Temas Especiales

25 de Sep de 2020

Economía

La dictadura de las petroleras

Las opciones de adquirir combustibles en el exterior son muy amplias y  ventajosas para mejorar la estructura de precios, que hoy d...

Las opciones de adquirir combustibles en el exterior son muy amplias y  ventajosas para mejorar la estructura de precios, que hoy día de la  manera más cruel, lesiona el bolsillo de todo el  pueblo panameño.

Sí  existe donde comprar combustible para importar a mejor precio, y sí  existen alternativas más económicas y seguras que nos permitirían a  todo un país tener acceso y gozar de los beneficios que estas  alternativas brindan a nuestros consumidores. Pero desgraciadamente en Panamá  las estrategias comerciales de  algunas compañías transnacionales y locales han acaparado toda la  infraestructura operativa para el almacenaje de cualquier tipo de  combustibles.

En el país existe una capacidad para almacenar aproximadamente 16  millones de barriles de combustibles, los cuales están divididos en 8  zonas libre de petróleo y son utilizados por  42 usuarios, según la  Dirección de Hidrocarburos.

Una de las preguntas más sencillas sería  ¿cuántas de las facilidades existentes para almacenar combustible  benefician de la manera más lógica al consumidor panameño? Una  segunda pregunta es ¿cómo y de qué forma estas 8 zonas libres de  petróleo podrían beneficiar a cualquier ciudadano panameño que aspire  a importar y ofrecer un producto más económico? Pero además sería bueno  saber ¿cuántas de las estrategias de los honorables usuarios de las  zonas libre de petróleo están diseñadas para un beneficio nacional?

Estas tres preguntas llevo muchos años  de mi vida tratando de responderlas y no encuentro lógica en el actuar  de este círculo vicioso, el cual es dominado por un pequeño grupo de  empresas (las mismas de siempre y que todos conocemos).  Son las mismas que nos tratan como un pueblo ignorante sumergido en  una dictadura petrolera donde nadie que no sea de su grupo tiene en sus manos la  decisión de los precios, desde el del combustible que compramos,  hasta  quién puede o no, entrar a competir en el mercado doméstico.

¿Qué ocurriría si mañana el combustible amanece a siete dólares por  galón? Lo compras, o lo compras. Sólo que tendrás que reducir  drásticamente tu estilo de vida, y escoger entre gasolina y comida, o gasolina y  cualquier necesidad tuya o de tus hijos. No es justo que esta dictadura petrolera en la cual vivimos  se  alimente día a día por los gritos del silencio que consumen la paz de  nuestros hogares, encareciendo el día a día.  ¿Hasta cuándo millones y  millones que salen de nuestros bolsillos y de nuestra Nación seguirán  enriqueciendo a través del abuso a un pequeño grupo de empresarios? Y  mi última pregunta ¿quién podrá defendernos si no tomamos conciencia  del abuso al cual nos tienen sometidos?

Les dejo como reflexión la tarea de que  intenten construir una nueva  zona libre de petróleo, intenten rentar espacio para almacenar  combustible, intenten competir en un mercado donde la opinión cuente y también el propósito de mejores días para los panameños.