Las cifras forman parte de las proyecciones de la cartera agropecuaria del Banco Nacional de Panamá, donde existen unos 5,400 productores activos. El banco...
- 03/12/2010 01:00
PANAMÁ. Frente a Los Andes N° 2 están ubicadas las oficinas, talleres y la sala de venta de la Asociación Panameña de Industrias de Buena Voluntad, organización que realiza alianzas estratégicas con diversas empresas privadas para obtener becas y de esta forma ofrecer plazas de trabajo para personas discapacitadas y aquellos grupos vulnerables de escasos recursos.
Igualmente, organizan cursos que sirven para que algunas personas puedan especializarse en un área y así obtener un puesto en el mercado laboral. Pero otras, a causa de su nivel de discapacidad, no pueden aplicar para esta opción. Para ellos existe el llamado ‘Taller de los Protegidos’, en donde además de encontrar a un grupo de incansables trabajadores, descubrimos sorprendentes historias.
Buscamos personas que inyectaran deseos de superación y transmitieran la motivación que se necesita cuando las fuerzas escasean y encontramos a esos motivadores en el Taller de los Campeones.
Dos paquetes de macarrones y un cucharón gratis era la oferta que empacaba Luis Deago, quien a pesar de sus discapacidades es un joven trabajador que tiene cuatro años de laborar en el Taller de Los Protegidos y a sus 25 años pertenece a la Selección Nacional de Baloncesto que ganó la medalla de oro en las Olimpiadas Especiales de Barcelona, España.
Sorprendido e impactado por la historia de Deago, lanzamos la pregunta: ¿cuántos son deportistas? Luis Díaz, Ricardo Delgado y Lesbia Labrador levantaron sus manos y dijeron que también son jugadores de baloncesto. Desde otra mesa se acercó sonriendo Humberto Castillo, quien obtuvo el cuarto lugar de tenis de campo en Puerto Rico.
‘Estoy aquí en el trabajo desde hace nueve años’, contó Humberto, quien agregó que al principio tenía miedo porque no conocía a nadie, pero ahora ‘me gusta’, pues allí ha hecho amigos y ‘puedo compartir y ayudar a mi mamá en los gastos de la casa’, comenta con alegría.
Estos héroes que cada día realizan con gran entusiasmo su trabajo tienen algo en común, limitaciones físicas y deseos de ayudar con los gastos del hogar, ellos han logrado superar sus retos, se han convertido en maestros al enseñarnos que todo en la vida requiere un esfuerzo extra... ¡Algo más! Sus becas por sus labores diarias no superan los 10 balboas.