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29 de Oct de 2020

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¿Qué pasó con De La Hoya?

La pobre demostración que ofreció Oscar De La Hoya el pasado sábado ante Manny Pacquiao muestra a las claras que el boxeo mundial pasa p...

La pobre demostración que ofreció Oscar De La Hoya el pasado sábado ante Manny Pacquiao muestra a las claras que el boxeo mundial pasa por un momento de escasez de valores muy crítico.

Basé mi apreciación sobre el combate en la frialdad de las cifras, que a las claras inclinaban la balanza hacia el púgil estadounidense por abrumadora mayoría. Los aspectos que daban opciones al filipino eran, en la pura realidad, muy pocos.

Pacquiao no sólo superó en el peso físico al momento de subir al tinglado a su rival (148 libras a 147 libras); también lo derrotó en consistencia, táctica y en lo principal, en el boxeo. Vi a un De La Hoya siendo el espejismo de un gran contendor, diezmado y perdonado por el filipino.

Esto lleva mi pensar a una conclusión: estamos en un momento de crisis de valores reales en el boxeo mundial. Salvo el encuentro entre Antonio Margarito y Miguel Cotto (para mí, la mejor pelea del 2008), los encuentros "grandes" no han sido tales.

Tal vez De La Hoya llegó muy disminuido físicamente por la rebaja en el peso; tal vez su esquina confió en que su pegada bastaría para vencer al tagalo, o quizás se subió al ring pensando en que podría aprovechar sus ventajas físicas para vencer a Pacquiao. Lo cierto es que el de Filipinas no dejó dudas de que en la actualidad es un hombre muy sólido y difícil de derrotar.

¿Qué le pasó a De La Hoya...? Sólo él y su esquina lo saben con certeza. No tengo un mal sabor de boca por su pérdida; lo tengo porque el boxeo, en lugar de ganar, a mi juicio ha perdido lucidez en las categorías donde manda el dinero.

A diferencia de “Pelenchín” Caballero, quien ya está para medirse por mejores bolsas con Juanma López o el que sea en las 122 libras, vemos con pesar como Evander Holyfield arriesga su salud e integridad física ante el gigante Valuev la próxima semana.

El panameño está para cosas grandes y dejar un legado fuerte a su familia. Está en su momento y debe aprovecharlo. Es de los atractivos del boxeo actual en los pesos chicos; pero lamentablemente, y reitero que salvo el mexicano Antonio Margarito, Pacquiao y Hatton, el boxeo mundial se quedó huérfano de estrellas rutilantes.