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14 de Apr de 2021

Economía

EEUU continúa perdiendo fuerza

ESTADOS UNIDOS. La recuperación en Estados Unidos está siendo más lenta de lo que se esperaba. La actividad económica registró una fuert...

ESTADOS UNIDOS. La recuperación en Estados Unidos está siendo más lenta de lo que se esperaba. La actividad económica registró una fuerte moderación en el segundo trimestre, al crecer un 0,6%, que en tasa anual sería el 2,4%.

Es casi un punto y medio menos que en el arranque de 2010, y lejos del 5,0% del cuarto trimestre de 2009. Una salida anémica de una recesión que ahora se sabe fue más profunda de lo estimado en un primer momento por Washington.

El Departamento de Comercio atribuye gran parte de esta desaceleración entre abril y junio a la balanza comercial. Los productos que Estados Unidos importó en ese periodo crecieron un 28,2%, lo que eclipsó el 10,3% de incremento en las exportaciones. Este desfase acabó restando 2,8 puntos porcentuales al crecimiento, el mayor bocado en un trimestre desde 1982.

Ese indicador en concreto fue suficiente para anular el efecto positivo, derivado del incremento del 17% en la inversión empresarial, que se duplicó respecto al primer trimestre y aportó 1,5 puntos porcentuales al producto interior bruto. Y los 1,2 puntos que llegaron de lado del consumo.

El gasto público subió entre tanto un 4,4% y aportó un punto al PIB.

La Casa Blanca ya dijo que llevaría tiempo salir del agujero. Pero el punto de partida está más atrás de lo que se pensaba.

Entre diciembre de 2007 y junio de 2009, meses que marcan el principio y el fin de la recesión, la contracción fue del 4,1%, en lugar del 3,7%. La revisión de los últimos tres años revela que la actividad económica se estancó en 2008, en lugar de crecer. Y que la contracción en 2009 fue dos décimas más profunda, del 2,6%.

El motivo de esta revisión es doble.

Con datos más fiables en la mano, se constata por un lado que el consumo sufrió más de lo que se pensaba y su recuperación está siendo muy lenta, como refleja el tímido 1,3% del segundo trimestre. Del gasto de los hogares dependen dos tercios de la economía estadounidense.

Por otro, las estimaciones llevan a que el descalabro del mercado inmobiliario fue aún más intenso.