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12 de Apr de 2021

Economía

Abren espacios para las mujeres

El país impulsa cuota de 30% de mujeres en las grandes empresas. Buscan equilibrar los cargos en el sector privado

Abren espacios para las mujeres
Las empresas tendrán plazo hasta 2016 para aplicar la norma que fomenta la participación femenina.

Alemania está cada vez más cerca de aprobar una cuota femenina obligatoria en los puestos empresariales. Con esto daría un espaldarazo a una regulación que prepara Europa.

La primera potencia económica de la UE, que siempre había sido reticente a imponer el equilibrio por ley, dará luz verde antes de finales de año a una regulación que ofrece a las féminas un un mínimo del 30% de los puestos de las juntas de vigilancia de grandes empresas, un órgano que aprueba la gestión de las compañías, y que agrupa a todos los consejeros no ejecutivos.

El proyecto afectará al menos a 108 grandes empresas —que emplean a más de 2,000 personas—, que tendrán plazo hasta 2016 para aplicar la norma. Si no logran, por las razones que sean, no cumplir con la cuota, los sillones reservados para ellas quedarán vacíos.

Con esta medida Alemania se sumará al grupo de países que, como Holanda, Francia, Bélgica e Italia (con distintos plazos de tiempo y diversos porcentajes de representación), han fijado la cuota femenina en las cúpulas directivas de las empresas.

El notable cambio de posición de Merkel, que en el pasado nunca se había manifestado a favor de una cuota femenina obligatoria y solo se había mostrado a favor del diálogo con la dirección de las empresas, está influido por la presión que está realizando el presidente del partido socialdemócrata alemán, ministro de economía y vicecanciller, Sigmar Gabriel.

En los primeros cien días de gobierno, los ministros socialdemócratas han impulsado toda una agenda social donde se incluyen las pensiones, el salario mínimo, el precio de los alquileres y ahora la polémica cuota femenina.

La regulación, que detallaron el ministro de Justicia, Heiko Maas, y la ministra de Familia, Manuela Schwesig, había suscitado amargos debates entre los partidos que integran el gobierno de gran coalición; también con los sindicatos, que no la veían con buenos ojos y que siempre apostaron por la autorregulación empresarial. De hecho, hasta hace poco esta era la fórmula que defendía la canciller, Angela Merkel.

La nueva ley, que se enviará al Parlamento Federal a finales de mes, establece también que en las juntas de vigilancia de aquellas firmas que tengan un mínimo de un 50% de participación pública —como Deutche Bahn, la compañía de ferrocarriles—, será obligatorio ocupar uno de cada dos cargos vacantes por una mujer a partir de 2016.

Además, fija que unas 3,500 empresas que cuentan con menos de 2,000 empleados también deben fomentar la participación femenina en los órganos de dirección, aunque en este caso dejará en sus manos el cómo y en qué escalones.

La medida incluye otros puntos, como que la administración, los juzgados y las firmas con participación estatal tendrán que publicar un plan de igualdad donde se mencionen las metas para aumentar la participación femenina en los órganos directivos.