Temas Especiales

04 de Ago de 2021

Más Deportes

El fútbol local recibe venoclisis

Hoy comienzo por pedir disculpas a los lectores por un error involuntario fuera de mi control, que a veces suelen ocurrir. En el subtítu...

Hoy comienzo por pedir disculpas a los lectores por un error involuntario fuera de mi control, que a veces suelen ocurrir. En el subtítulo de ayer 2 de febrero del 2009, se usó la palabra “anabilizantes” y “abanabilizantes”. En el contenido también apareció la palabra esteroides “anabilizantes”. Debió leerse esteroides ANABOLIZANTES. Reitero mis sinceras disculpas distinguidos y selectos lectores. Muchas gracias.

Pues bien, nadie, absolutamente ningún panameño, inclusive los sempiternos “masoquistas” de la Marea Roja, hubiesen adivinado que la selección de fútbol ganaría la Copa de Fútbol de la Unión Centroamericana de Fútbol, (UNCAF), después de la goleada 3-0 en el debut frente al conjunto de Costa Rica. Basta con leer los titulares de todos los periódicos después de esta derrota, para aceptar que lo dicho por este servidor, no fue un invento ni mucho menos una exageración. Poco a poco Panamá fue mejorando su desempeño, y en ese desafío donde privó la desesperación y falta de definición del onceno hondureño en sus disparos al gol, frente a la muralla impenetrable del arquero Jaime Penedo, sin duda alguna, el jugador más valioso del conjunto panameño, frustró los múltiples intentos de goles de equipo de casa. El gol fulminante de Ricardo Phillips, selló el triunfo de 1-0.

El rendimiento de Panamá fue de menos a más, y en el juego decisivo, precisamente por esa falta de definición de Costa Rica, y por qué no de Panamá, el título se decidió por la vía del penal que favoreció a mi querido Panamá. El juego defensivo de Panamá fue bueno, y acentuó la falta de definición tica. Hay que otorgar méritos tanto al técnico, en este caso Gary Stemple, a todos los jugadores, y en particular a Ricardo “Patón” Phillips, héroe del triunfo sobre Honduras, y a Jaime Pinedo, que en mi opinión fue el jugador más valioso en la conquista de nuestra primera Copa de UNCAF.

Cierto es que hay que celebrar el triunfo, y no hay duda de que el “showman”, de PanDeportes, que tiene un “doctorado” en estos menesteres, sabrá poner las pinceladas decorativas para que sea en grande, y termine con un gran recibimiento, agasajo y un “salve” en Palacio. No dudo que esta victoria es como una dosis de “venoclisis” para borrar en algo las actuaciones anémicas del fútbol en el 2008. No se debe exagerar la nota hablando de “bonanza”, porque todos vimos el nivel regular de esta Copa de UNCAF, que además de no contar con los mejores jugadores de todos los equipos, incluyendo los llamados “legionarios”, fue de un nivel regular.

Este triunfo tampoco sirve para entonar las notas y cantos exageradas de que estamos frente a una bonanza del fútbol panameño. No hay duda de que es como una “tirada de toalla” al célebre Ariel A. Alvarado, para atenuar la presión de que es hora de renunciar a sus $6,000.00 al mes. Tampoco sirve para que los de PanDeportes justifiquen la construcción exagerada de canchas sintéticas de fútbol, y la promesa de un Ministerio de Deportes, y la construcción de 100 canchas más, por la candidata “BH” 09”. Reitero que me uno a las felicitaciones de este triunfo inesperado de Panamá, y no hay duda de que los que ayer no daban opción de triunfo, cambiarán sus discursos diciendo que siempre confiaban en el combinado.