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18 de Oct de 2019

Economía

Comunidades indígenas rescatan productos tradicionales del agro

Yuca, ñame, plátano, ñampí, otoe, arroz, maíz y café son algunos de los productos que fueron sembrados en unas 72 hectáreas de parcerlas agrícolas

Unas 72 hectáreas con cultivos de productos alimenticios tradicionales, entre ellos algunos que se estaban perdiendo, sembraron un grupo de diez comunidades indígenas de Panamá, pertenecientes a los pueblos Naso, Bribri, Guna, Emberá y Wounaan.

Yuca, ñame, plátano, ñampí, otoe, arroz, maíz y café son algunos de los productos que fueron sembrados por unas 560 familias de las comunidades aborígenes, quienes los consideran parte fundamental de su dieta tradicional, señaló Roberto, productor de la comunidad de Púcuro, en la provincia del Darién.

"Algunas de las semillas se estaban perdiendo, como el ñame baboso”, según afirmó Roberto.

También se cultiva el ñampí, el plátano amarillo o el arroz plata, una variedad muy apreciada en la comunidad por su calidad y su capacidad de conservación, según Erick Díaz.

“Esta iniciativa es muy importante porque contribuye a recuperar semillas que forman parte de nuestra tradición alimentaria”, añadió Díaz.

Pero además, señaló Jorge Samaniego, Oficial de Producción y Protección Vegetal de la FAO, en este proyecto se ha tenido en cuenta el potencial de los rubros tradicionales para su comercialización y la generación de ingresos económicos para estas familias productores.

“Las comunidades han puesto un mayor énfasis en rubros de consumo masivo a nivel nacional y que se conectan con los mercados locales, como son el plátano, el ñame y el café, junto con los que son considerados importantes para su soberanía alimentaria, tales como el ñame, el ñampí o el maíz”, puntualiza Samaniego.

Durante la instalación de las parcelas, las y los productores han participado en escuelas de campo, donde se han fortalecido sus capacidades técnicas para el manejo de cultivos y las distancias de siembra, se han transferido métodos y diseños de parcelas, y opciones para la conservación y manejo sostenible de agua y suelos. Por otro lado, también se han promovido la agroforestería y la producción agroecológica.

“Estamos aprendiendo nuevas técnicas de manejo para mejorar los cultivos, pero complementándolas también con nuestras tradiciones”, relata Virginia Castillo, productora de la comunidad Naso de Solong, quien ha sembrado en sus parcelas maíz y ñampí.

La iniciativa cuentan con la asistencia técnica del Ministerio de Desarrollo Agropecuario y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), a través de un proyecto integrado en una iniciativa nacional que busca fortalecer los sistemas agroalimentarios de las comunidades indígenas de Panamá.

Según la FAO, dicha iniciativa permitirá reducir la pobreza y la inseguridad alimentaria en las comarcas y corregimientos de los pueblos indígenas, donde la pobreza afecta a 96.7% de las personas y la desnutrición crónica al 72% de los niños y niñas menores de cinco años, de acuerdo a la última Encuesta de Niveles de Vida.