Las afectaciones, provocadas por lluvias inusuales y fuertes vientos que impactaron principalmente el norte y el centro del país, han dejado daños considerables...
- 11/10/2014 02:00
El deterioro galopante y la distorsión del noble propósito del Gobierno Revolucionario o Militar, que en 1972 decretó una pensión de $300.00 vitalicia a todos los boxeadores que ganaban un campeonato mundial, hace de urgencia notoria, un recuento sucinto de cómo y el por qué surgió esta ley. Para ello hay que hablar de Ismael Laguna. Muchos recordamos el 10 de abril de 1965, cuando en el Estadio ‘Juan Demóstenes Arosemena’, el ‘Tigre de Santa Isabel’, puso fin a ese espera de 36 años, después de la conquista del primer título mundial de boxeo de Panamá en junio de 1929, por Teófilo ‘Panamá’ Al Brown, al derrotar por decisión unánime a Carlos Ortiz, y se convirtió monarca mundial ligero, de la AMB y CMB. Víctor Martínez Blanco fue el anunciador.
Fue un momento de un júbilo indescriptible a nivel nacional, y si mi memoria no me es infiel, el entonces presidente de la República, Marcos Robles decretó un día libre para que todos pudiéramos celebrar este acontecimiento. Dos años más tarde en 1967, Laguna no pudo revalidar su título contra Ortiz. Ganó el título por 2ª vez el 3 de marzo de 1970 frente a Armando Ramos por KO el 3 de marzo de 1970, pero lo perdió el 26 de septiembre de 1970, por decisión frente a Ken Buchanan. En la pelea de revancha el 13 de Sep. 1971, volvió a perder frente al escoses Buchanan lo que fue su última pelea, y oficialmente anunció su retiro en abril de 1972.
Quizás las condiciones económicas poca ventajosa de Laguna, fue lo que motivó al Gobierno a crear esa pensión vitalicia a todos los boxeadores que desde entonces dieron gloria a mi querido Panamá con sus triunfos a nivel mundial. Laguna también recibió el apoyo gubernamental para lograr casa propia. El relajamiento de esta ley, se dio por motivos políticos, y aunque no aparece nada expresa sobre la misma en la Ley N° 50 del 2007 que rige el deporte en el país, esta pensión fue reglamentada en el Decreto Ejecutivo 599 del 2008, creyendo que con este acto, todos los deportista iban a votar por el PRD para ganar los comicios del 2009. Perdieron.
El Artículo 75 del ‘DE’ 599 dice: ‘Pandeportes, otorgará a partir del año 2009, un reconocimiento económico vitalicio de $500.00, (lo elevó de $300.00), a los deportistas que en representación del país obtengan el título de campeón mundial, olímpico, y paralímpico en competencias individuales a partir de la vigencia de este Decreto’. En vez de fortalecer este Decreto para que los beneficiados por lo menos sirvan de modelo a los demás atletas, dando charlas, etc., lo han distorsionado, y ya ni siquiera se requiere estar retirado para cobrar los $500.00 al mes.
Pero hay algo aún peor, pues, el propósito era para brindar un apoyo a genuinos campeones, y no los que surgen de los títulos inventados. Tampoco era para beneficiar a atletas fuera de las competencias regulares, y cobijados con títulos ‘masters’, y de organizaciones hasta privada, que no tienen el reconocimiento del COI, etc., pero inventan campeonatos del mundo, y están disfrutando de esta pensión de $500.00 que nunca fue creada con este propósito. Si cotejamos la medalla de plata ganada por Alonso Edward en el ‘CM’ de Atletismo en 2009, en los 200 metros planos, estos títulos master, o de otras entidades ‘privadas’, la medalla de Edward tiene más mérito.
Lo irónico es que frente a estos desmanes hace poco ‘le tocó la podrida’ como dicen, a un boxeador que ganó un ‘titulo plata’, como otros, pues, le negaron sus 500 ‘panchos’ al mes. Este desorden está abriendo la puerta para que muchos atletas sin méritos, disfruten del mismo beneficio ganado con mucha honra por Laguna, Durán, Marcel, Pedroza, Zapata, Saladino etc. Urge que se modifique el Artículo 75 del DE 599 para retomar el objetivo que propició la creación de este Decreto en 1972. No debe ser para atletas activos para nivelar sus presupuestos, sino para atletas cuando se retiren. Ojala aunque lo dudo, que haya un cambio. Tomen nota. Así es.