15 de Ago de 2022

Economía

El vaivén de un gigante

MIAMI. Pregunte en Citigroup si considera vender Banamex —su operación en México— y la respuesta probablemente será más nerviosa que ro...

MIAMI. Pregunte en Citigroup si considera vender Banamex —su operación en México— y la respuesta probablemente será más nerviosa que rotunda.

Los rumores de una posible venta al magnate Carlos Slim que impactaron el mercado cambiario en enero fueron desmentidos. Pero si se le consulta informalmente a algún ejecutivo sobre los prospectos de algún futuro traspaso del banco número dos de México, la negativa suele venir acompañada por “hasta ahora”, o “según la última reunión...”

Y es que la certeza escasea dentro del gigante de las finanzas internacionales por estos días.

La rapidez de los acontecimientos, en momentos en que el grupo libra una encarnizada lucha por sobrevivir a la crisis, está dejando en evidencia que no hay nada escrito en piedra. Y aun cuando nadie cuestiona que al grupo le conviene quedarse con sus valiosos activos en la región, la pregunta más difícil de responder es: ¿se lo permitirá la crisis?.

Oficialmente, la compañía preservará su larga lista de bancos latinoamericanos, que además de Banamex incluyen a Banco Cuscatlan (El Salvador) y Banco Uno (Centroamérica), y sus bancos Citibank en Argentina, Brasil, Chile (donde es socio del local Banco de Chile, del Grupo Luksic), Guatemala, Perú y El Salvador.

Esto quedó de manifiesto cuando en la reestructuración fueron colocados dentro de Citicorp, conocido como el “banco bueno” del grupo, porque en ella ingresaron los activos que quiere preservar.

“Todos los negocios bancarios de Latinoamérica están en Citicorp”, dice Alberto Gómez Alcalá, director de Estudios Económicos y Asuntos Institucionales para Latinoamérica de Citigroup.

El grupo ha expresado su compromiso de crecer en los mercados con mayor potencial, lo que incluye la región.

“En 2008, la región contribuyó de manera importante a los resultados globales de Citi”, explicó Gómez Alcalá.

Los esfuerzos por lidiar con la crisis vienen siendo emprendidos desde cierto tiempo atrás y han pasado desde solicitar financiamiento al príncipe árabe Alwaleed bin Talal, hasta recibir más de 45 mil millones de dólares de ayuda gubernamental.