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26 de Jan de 2021

Economía

Revertir decrecimiento económico es el reto de Cuba para este 2017

A pesar de la tensa situación, las autoridades cubanas proyectaron para este año un crecimiento económico de alrededor del 2%

Revertir decrecimiento económico es el reto de Cuba para este 2017
El presidente de Cuba, Raúl Castro.

Cuba comenzó un año que, al igual que 2016, se avizora tenso en el orden económico, aunque con proyecciones de alcanzar un incremento del Producto Interno Bruto (PIB), contrario al decrecimiento reportado al cierre de diciembre último por primera vez en más de dos décadas.

En la segunda sesión anual de la Asamblea Nacional del Poder Popular (Congreso) de Cuba, realizada el 27 de diciembre pasado, el Gobierno informó de una disminución del 0.9% del PIB cubano.

Esta disminución fue debido a dificultades con la disponibilidad de divisas, el incumplimiento de los ingresos previstos por exportaciones y las limitaciones en la adquisición de combustibles en el exterior.

Al hablar ante el órgano legislativo, el ministro de Economía y Planificación, Ricardo Cabrisas, citó además el bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Estados Unidos a la isla desde 1962.

Dijo que las medidas de acoso aumentaron y tuvieron efectos notables en las multas a grandes bancos internacionales por realizar transacciones con Cuba. A pesar de esta tensa situación, que sin dudas incidirá en los primeros meses de 2017, las autoridades cubanas proyectaron para este año un crecimiento económico de alrededor del 2%.

Para Cabrisas, quien también es vicepresidente del Consejo de Ministros, el plan económico para 2017 con el cual se pretende retomar la senda ascendente es tenso, con riesgos y gestiones en marcha pendientes de definición, ‘pero lo podemos cumplir'.

El Ejecutivo planteó para la concreción de los pronósticos, la necesidad de ahorro y el uso eficiente de los recursos como prácticas impostergables. Se hace imprescindible también la obtención de mayores capitales foráneos y la ejecución de inversiones que contribuyan a corto plazo a captar divisas o al ahorro.

Durante la clausura de la reunión de los diputados, el presidente cubano Raúl Castro expresó insatisfacción en esta importante tarea. De acuerdo con cifras oficiales, desde la aprobación de la Ley 118 de Inversión Extranjera en marzo de 2014, fueron aprobados 83 proyectos con capital externo, con un valor total de $1,300 millones. ‘No estamos satisfechos en esta esfera y han sido frecuentes las dilaciones excesivas en el proceso negociador', dijo Castro, de 85 años.

Instó a ‘superar la mentalidad obsoleta, llena de prejuicios contra la inversión foránea', y a despojarse ‘de los falsos temores' con respecto al capital foráneo.

‘NO ESTAMOS SATISFECHOS EN ESTA ESFERA Y HAN SIDO FRECUENTES LAS DILACIONES EXCESIVAS EN EL PROCESO NEGOCIADOR',

RAÚL CASTRO

PRESIDENTE DE CUBA

En 2013, Cuba inauguró la Zona Especial de Desarrollo Mariel (ZEDM), situada 45 kilómetros al oeste de la capital cubana, y desde entonces apenas se autorizó la ejecución de 19 proyectos de compañías extranjeras, mixtas y cubanas, incluidas 10 empresas de capital 100 por ciento foráneo. Como parte de esa estrategia para atraer divisas y oxigenar la economía, las autoridades promueven una cartera de oportunidades de negocios que contiene 395 proyectos, por un valor que rebasa los $9,500 millones.

Cálculos oficiales estiman que para lograr un desarrollo significativo de la economía interna (7 por ciento anual), el país requiere de entre 2.000 y 2.500 millones de dólares en inversiones extranjeras anuales, que representaría una tasa del 20% del PIB frente al actual 6.5% del monto total por ese concepto.

Otro obstáculo en los planes económicos de Cuba es el bloqueo de Estados Unidos, con efectos negativos en todas las esferas de la sociedad. Esa política de cerco, que persiste a pesar del ‘deshielo' iniciado entre La Habana y Washington en diciembre de 2014, impide a la isla realizar operaciones internacionales en dólares y le genera restricciones de liquidez.

Como parte del acercamiento con Cuba, la administración saliente del presidente estadounidense, Barack Obama, flexibilizó algunas de las restricciones contra la mayor de las Antillas.

El presidente electo de Estados Unidos, Donald Trump, adelantó no obstante la posibilidad de echar atrás los emprendimientos bilaterales en caso de que la isla se niegue a hacer ‘un mejor trato' con el país del norte.

A esto se suma la compleja situación de la dualidad monetaria y cambiaria en la isla, en espera aún de la determinación gubernamental de unificar las dos monedas nacionales.

Estas dos monedas son el CUP, peso que se mantendría cuando se adopte la medida, y el CUC, divisa convencional cuya unidad cuesta 24 pesos y es casi equivalente al dólar. Aunque son evidentes las tensiones financieras y los retos económicos para el nuevo año, que se agudizan con las obligaciones del pago por el reordenamiento de la deuda externa cubana, el Legislativo aprobó el presupuesto para 2017.

Este presupuesto comprende una alza del 11 por ciento en los gastos totales con relación al reporte de 2016 y destina el 51 por ciento de los gastos corrientes para salud, educación, deporte y asistencia social. Al finalizar 2016, una noticia positiva fue la cifra récord anual de 4 millones de vacacionistas extranjeros, lo que convierte a la industria turística en la mayor generadora de divisas, después de la venta de servicios profesionales.