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26 de Oct de 2020

Economía

Planeación al retiro, un proceso continuo

Llegada la edad de jubilación inicia la tercera etapa denominada retiro, la cual se enmarca en la fase de distribución

La planeación al retiro requiere ser preparada con años de antelación antes de llegada la edad de jubilación, dado que con el pasar de los años las personas vivimos diversas experiencias en cada etapa del ciclo de vida que pueden incidir de manera significativa en la eficacia y eficiencia de nuestro plan de vida al retiro. 
Por lo tanto, es importante que usted conozca que existe una relación entre las etapas del ciclo de vida, las fases generales de la planeación al retiro acumulación/distribución, y las potenciales conductas que puedan adoptar ciertos individuos acorde a su edad y situación personal.

La fase de acumulación incluye dos etapas: temprana de 21-35 años y media de 36-50 años. La etapa temprana se puede dividir en dos subgrupos: los de 21-27 años y los de 28-35 años. Es de esperarse que la mayoría de los individuos del primer grupo no se preocupen en alinear sus planes a metas específicas dado que lo más probable no cuentan con fuentes de ingresos estable que permitan ahorrar cantidades significativas además de que el horizonte de tiempo al retiro es más prolongado y perciben una mayor flexibilidad, es decir no se sienten presionados.

Aquellos entre los 28-35 años, es de esperarse que proyecten una mayor tendencia a alinear sus hábitos de ahorro e inversión acorde a sus objetivos, ya que probablemente han iniciado una familia, incrementado su fuente de ingresos, adquirido mayores obligaciones financieras y tiendan a preocuparse más por la salud.

La segunda etapa de la vida denominada media, este se enmarca entre los 36-50 años.  Durante este período de vida, las personas se preparan para el pre-retiro de manera que a los 50 años el individuo tenga una mayor certeza sobre lo que desea lograr una vez finalizada su vida laboral. Llegada la edad de jubilación inicia la tercera etapa denominada retiro, la cual se enmarca en la fase de distribución.

La previa breve descripción de las etapas del ciclo de vida y como estas se enmarcan en las fases generales de la planeación al retiro, puede considerarse como la ilustración apropiada para definir la planeación al cese de nuestras labore profesionales como: ¡Un proceso continuo! Y a pesar de que no se inicie con precisión en la etapa temprana, seguirá siendo un proceso al cual se le requiere dar continuidad y adecuar a cambios de nuestra situación personal.