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19 de Ene de 2022

Economía

Alto vuelo a bajo costo

MÉXICO. A fines del año pasado, la aerolínea comercial Mexicana lanzó su nueva imagen de marca, flexibilizando el rígido azul oscuro qu...

MÉXICO. A fines del año pasado, la aerolínea comercial Mexicana lanzó su nueva imagen de marca, flexibilizando el rígido azul oscuro que antes portaba con blanco y azules más claros,  y haciendo uso de un tipo de letra de aspecto más moderno.

Fue el sello de lo que ha sido un cambio de estrategia comercial que la aerolínea ha ido desarrollando desde que fue adquirida hace tres años por Grupo Posadas.

Este proceso contempló una reducción importante en sus costos y el traspaso de la mayor parte de sus rutas nacionales a su brazo de low cost (de bajo costo), Mexicana Click.

“Hemos dejado el mercado nacional a Click, que por el tipo de avión que usa y los contratos colectivos que tiene, su base de costos es mucho menor”, dice Isaac Volin, director corporativo comercial de Mexicana. Sólo se excluyen los itinerarios de Cancún, Monterrey, Tijuana y Mexicali, por ser rutas que requieren aviones más grandes que los que opera la low cost. 

Los cambios son una muestra del tipo de estrategias que las aerolíneas latinoamericanas están adoptando por estos días, empleando el modelo de bajo costo pero sólo en las dosis apropiadas para la realidad que enfrentan.

Y es que el modelo de bajo costo en sí mismo no es una garantía de éxito en América Latina. En México, por ejemplo, tres aerolíneas de este tipo desaparecieron en el último año —Alma, Aerocalifornia y Avolar— y la lección no ha sido ignorada por la mayoría de las aerolíneas de la región, las que han aprendido a preservar la noción de que es conveniente ser más eficiente en el manejo de los costos, pero sin que esto signifique hacer caso omiso a las exigencias de los consumidores.

En el caso de Mexicana Click, esto significa que sus pasajeros reciben el mismo grado de atención que tendrían si estuviesen a bordo de una aerolínea tradicional y que pueden tomar el vuelo desde aeropuertos principales, en vez de desde terminales secundarios, como sucede con las más ortodoxas líneas aéreas europeas de bajo costo. “En el mundo está desapareciendo el concepto de low cost duro. Es una convergencia entre low cost y una aerolínea tradicional”, dice Volin, quien agrega que estas medidas se hace cada vez más necesario en México.