12 de Ago de 2022

Economía

AL y el Caribe requieren una gestión del agua

MÉXICO. La producción agrícola, el crecimiento poblacional, la industria y la generación de energía, entre otras actividades, competirán...

MÉXICO. La producción agrícola, el crecimiento poblacional, la industria y la generación de energía, entre otras actividades, competirán más entre sí por el uso del agua en los próximos años en América Latina y el Caribe, por lo que se requiere identificar nuevos modelos de gestión de este recurso, reconocieron en México las delegaciones de 20 naciones convocadas por el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA).

La agricultura, que deberá producir alimentos para una población cada vez más numerosa, utiliza cerca del 70% del agua extraída, por lo que está urgida de nuevos paradigmas productivos en un entorno no solo de mayor competencia, sino de menor disponibilidad del líquido y de mayor conciencia social sobre su responsable utilización.

El 17 y 18 de junio, el Comité Ejecutivo del IICA se reunió en la capital mexicana y conoció avances de una propuesta técnica que se presentará a la Junta Interamericana de Agricultura (JIA) –máximo órgano de gobierno del Instituto–, en su sesión de setiembre en Argentina. En esa cita se procurará construir una agenda hemisférica para mejorar el uso sostenible del agua en la agricultura.

‘El documento lo construye el IICA junto con sus países miembros. En Argentina, será la base de las dis cusiones de los Ministros de Agricultura, quienes darán instrucciones al Instituto para apoyar las acciones de esta agenda’, expresó el Director General del IICA, Víctor M. Villalobos.

‘El incremento de la demanda por alimentos, fibras y energía se duplicará durante los próximos 40 años, como consecuencia del crecimiento de la población, del mejoramiento de las condiciones económicas y de cambios en los estilos de vida’, dice la propuesta, llamada Agua, alimento para la tierra, precisamente el lema de la próxima JIA.

Ante este panorama, es necesaria una mayor productividad del sector agrícola. ‘De manera práctica, esto se traduce en producir más en la misma cantidad de superficie, con menos insumos, particularmente agua, y de manera sostenible’, se agrega.