El primer recorrido de prueba del monorriel, desde Patio y Talleres hasta Ciudad del Futuro, se registró la tarde del lunes 13 de abril, con esta prueba...
- 15/05/2023 00:00
La atleta panameña ha ganado en decenas o quizás en centenares de ocasiones, pero sus triunfos no han sido tan celebrados como la de sus colegas masculinos.
Ni hablar del poco apoyo que, históricamente, han recibido de sus propios dirigentes, porque no han creído en ellas, o de los gobernantes, que nunca han apostado en serio por nuestro deporte.
Esa es una realidad.
No obstante, la historia nos cuenta de victorias alcanzadas por nuestras valerosas atletas, cuando menos las esperábamos o cuando más las necesitaba el deporte istmeño.
De ese tipo de crónicas están llenos los periódicos del momento y de la época, porque las victorias han existido siempre, desde que el Panamá deportivo puso un pie en el exterior.
En esta ocasión escribiré un poco de ellas, demostrando que parte de la responsabilidad de que alguna vez 'alcanzáramos por fin la victoria', en un porcentaje altísimo, se debió a su tesón y entrega.
Para ser justos, el artículo lo dividiré en dos partes, mencionando en la primera entrega a cinco atletas que, según mi percepción, descollaron hasta los años 70 y, en un segundo, a otras que destacaron a partir de los años 90.
La velocista capitalina se convirtió en la primera fémina abanderada en unos juegos Olímpicos (Roma 1960), luego de convertirse en la primera istmeña en ganar tres medallas en unos juegos Panamericanos.
Su triunfal periplo se inició a los 15 años en los Bolivarianos de Caracas (1951), donde obtuvo las preseas de oro de los 50 y 100 metros planos, y otra más en la posta 4x100 con Dolores Worrell, Adelina Bernal y Esther Steward.
Un año después, mejoró las marcas centroamericana y panamericana (12.1) y el récord bolivariano (12.5) de los 100 metros planos, deteniendo el cronómetro en 12 segundos exactos.
Dos días antes de esa prueba, había ganado en el marco de los Relevos de Balboa, las 100 yardas con crono de 11 segundos, muy cerca a la marca mundial (10.8) de la campeona olímpica, la holandesa Fanny Blankers.
Aún así, no asistió por razones económicas a las Olimpiadas de Helsinki.
Asimismo, se llevó la clásica centuria y los relevos 4x100 de los Centroamericanos y del Caribe en México (1954), y en 1959 logró tres preseas, una de plata en relevo y dos de bronce individualmente, en los Panamericanos de Chicago.
Ganó cuatro medallas en Centroamericanos y del Caribe y una más en Juegos Panamericanos.
En los Centroamericanos de Barranquilla (1946) logró medallas de oro, en el lanzamiento del disco y la jabalina, y una más de bronce con el baloncesto femenino.
Cuatro años después en los juegos de Guatemala, ganó el oro en el lanzamiento de la jabalina, y en los primeros juegos Panamericanos de Buenos Aires (1951), repitió el oro en la misma disciplina.
Fue una de las destacadas atletas de antaño, que brilló en uno de los más difíciles deportes, como lo es la esgrima.
Ella se destacó en varios juegos regionales, a partir de los Centroamericanos y del Caribe de 1954 en México, donde alcanzó la medalla de plata en florete individual.
En 1958 apareció en los Panamericanos de Chicago, donde se llevó la medalla de bronce individual.
Después se adjudicó las preseas de plata y bronce en la misma especialidad, en los juegos Bolivarianos de 1961, logrando la primera por equipo y la segunda individualmente.
En los juegos Centroamericanos y del Caribe de Kingston en 1962, obtuvo una medalla de oro en florete por equipo, y en los Centroamericanos de 1973 en Guatemala se despidió de las competiciones internacionales, con dos de oro en florete individual y por equipo.
Fue una de las memorables velocistas que tuvo Panamá en los años 70, cuando brilló tanto en competencias internacionales propias de su disciplina, como en juegos regionales.
Inició su periplo en los Bolivarianos de Maracaibo en 1970, donde obtuvo oro en el relevo 4x100 y una más de plata, en los 200 metros planos.
Un año después, en los Centroamericanos y del Caribe de atletismo en Kingston, logró un tercer lugar en los 200 metros planos, mientras que, en los Bolivarianos de 1973 en Panamá, se llevó el oro en los 100 y 200 metros y en los relevos 4 por 100.
En los primeros juegos Centroamericanos de 1973 en Guatemala, fue la reina de la pista al conquistar cinco medallas de oro, tres de ellas en forma individual.
Ganó de manera individual en los 100 y 200 metros planos, el salto alto y colectivamente en los relevos 4 x 100 y 4 x 400.
Finalmente, en los juegos Centroamericanos y del Caribe del 70, obtuvo la medalla de bronce en los 800 metros lisos.
Inició su vivencia internacional a los 14 años (1968), cuando cobró una presea de bronce en la clásica centuria en el 'Memorial Barrientos', de La Habana.
Un año después estuvo en el 'Primer Encuentro Internacional de Atletismo', en México, donde obtuvo medalla de bronce en los 100 metros, detrás de las cubanas L. Young y R. Martínez, y un tercer lugar en los relevos 4x100.
Además, un quinto lugar en los 200 metros planos.
A nivel regional, Margarita obtuvo sendas medallas de plata en los relevos 4x100 de los Centroamericanos y del Caribe de Panamá (1970) y los que se celebraron en Santo Domingo (1974).
La posta de 1970 estuvo compuesta por Patricia Morgan, Dolores Cox, Nivia Trejos y Martínez; y la de Santo Domingo por Diva Bishop, Maritza Escalona, Beatriz Aparicio y Martínez.
También en los Bolivarianos de Maracaibo (1970) y en los de Panamá (1973) subió al podio. En Maracaibo ganó oro en los relevos 4x100 con Trejos, Bishop y Morgan; y en Panamá, con Morales, Abadía y Bishop.
Asimismo, en Panamá logró bronce en los 100 y 200 metros planos.
Obtuvo una de plata en la clásica centuria y una de oro en los relevos 4x100 (Bishop, Aparicio y Morales), en los Centroamericanos de Guatemala de 1973.