23 de Feb de 2020

Economía

Les presento a los ‘latinos por Trump'

La idea comienza a tener sentido cuando uno se da cuenta de que entre 10 y 13 millones de latinos que emitirán su voto en noviembre no conforman un grupo monolítico

Cuando se inició esta extraña campaña presidencial, la mayoría de los latinos de centro derecha favorecieron a Jeb Bush o a Marco Rubio —ambos moderados en cuanto a la inmigración. La mayoría de los electores latinos se preocupa por los mismos asuntos que inquietan a los demás estadounidenses: puestos de trabajo, asistencia médica, terrorismo y economía. Pero la inmigración cumple, en realidad, un propósito útil. Ayuda a los latinos a comprender mejor qué candidatos están dispuestos a defenderlos y cuáles, a traicionarlos.

En un principio, un pequeño subgrupo de electores latinos apoyó a Ted Cruz. Lo hizo a pesar de la fogosa oposición de Cruz a lo que, muy a la ligera, él llama ‘amnistía' para los indocumentados, a pesar de sus simplistas soluciones a un problema complicado, y de su falta de comprensión sobre por qué la gente emigra y seguirá emigrando en la medida que haya puestos de trabajo de este lado de la frontera.

Ahora, con las crecientes probabilidades de que Trump entre en la Convención Nacional Republicana en Cleveland con el mayor número de delegados y sea, por tanto, el favorito para obtener la nominación, algunos conservadores latinos están aprendiendo a dejar de rezongar y tolerar al Donald.

En última instancia, si Trump resulta ser el candidato presidencial del Partido Republicano, yo pronostico que obtendrá alrededor de un 20% del voto latino en noviembre. Sería un porcentaje históricamente bajo, que estaría un punto por debajo del apoyo latino que obtuvo Bob Dole en 1996. Y como los latinos representan una presencia significativa en 10 estados —entre ellos los estados indecisos de Colorado, Nevada y Florida— ese deficiente desempeño de Trump aseguraría prácticamente su derrota.

Aun así, 20% es algo, motivo que quizás llevó al expresidente mexicano Vicente Fox a preguntar incrédulamente en una entrevista reciente: ¿Quiénes son exactamente esos individuos?

No es tan complicado. La idea ‘Latinos por Trump' comienza a tener sentido cuando uno se da cuenta de que lo que se calcula que son entre 10 y 13 millones de latinos que emitirán su voto en noviembre no conforman un grupo monolítico ni unidimensional. Los latinos son como los irlandeses y los italianos; aunque algunos se definen por su etnia, otros se consideran simplemente estadounidenses.

Los siguientes son 10 rasgos característicos de muchos latinos por Trump:

*Junto con una mayoría de estadounidenses, no se fían de Hillary Clinton, no se conectan con ella tan bien como con el presidente Clinton ni la encuentran tan agradable como él.

*Han estado, durante años en el mismo adobo que otros estadounidenses, por lo que tienen las mismas probabilidades de ser susceptibles a la seducción de alguien como Trump, que habla en forma sencilla y evita la corrección política.

*Como otros partidarios de Trump, están hartos de la política habitual y del político típico, que filtra lo que dice para ser popular y que no tiene principios.

*Muchos han estado en las fuerzas armadas y reconocen el alto precio de la libertad. Tras haber perdido a familiares en el campo de batalla, buscan una mano dura en asuntos del exterior. Y piensan que Trump la tiene.

*Están dispuestos a pasar por alto la vulgar conducta del candidato, sus políticas inoperantes, sus increíbles declaraciones y sus defectos, a fin de sacudir el sistema político.

*Algunos, en realidad, están de acuerdo con las ideas de Trump, incluso con las más descabelladas, como construir una muralla a lo largo de toda la frontera mexicano-americana o imponer una moratoria a la entrada de musulmanes en Estados Unidos.

*Cuando Trump busca votos pintando a los mexicanos como delincuentes violentos, no se ofenden, porque suponen que no está hablando de ellos.

*Les gusta el estilo independiente y espontáneo de Trump, y les parece refrescante y tranquilizador que no acepte contribuciones a su campaña provenientes de donantes ricos que buscan algo a cambio.

*Toman sus propias decisiones sobre por quién votar, en la privacidad de la casilla de votación, independientemente de lo que les dicen las organizaciones hispanas liberales y los auto designados líderes.

*Aunque se percatan de que Trump atacó torpemente el debate de la inmigración como el proverbial toro en una tienda de porcelana y reconocen que tomó a los inmigrantes como chivos expiatorios, no les importa tanto como uno se imaginaría, porque ellos mismos se sienten ambivalentes en cuanto a la inmigración en general y a la inmigración ilegal en particular.

Oigan, ¿qué puedo decir? Aunque los latinos representan mucho de lo que es positivo en Estados Unidos, cuando se trata de política, algunos de ellos se equivocan.

ANALISTA DE THE WASHINGTON POST

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A la mayoría de los electores latinos le preocupan los mismos asuntos que a los demás estadounidenses trabajo, terrorismo, salud y economía

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Aunque los latinos representan mucho de lo que es positivo en EE.UU., cuando se trata de política, algunos de ellos se equivocan