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17 de Jan de 2021

Economía

La verdad ya salió a flote

Los aportes del Canal de Panamá fueron la excusa perfecta para promover los proyectos llave en mano y el aumento de subsidios

Los resultados del marco fiscal previo y actual estimados por el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) evidencian lo que se preveía, un fuerte deterioro de los aportes del Canal de Panamá al Gobierno central. La diferencia entre el cálculo anterior y el más reciente del MEF, indica claramente que los aportes del Canal de Panamá se reducirán en más de 3,000 millones durante 2015 a 2018.

Es más, si se considera en la evaluación el 2019, año que también corresponde a la siguiente administración gobernar, y se toma en cuenta que el MEF en sus últimos cálculos estimó un aporte del Canal de Panamá de 2.5% del PIB para 2019, y además que, las proyecciones anteriores calculaban aportes de 3.7% del PIB para el 2017 y 2018; tomando este mismo nivel de aporte para 2019, eso significa que los aportes del Canal de Panamá serán 3,860 millones de dólares menos durante el periodo de 2015 a 2019, a lo previsto por el MEF en sus cálculos anteriores.

Los cálculos evidencian que habrá una menor capacidad financiera en la siguiente administración gubernamental, de la prevista por las actuales autoridades MEF, las mismas que impulsaron una fuerte inversión con la premisa que los aportes del Canal de Panamá serían la variable clave para equilibrar el balance fiscal en el futuro.

Los aportes del Canal de Panamá fueron la excusa perfecta del MEF para promover los proyectos llave en mano, la exclusión de las entidades del sector público no financiero (Autopistas, Tocumen y ETESA) y el fuerte aumento de los subsidios, entre otros instrumentos para expandir el gasto y la deuda pública.

Una estrategia financiera que equilibre el crecimiento de la economía y la prudencia fiscal, será la llave que permitirá mantener la credibilidad de las finanzas públicas y el dinamismo económico en la siguiente administración, que heredará no solo fuertes gastos y compromisos financieros, sino además, que le corresponderá atender la situación financiera de la Caja de Seguro Social, entidad que en el siguiente quinquenio afrontará un balance negativo en las operaciones del programa de pensiones, lo que equivale, si no se hace nada, a que los fondos de este programa se agoten en el 2025, según cálculos de la propia entidad.

Sería oportuno iniciar este proceso dando a conocer, por parte de las autoridades, toda la información de las finanzas públicas.

ECONOMISTA