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18 de Oct de 2019

Economía

Salario mínimo preocupa a los industriales

El SIP, Apede y CCIAP han manifestado al Ejecutivo que debe tomar la mejor decisión a favor de los diversos sectores económicos y no políticamente

Luego de tres meses, la Comisión de Salario Mínimo no acordó el nuevo ajuste.

El Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) expresó ayer su preocupación porque la decisión final de establecer un nuevo salario mínimo recaerá en el Ejecutivo, al no llegar los trabajadores y el sector privado a un acuerdo en la mesa de negociación.

Según el grupo empresarial, luego de tres meses de trabajo ‘es decepcionante la decisión unilateral por parte del Mitradel de anunciar el uso de una fórmula para calcular las nuevas tasas salariales, totalmente desconocida por los participantes en dichas mesas'.

‘Un incremento del salario mínimo generalizado, sin considerar las diferencias en crecimiento de los distintos sectores de la economía panameña impactará de forma negativa en el nivel de empleo',

SIP

El señalamiento del SIP, al igual que otros sectores privados, surge por el Artículo 174 del Código de Trabajo, que establece que le corresponderá al titular del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel), como presidente de la Comisión Nacional de Salario Mínimo, recomendar el nuevo salario mínimo.

‘Un incremento al salario mínimo generalizado, sin considerar las diferencias en crecimiento de los distintos sectores de la economía panameña impactará de forma negativa en el nivel de empleo e incentivará la informalidad en nuestro país, acelerando aún más el deterioro que viene atravesando el sector industrial nacional', señaló el SIP.

El sector industrial hace un llamado a la prudencia y mesura para que las decisiones que tome el gobierno estén al margen de la política partidista electorera y afecten lo menos posible el crecimiento económico y la competitividad del país.

Previamente, la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (Apede) instó al Gobierno Nacional a tomar en cuenta cuatro recomendaciones para la fórmula que utilizará para el salario mínimo:

Primero, deben salvaguardar los empleos e incentivar la inversión, la productividad y la competitividad de la economía panameña.

Segundo, tomar en consideración la realidad de las pequeñas y medianas empresas, que con este tipo de decisiones pierden competitividad y sostenibilidad, mientras que las grandes empresas recortan personal.

Tercero, al tener Panamá uno de los salarios mínimo más altos de la región, debe analizarse que si el mismo, no está acompañado de productividad, disminuirá la competitividad del país.

Cuarto, en ocasiones anteriores, incrementar el salario mínimo sin tomar en cuenta la situación económica del país, ha dado como resultado una notable disminución del poder de compra. Por ello, un aumento desproporcionado del salario mínimo, en este momento, traería consecuencias negativas para el país, como aumento en la de tasa de desempleo, crecimiento del empleo informal y disminución del poder adquisitivo del panameño.

En tanto, la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP) recordó que ‘desde la anterior adopción del salario mínimo, el sector privado sustentó la necesidad de utilizar modelos y ejercicios aplicados por la OIT para eliminar de las decisiones aspectos subjetivos y políticos, y hallar fórmulas equitativas, pero siempre con la idea de que dicho salario se establezca por consenso entre quienes lo negocian. Esto debió darse hace tiempo'.

La Cámara de Comercio recordó que ante el establecimiento del nuevo salario mínimo por parte del Ejecutivo y el posible crecimiento general de la economía —alrededor del 5.2%— se debe analizar muy bien cada sector, ya que no se comprende por igual a los diversos sectores productivos, pues tienen concentraciones variadas, como aquellos vinculados al comercio internacional tales como puertos, aeropuertos, el Canal, y parte de la Zona Libre, mientras en otros relacionados con el mercado interno, como el comercio, la actividad industrial, la construcción y el agropecuario es menor, lo cual se constata en los niveles de empleo.