22 de Feb de 2020

Economía

Crece debate sobre modelo económico

DINAMARCA. Hace unos días un equipo de periodistas de la Radio Nacional Pública ofreció un reportaje muy interesante y bien documentado ...

DINAMARCA. Hace unos días un equipo de periodistas de la Radio Nacional Pública ofreció un reportaje muy interesante y bien documentado sobre Dinamarca. Se presentaba un país muy atractivo bajo el título “La economía más alucinante”.

Dinamarca tiene una economía que funciona bien, con altos impuestos, bajo paro, flexibilidad laboral, importante intervención del Gobierno en la red social y pocas desigualdades. El reportaje incidía en que dada su estructura social, el sueño americano de movilidad social es más fácil en Copenhague que en Seattle.

En la reflexión final, uno de los periodistas recordó que hay una teoría contraria a la que apoya el modelo danés. Es la de los economistas libertarios, defensores del libre mercado y enemigos del intervencionismo del Estado, pues conduce al despilfarro de dinero público y a un menor crecimiento.

Al final, elegir entre un modelo u otro —resumía el periodista asumiendo tímidamente la tesis libertaria— es optar entre crecimiento con desigualdades económicas o estabilidad e igualdad con menor crecimiento. Para él, a la larga, es mejor lo primero.

James Kwakes un ex consultor de McKinsey que cofundó con Simon Johnson, ex analista jefe del Fondo Monetario Internacional, un didáctico blog sobre economía y finanzas, The Baseline Scenario. Y desde esa plataforma Kwak cuestionó que hubiera que sacrificar crecimiento por igualdad o que fuera obvio que cuanto más libres sean los mercados más se crece.

El economista Paul Krugman entró en el debate antes en The New York Times.

El premio Nobel dijo en Estados Unidos que se percibe que Europa “acaba con su crecimiento” porque sus economías son “menos brutales y se trata de ayudar a los ciudadanos cuando la suerte les da la espalda”.

No obstante, y pese a que reconoce que hay problemas (más ahora), “la experiencia demuestra lo contrario, es decir, que la justicia social y el progreso pueden ir de la mano”.

El rifirrafe en el que tercian Kwak y Krugman es un capítulo más del eterno debate sobre si es mejor el modelo europeo o el americano.

Lo interesante de la discusión en este momento es que es muy relevante porque la reforma de la sanidad en EEUU obligará a tomar decisiones de calado sobre el papel del Estado.

En Europa se cuestiona el modelo de relaciones laborales, pero en Estados Unidos se han desmontado muchas de las premisas de los teóricos del libre mercado en el que se basa el modelo económico americano.