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13 de Aug de 2020

Economía

Cemento mojado

COLOMBIA. No damos un paso por el centro de cualquier ciudad en el mundo, sin encontrarnos con calles pavimentadas, autopistas, edificio...

COLOMBIA. No damos un paso por el centro de cualquier ciudad en el mundo, sin encontrarnos con calles pavimentadas, autopistas, edificios residenciales, comerciales, hospitales, colegios, metros, por mencionar algunos.

El material es fundamental para potenciar los proyectos de infraestructura que contribuyen al desarrollo de los países emergentes.

Pero desde que la crisis financiera afectó a la economía a mediados de 2008, la industria del sector ha debido enfrentar una dura lucha.

La cementera francesa Lafarge, posicionada como la número uno en el mundo, reportó una baja del 49% de sus ganancias netas durante el primer semestre de este año, frente al mismo período del anterior.

La sueca Holcim, segunda mayor fabricante de cemento, tuvo que cerrar varias de sus plantas a fines de 2008.

Cemex tampoco se mantuvo inmune. La mexicana, que ocupa el tercer lugar, vio cómo sus ventas cayeron por la crisis en un 27% en los más de 50 países que opera. 

Es la oportunidad que muchas cementeras de tamaño mediano, como Cementos Argos y Cementos Lima, han estado esperando para aumentar o fortalecer su presencia. Y la brasileña Votorantim, si bien no tiene la presencia internacional del trío mencionado, será cada vez más un actor de peso en la región.

LA ESCALADA

La compañía colombiana Cementos Argos compite en su país con Holcim y Cemex. Sin embargo, tiene el 51% del mercado de Colombia, es el sexto productor de concreto en Estados Unidos y exporta cemento y clínker a 27 países.

Ahora que el control de costos y gastos tuvo un crecimiento del 37% en la utilidad operacional y un 190% en la ganancia neta, la apuesta por crecer es frenética, y Centroamérica y el Caribe es donde ha puesto sus fichas.

Como estrategia, en este último trimestre compró la participación de Holcim en Panamá “Panama Cement Holding”, con lo que completó el 98.86% de la sociedad en ese país. 

En República Dominicana, luego de adquirir el 50% del capital social de Domar Limited, consiguió el 70% en la participación de Cementos Colón. También compró un 50% del capital social de la haitiana Haiti Cement Holding, que la posiciona con el 65% de participación en Cimenterie Nacionale.

Y se adjudicó la firma Caricement Antilles, una sociedad propietaria de terminales para embarque de cemento en las islas Saint Marteen, St Thomas, Dominica y Antigua. 

La escalada le permitió convertirse en el cuarto productor de cemento en América Latina. “De aquí a 2015, los proyectos de infraestructura nos permitirán seguir creciendo”, dice José Alberto Vélez, presidente de Cementos Argos.

En Perú, los proyectos de infraestructura pública también ayudarán al sector. “Hay una lista larga de proyectos y todos deben salir el próximo año”, dice Walter Piazza, presidente de la Cámara Peruana de la Construcción. Según Piazza, esto permitiría una expansión de las cementeras para satisfacer la demanda social.

“Creo que entre los ganadores de la región estará Cementos Lima”, dice Stephen Trent, analista del sector para el banco Citigroup. Prueba de ello es que mientras Holcim, Cemex y Lafarge continúan con resultados negativos, la empresa limeña aumentó sus ingresos en un 9.5%, si se compara el primer trimestre de 2008 y 2009, y todo gracias a la demanda local. El segundo informe trimestral de la empresa en 2009, refleja que la producción de cemento durante ese mismo período se incrementó un 5.2%.

Otro grupo peruano que está confiando en el mercado local es Brescia, que compró el 84.2% de acciones de Melón, cementera chilena que pertenecía al grupo Lafarge.

Según fuentes consultadas, el objetivo de esta adquisición sería para exportar en el futuro cemento a Perú, donde se espera un crecimiento del 6% para 2010, según Piazza. 

¿KAMIKAZE?

“No me cabe duda que el mercado se va a recuperar”, dice Trent, pero se cuestiona el momento y la magnitud. La relación de la demanda de cemento con el PIB es muy estrecha, según el especialista. Por eso es complejo hacer un análisis y saber qué es lo que pasará en la región a mediano plazo.

Trent cuenta que en México y Colombia la tasa de crecimiento histórica promedio ha sido de 1.5 y dos veces la tasa de crecimiento del PIB.

Ahí está la importancia de la infraestructura en la región y el motivo por el cual las cementeras están apostando por adquirir activos a bajo costo.

Cabe preguntarse, entonces, quiénes serán los ganadores en Latinoamérica.

Los resultados obtenidos dan cuenta de que las empresas medianas seguirán ganando terreno en América Latina. Las “grandes”, por su parte, mantendrán el saco a cuesta y aprovecharán de comprar acciones a bajo precio. Aunque parezca arriesgado, no les queda otra alternativa que verlas florecer con el repunte económico esperado para 2010.