07 de Oct de 2022

Economía

Importación le gana batalla a la producción

PANAMÁ. Poco crecimiento en el universo de productores agropecuarios, disminución de las hectáreas sembradas y números de importación qu...

PANAMÁ. Poco crecimiento en el universo de productores agropecuarios, disminución de las hectáreas sembradas y números de importación que doblan la producción local, en rubros básicos como el maíz o el arroz, son algunas constantes del entristecido sector primario del país.

Irónicamente, Panamá siendo un país privilegiado para el intercambio podría quedarse sin aprovechar del todo sus ventajas, ya que al estar debilitada su producción nacional, como lo menciona el economista Víctor Cruz, le es difícil efectuar el ciclo de exportación, al que están llamadas las naciones y que a la vez, le da la tranquilidad de la seguridad alimentaria.

Hoy 246,820 productores están dedicados al sector primario del país. Son apenas 14,356 personas más, en relación con los 232,464 individuos que habían hace 10 años, según el Censo Nacional Agropecuario del 2011 de la Contraloría General.

En el campo, Virgilio Saldaña, presidente de la Asociación de Productores de Tierras Altas en Chiriquí ha advertido de la depresión que está rondando a las personas dedicadas a la siembra, quienes perciben que no pueden competir con la introducción de productos como la papa, cebolla, arroz, maíz y otros como las hortalizas, sin obviar las frutas.

Basta con pasar a un supermercado en la capital e insistir en identificar productos agrícolas locales para notar que es un acto de terquedad, ya que la legumbre extranjera prevalece.

Los acumulados de importación son una queja constante entre los productores y que es visible en las estadísticas. En el caso del arroz entraron 14,976 quintales en el 2011, cuando la producción local era de 6,063 quintales. Igual pasó con el maíz, ingresaron 2.1 millones de quintales y la oferta era de 1.4 millones de quintales.

ENTORNO

Mientras que la población sigue en aumento, la creciente importación cumple con suministrar más productos agrícolas, y a la par desaparecen las hectáreas dedicadas a la actividad agropecuaria en Panamá.

Así 70,687 hectáreas dejaron de ser parte de las zonas que utilizaban la gente del campo para hacer sus quehaceres, en los últimos 10 años.

Pese a que se tiene la costumbre del ingreso de los productos agrícolas para poder subsistir, Saldaña y Cruz coinciden en que es necesario hacer políticas para que el país pueda auto abastecerse de alimentos.

Esas políticas evitarían los choques externos que suelen darse en los mercados internacionales —donde se venden los commodities— y en los que la Comisión Económica para América Latina y el Caribe junto a otros organismos, preven futuras elevaciones en los precios.

INCENTIVOS

Para conocedores de los mercados como Oscar García, director de Competencia de la Autoridad de Protección al Consumidor y Defensa de la Competencia, es posible ayudar al productor.

‘Pueden diseñarse mecanismo para dar bonificaciones a los productores, en la medida en que cumplan con volúmenes crecientes de cosechas o mejores estándares de calidad’, apuntó. Añadiendo que esas herramientas deberán ser automáticas para evitar distorsiones.

Empero, bajo la situación de dependencia a las importaciones que ya tiene Panamá en los alimentos, García relató que no es correcto cortar de golpe las misma. ‘Hay es que incentivar fuertemente la producción, y hacer un balance a favor del productor’, cerró.