17 de Sep de 2021

Economía

Incertidumbre ante bajas tasas de bonos

Los rendimientos de las obligaciones alemanas, francesas, italianas, españolas y portuguesas están en niveles muy bajos

Incertidumbre ante bajas tasas de bonos
Los inversores están preocupados por la fragilidad de la reanudación en la zona euro.

Cuando las tasas en los mercados de obligaciones tocaban máximos en la zona euro hacían vacilar a los gobiernos y ahora que alcanzan mínimos dan un respiro a las finanzas públicas, pero hacen temer nuevas burbujas especulativas.

Desde hace semanas, los rendimientos de las obligaciones alemanas, francesas, italianas, españolas o portuguesas están en niveles muy bajos, e incluso en algunos casos en valores negativos. Se produce así esta paradoja: el comprador de un título pierde dinero para poder invertir sus fondos.

Los tiempos en que los gobiernos celebraban reuniones de emergencia, en plena crisis de la deuda, para presionar a la baja unas tasas consideradas insostenibles para las finanzas de algunos países, parecen olvidados. Pero fue hace solo dos años. Entonces, los inversores dudaban de la solvencia de los Estados y se deshacían de todos sus títulos.

Hoy, los mismos inversores se preocupan por la fragilidad de la reanudación en la zona euro y se refugian en activos considerados más seguros: las obligaciones. La estrella absoluta es la deuda alemana, el Bund.

De forma mecánica, cuanto mayor es la demanda, más altos son los precios de los activos obligacionistas y por lo tanto, menor es el rendimiento de estos títulos, que tienen una tasa de interés fija. Por ejemplo, si se emite una obligación a 100 euros con una tasa fija del 2%, su rendimiento para el inversor será de 2 euros por año.

Si el título es muy demandado en el mercado secundario, donde se intercambia la deuda ya emitida, y sube hasta los 200 euros, el inversor que haya aceptado ese precio seguirá recibiendo 2 euros por año, pero el rendimiento de su inversión será apenas del 1% (2 euros respecto a los 200 euros).

Falso sentimiento de seguridad, los mercados ‘tienen miedo a todo’, y se repliegan en valores refugio como la deuda alemana, que sigue viendo cómo disminuye su tasa y arrastra con ella todas las demás, resume René Defossez, un estratega del mercado de obligaciones de Natixis.

El otro motivo para este movimiento generalizado e inédito de esta caída, se debe a las intenciones prestadas al Banco Central Europeo (BCE). Desde hace años multiplica las medidas no convencionales para mantener la economía de la euro zona a flote, y ahora se especula sobre la posible puesta en marcha de un programa de compra masiva de obligaciones.

Esta perspectiva refuerza la afluencia de compradores, que tienen la certeza de poder vender de nuevos sus títulos.

‘El mercado ahora tiene una confianza ciega en el BCE’, considera Thibaut Prébay, director del departamento de tasas de Quilvest Gestion. ‘La última fase de estos movimientos (hacia las obligaciones) es frágil’, estiman los economistas del corredor Aurel BGC. ‘Se basa en parte en la esperanza de ver el BCE poner en marcha un programa masivo de compra de títulos para inundar los mercados de liquideces’. Pero los inversores no están protegidos contra una decepción procedente del BCE.