Los familiares de los presos políticos en Venezuela cumplen este lunes, entre la fe y la impaciencia, la quinta noche de espera de nuevas excarcelaciones...
- 23/09/2020 00:00
La Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial fue aprobada por la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas en 1965.
Pese a este avance, el racismo aún continúa manifestándose en los comportamientos e imaginarios sociales.
Esta exacerbación del sentido racial de un grupo étnico que incita a la discriminación suele presentarse en diversos ámbitos; pero esta vez haremos referencia a los diversos casos que han ocurrido en el mundo deportivo, específicamente en el fútbol.
Comencemos con el último encuentro entre el Olympique de Marsella y el París Saint-Germain (PSG) que se convirtió en una batalla campal, donde resultaron cinco jugadores expulsados del terreno de juego ¿Qué ocurrió? Según afirman medios internacionales, el disparador de la disputa fue un cruce de palabras entre Neymar Jr. y Álvaro González, cuando se señala que el español le gritó al brasileño frases discriminatorias.
Con respecto a lo sucedido, Neymar posteó en sus redes sociales lo siguiente: “Los prejuicios y la intolerancia son inaceptables. Soy negro, hijo de negro, nieto y bisnieto de negro. Estoy orgulloso y no me veo diferente a nadie. Ayer quería que los responsables del juego (árbitro, asistentes) se posicionaran con imparcialidad y entendieran que no debe existir esa actitud prejuiciosa”, escribió, y a la vez solicitó efectuar una investigación exhaustiva para que se verifique la actuación del jugador del Marsella, quien hasta hoy ha negado haber expresado insultos hacia Neymar.
Hasta el momento se conoce que a González se le abrió un expediente para inspeccionar su posible comportamiento racista hacia su oponente.
Este ha sido uno de los muchos casos que se han manifestado a lo largo de la historia de esta disciplina. Según recoge As, Mario Balotelli, mejor conocido como 'El Nene', llegó a ser uno de los objetivos principales del racismo en los últimos años. En febrero de 2013, cuando vestía la camiseta del AC Milán, los fanáticos del Inter efectuaron cánticos racistas en contra del italiano de origen ghanés.
Como si fuera poco, ese mismo año, Balotelli denunció que el entonces capitán del Catania, el argentino Nicolás Spolli, lo insultó por su tono de piel. La tensión en la cancha fue tan marcada que el delantero amenazó con retirarse del partido.
En 2019, cuando retornó a su país natal para jugar con el Brescia, el italiano volvió a ser objeto de críticas y fuertes agresiones por parte de la fanaticada de Hellas Verona.
Romelu Lukaku ha sido otro de los jugadores que ha sufrido los atajos del racismo. En 2019 tuvo una disputa con un delantero belga. Además, en años anteriores tuvo que enfrentar las burlas de individuos que imitaban a un simio previo a cobrar un penal contra el Cagliari. La burla fue de tal magnitud que el periodista italiano Luciano Passirani expresó durante la transmisión en Top Calcio 24 que “la única manera de detener al atacante era dándole 10 plátanos”. Esto ocasionó que el comunicador fuera despedido de inmediato del canal televisivo.
En tanto, Samuel Eto'o exjugador del Barcelona aseguró haber recibido insultos por su origen racial. En 2010, durante una visita a Cagliari, los asistentes del encuentro simularon el aullido de un mono cuando Eto'o tenía el balón en sus pies. Ante este hecho, el árbitro solicitó que se suspendieran las agresiones verbales o el partido sería suspendido de manera inmediata.
De igual manera, Kevin Prince Boateng y Sulley Muntari no se escapan de esta cruda realidad que azota al balompié. As señaló en una publicación que ambos jugadores originarios de Ghana durante un amistoso entre el Milán y el Pro Patria, fueron agredidos con cánticos racistas. Esto provocó que el equipo entero decidiera abandonar el encuentro.
Una publicación de El País registró lo que sería uno de los primeros casos de racismo reportados en el fútbol español de primera división. Todo empezó cuando el Atlético de Madrid ganó su cuarta liga en la última jornada tras empatar contra el Sevilla.
El medio español anotó que el 22 de abril de 1995, el jugador Ben Barek (marroquí), marcó el gol del 1-1. En aquel momento, el escritor Gonzalo Suárez estuvo como cronista del partido y relató que, tras el encuentro, un aficionado del Sevilla lanzó un objeto hacia Barek. La reacción del delantero fue instantánea y decidió correr tras el aficionado, lo alcanzó y entregó a dos guardias civiles que visualizaban el acontecimiento sin concretar acción alguna. Al marcharse, el fanático le gritó comentarios racistas y amenazó al jugador de muerte.
Según El País todo ocurrió gracias a una persona que estaba fuera del campo, por lo que no quedó reflejado en el acta del partido y en el documento oficial que redactaron los árbitros se acreditó lo que había ocurrido durante los 90 minutos del encuentro, como el resultado, las tarjetas amarillas o rojas, los incidentes y otras circunstancias del partido.
El año pasado, la FIFA emitió un comunicado, donde estableció el aumento de la penalidad ante actos de racismo. Según ESPN, la suspensión mínima es de 10 partidos. Esta medida llegó enhorabuena para robustecer el código disciplinario de la entidad de fútbol internacional, que manifestó su apoyo a los jugadores que han enfrentado actos de discriminación. Entre otras acciones se encuentra la creación de la Ley 19 del 11 de julio de 2007, en España, que va en contra de la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte.