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25 de Feb de 2021

Economía

El euro impone su factura ante efectos de crisis

ESPAÑA. La primera recesión de la zona euro (según la definición comúnmente aceptada —que no es técnica— de dos trimestres consecutivos...

ESPAÑA. La primera recesión de la zona euro (según la definición comúnmente aceptada —que no es técnica— de dos trimestres consecutivos de caída del PIB) ha vuelto a suscitar la pregunta: ¿sobrevivirá el euro a la crisis?

Los analistas de UBS aseguraban en un reciente informe que esa era la pregunta más repetida por sus clientes en uno de sus viajes por Asia, aunque la cuestión también ha estado presente en reuniones de muy distinto signo en México o en Estados Unidos.

Bien es cierto que tal y como se está desarrollando esta crisis, los inversores han llegado a pensar lo impensable, dicen en UBS, pero también lo es que las dificultades han puesto en evidencia algunos problemas estructurales de la unión monetaria.

De entrada, los expertos descartan de forma unánime una ruptura de la zona euro con un argumento sencillo pero de peso: los costes de salir del euro son infinitamente más elevados que los de quedarse.

De hecho, la prima de riesgo de la deuda soberana de muchos estados miembros —medida a través de los credit default swaps— se ha disparado en los últimos quince días. Todo por el impacto que el deterioro de la situación económica puede tener sobre sus cuentas.

Tradicionalmente en las crisis a los países cuyo déficit por cuenta corriente supera el 4% simplemente no les presta nadie, asegura Javier Díaz-Giménez, profesor de Economía del IESE y de la Universidad Carlos III.

Un dato alarmante para un país como España, cuyo déficit por cuenta corriente supera el 10% del PIB —el mayor del mundo—. Eso supone que cada año necesita más de 100 mil millones de dólares del exterior para financiarse y que no ha hecho saltar las alarmas precisamente por la pertenencia al euro. con los costes de abandonarlo, sentencia UBS. Entre las consecuencias, cita la suspensión del pago de la deuda, el colapso del sistema bancario, salida de la Unión Europea y nuevos aranceles a sus exportaciones a la región. Casi nada. Sin embargo, la permanencia en la moneda única tampoco sale gratis.

El reto de Europa es buscar una respuesta coordinada a la crisis que fije las nuevas reglas del juego. La Comisión Europea va a hacer público este miércoles su plan y los economistas de Bruegel ya han lanzado el suyo. Apuestan por que cada Gobierno apruebe un paquete de estímulo equivalente al 1% del PIB. ©PUBLICACIONES EL PAÍS