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04 de Jun de 2020

Economía

Críticas por política fiscal del Gobierno

PANAMÁ. El déficit que alcanzará el Estado en el 2013 no tomó por sorpresa a economistas locales, ya que éste aumentará por cuarto año c...

PANAMÁ. El déficit que alcanzará el Estado en el 2013 no tomó por sorpresa a economistas locales, ya que éste aumentará por cuarto año consecutivo.

Según expertos, Panamá no debería tener tal nivel de endeudamiento. Pero el Gobierno considera que tiene la suficiente ‘‘riqueza’’ para gastar en sus megaprogramas de inversión.

Al primer trimestre de 2012, los ingresos del Gobierno central sumaron 1,499.2 millones de dólares, lo que representa una variación de 262.2 millones o 21.2%, con respecto a igual periodo de 2011. Pero, los gastos fueron de 2,244.4 millones de dólares. Esto representó un déficit de 745.2 millones o un 2.2% del Producto Interno Bruto (PIB).

Para el próximo año, el déficit fiscal se estima en más de mil millones de dólares, un 2.8% del Producto Interno Bruto (PIB) nominal.

Horacio Estribí, exsubdirector de Políticas Públicas del MEF, considera que es evidente que el Gobierno no tiene una política fiscal. ‘Lo que hay es una política fiscalista, que consiste en gastar la mayor cantidad de recursos sin planificación alguna y sin contemplación de las repercusiones sobre las finanzas y la economía’.

Según el economista, Panamá tiene la capacidad para bajar su deuda, pero los hechos demuestran que no existe la voluntad ni la intención de hacerlo.

Adolfo Quintero, docente y expresidente del Colegio de Economistas, sostiene que para tener un déficit de 2% deben aumentar los ingresos y ser prudentes en los gastos de inversión y funcionamiento

Pero, lo cierto es que no se ha hecho ni una cosa ni la otra. Pese a un escenario de crisis económica internacional, los gastos por inversión son elevados, ni decir de los de funcionamiento. Estos, según el proyecto de presupuesto de 2013, representa el 43% y 57%, respectivamente.

De no darse la prudencia en los gastos, una de las alternativas es modificar el tope de los déficits, tal como ha ocurrido, dice Quintero.