesar de que practicaba varios y pertenecía a la Asociación Panameña de Deportes sobre Sillas de Ruedas.

“Era un grupo creado para visitar a personas que habían pasado por la misma situación que nosotros. Íbamos a los hospitales o a sus casas, acompañados por personas que tuvieran una lesión similar”, contó Espinosa.

“Tuve un accidente en 2007 y quedé amputado de la pierna derecha y cuando estuve en el hospital, nadie me fue a visitar y cuando salí, pasó lo mismo”, recordó.

“No quería que otras personas pasaran por lo que pasé”, refirió.

Amputados PTY 507, además de las visitas a casas y hospitales, organiza charlas motivacionales en empresas y agrupaciones.

También realiza actividades que implican retos personales, como el ascenso al Cerro Ancón, en la capital, al Cerro Picacho, en San Carlos o al Volcán Barú, en Chiriquí.

En medio de ese movimiento se organizó un partido de fútbol entre sus miembros, unos 28 aproximadamente, como parte de una actividad recreativa con sus familiares y lo llevaron a las redes sociales.

“Hicimos un combinado y realizamos el juego en la Cinta Costera, pero todavía no conocíamos lo que era el fútbol internacional, cuando fuimos contactados desde Honduras en 2018”, reseñó.

La persona pertenecía a una agrupación similar a la de Panamá, pero con la diferencia de que practicaba el fútbol en forma organizada y tenían reconocimiento internacional.

“Me comentó que el fútbol se jugaba a nivel internacional, que había mundiales, copas centroamericanas y fue así que decido conformar un equipo en Panamá”, dijo Espinosa.

Un año después son contactados por una organización en Costa Rica, encargada de realizar la Copa Centroamericana de ese año, y los invitan a participar junto a Honduras y El Salvador.

Los panameños tuvieron un periodo entre tres y cuatro meses para prepararse antes de viajar a San José y utilizar por primera vez, los bastones canadienses en vez de sus regulares muletas para jugar.

“En esa ocasión se jugaba la tercera edición de la Copa y llegamos en el cuarto lugar, satisfechos y emocionados porque adquirimos experiencia y un cúmulo de conocimientos”, explicó.

“Fue a partir de allí, que realmente arrancamos con la selección nacional”, matizó.

Un tercer luchado lugar

La pandemia de 2020 obligó a la paralización de todas sus actividades, aunque mantuvo latente un problema que tienen todas las organizaciones deportivas en Panamá, el factor económico.

No obstante, la consigna era trabajar y seguir hacia adelante porque ya estaban en el mapa deportivo, por lo que se alistaron para participar en la Copa 2023 que se acaba de celebrar en Costa Rica.

No fue fácil la misión. Era la segunda incursión en este tipo de torneo, pero se logró el objetivo, al obtener el tercer lugar al vencer a Guatemala.

En esta oportunidad fueron cinco los participantes, con Costa Rica como campeón al vencer en la final a El Salvador (3-0), además de Honduras.

El apoyo para esta histórica participación fue de parte de la Federación de Fútbol, del Comité Paralímpico, de la Policía Nacional y, del Servicio Nacional de Fronteras, del diputado Ricardo Torres, la Teletón 20-30, la firma Nike y de la Asociación de Deportes sobre Silla de Ruedas.

Ahora, está en la mesa la posibilidad de ser sede de la próxima Copa Centroamericana, una actividad para la que tendrán que contar con mucho apoyo.

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