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05 de Aug de 2020

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El “retro running”, el ejercicio complementario y de acción

Corriendo hacia atrás, es una modalidad atlética, que aunque luce incómoda, presenta una serie de beneficios muy importantes

De ejercicio complementario para el fortalecimiento físico general, el correr de espalda se ha convertido en la última década en una modalidad atlética específica cada vez con más practicantes, e incluso hasta con campeonatos mundiales.

Aunque algunas personas lo califiquen de ejercicio antinatural, sin duda a nadie le deja indiferente ver videos de estos deportistas corriendo hacia atrás a velocidades vertiginosas.

ORÍGENES

Muchos deportistas de diferentes modalidades como futbol, baloncesto, tenis y por supuesto corredores, incorporaban por costumbre en sus entrenamientos tanto al aire libre como en gimnasio algunas rectas o diagonales corriendo de espaldas, como una forma de ejercitar los músculos de una manera diferente a la usual.

Algunos de ellos sintieron con el paso del tiempo que cada vez disfrutaban más corriendo de este modo, y comenzaron a agruparse y organizar eventos específicos.

Así es que surge a partir del 2005 el retro running en Europa como una disciplina independiente, principalmente en Alemania, Austria e Italia, expandiéndose rápidamente a otros continentes y países como Japón y Estados Unidos.

CARACTERÍSTICAS

La principal característica y casi única regla del retro running es que las puntas de los pies de los corredores deben señalar el sentido contrario al de la marcha.

Ello supone de partida una obvia dificultad, ya que al ir de espaldas los corredores no pueden ver a las personas ni los obstáculos que se encuentran en su camino, con excepción de los eventuales giros que cada cierto tiempo puedan hacer con la cabeza.

En el retro running el eje corporal se debe mantener inclinado del mismo modo que cuando se corre de manera normal y simulando el mismo braceo, aunque el torso y las caderas por lo general tienden a sufrir un movimiento de rotación mayor. Respecto de la zancada, lo más eficiente resulta aterrizar con las punteras de las zapatillas, para luego apoyar el metatarso.

Hay atletas, sobre todo los de velocidad, que casi nunca llegan a apoyar el talón. Las zapatillas indicadas para esta modalidad serían aquellas que siguen la tendencia del natural running, en las cuales casi no hay diferencia de inclinación entre el talón y la puntera.

DÓNDE PRACTICARLO

En cuanto a los lugares idóneos para su práctica, el mejor sitio es una pista de atletismo cerrada, ya que en ella el piso es firme y homogéneo, no hay posibilidad de atropello con vehículos o bicicletas, y las líneas que delimitan las calles sirven de guía para no chocar contra otros corredores.

También son adecuados ciclorutas y carriles específicos para caminantes a horas en las que no haya casi afluencia de público, siempre que el firme sea asfalto o concreto en buenas condiciones.

Algunos deportistas de la modalidad suelen entrenar acompañados por otros atletas o ciclistas que van en el sentido habitual de la marcha, los cuales sirven de protección y actúan como los segundos ojos del corredor.

En cuanto al perfil, se recomienda que el mismo sea plano o en todo caso con pendiente ascendente, lo que contribuirá a ralentizar nuestra velocidad.

Realizar retro running en bajadas es mucho más complicado y peligroso, indicado solo para corredores muy experimentados.

Un enorme riesgo tiene también la práctica del retro running en caminadora o tapiz rodante dentro de un gimnasio, ya que las caídas pueden ser de tremenda gravedad.

CÓMO INICIARSE

Sufrir una caída es un riesgo real cuando se practica retro running, tanto por un desequilibrio al impactar con un obstáculo o defecto del terreno, aunque también por calambres debido al agotamiento muscular.

El miedo a sufrir un accidente es el principal motivo por el que muchos corredores no gustan de esta modalidad. Antes de comenzar a correr de espaldas es recomendable practicar la caminata hacía atrás, hasta que se tenga un cierto grado de soltura y confianza.

Luego se pueden ir intercalando en las corridas habituales pequeños tramos de carrera de espalda, ir aumentando de forma progresiva su duración a cinco o diez minutos, y de igual modo ir ganando en velocidad.

Una manera de integrar el retro running a nuestros entrenamientos es realizar trotes cortos de frente, de espalda y laterales a ambos lados, con el objeto de obligar a las articulaciones y musculatura de nuestro cuerpo a trabajar en todas las direcciones.

BENEFICIOS

Hay consenso casi unánime entre los atletas y técnicos en el sentido de que correr de espalda de manera esporádica como parte de la rutina de entrenamiento tiene efectos beneficiosos.

Se cita por ejemplo que esta forma de correr ayuda a fortalecer los músculos antagonistas ubicados en la parte posterior de la pierna, los cuales cuando se corre de forma habitual tienen menor actividad por cuanto solo realizan un movimiento de acompañamiento en sentido opuesto a los principales.

También se afirma que correr de espalda produce menos impacto en la rodilla, una de las articulaciones que sufre más durante el gesto de carrera y sobre la que recaen gran número de lesiones.

Respecto del gasto de calorías, correr de espalda supone un mayor esfuerzo que hacerlo de frente, y se estima que el consumo energético aumenta en un 30%, circunstancia a tomar en cuenta sobre todo por aquellas personas que asocian la carrera al objetivo de pérdida de peso. Por último, practicando esta forma de correr se potenciaría adicional el equilibrio y la coordinación.

CAMPEONATO MUNDIAL

Entre el 14 y 17 de julio se celebrarán en la localidad alemana de Essen el sexto campeonato del mundo de retro running, dando continuidad a las ediciones celebradas con anterioridad de manera bianual en Suiza 2006, Italia 2008, Austria 2010, España 2012 y de nuevo Italia en 2014.

Se esperan más de 200 competidores y están previstas pruebas en pista de diferentes distancias, desde los 100 metros, pasando por los 200 metros, 400 metros, 800 metros, 1,500 metros, 5,000 metros y 10,000 metros, adicional a algunas pruebas de relevo en las que la entrega del bastón de espalda tiene bastante complejidad.

Fuera del estadio se celebrará también una carrera de media maratón con distancia de 21 kilómetros.

En la actualidad hay corredores de retro running muy experimentados y veloces, como el alemán Roland Wegner que posee el record mundial de 100 metros lisos en 13.6 segundos, o su compatriota Thomas Dold que con 3 minutos 18 segundos ostenta la mejor marca de los 1,000 metros, y con 39.20 es recordman mundial de los 10 kilómetros.