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27 de Oct de 2020

Economía

Hiperinflación llamado a políticas correctivas adecuadas

La hiperinflación no es un estado que se desarrolla en unos días, este es el resultado de una serie de factores

El estímulo a la práctica de políticas económicas debería de ser utilizado como medio de prevención, más que un medio correctivo. La tendencia a tratar de solucionar problemas económicos y sociales cuando alcanzan la categoría de crisis es más notorio conforme pasan los años y advienen nuevas experiencias.

Entre los principales fenómenos en materia económica que suponen potencial inestabilidad —no solo contra economías a nivel doméstico sino también internacional— se encuentra latente la hiperinflación. Esta, definida como el estado en el que se ubica una economía al experimentarse excesivos niveles de inflación o alzas de precios acompañados de un deterioro del poder adquisitivo. Y aunque se recomienda un mínimo del 2% según referencia del Comité de la Reserva Federal de Estados Unidos (FOMC), la inflación debe ser controlada evitándose alcanzar los dobles dígitos. Es decir, una inflación entre el 10%-99% es considerada como alarma a la aplicación de políticas económicas correctivas que promuevan estabilidad a largo plazo.

Durante el siglo XX diversas economías experimentan episodios de excesiva inflación, siendo Hungría la protagonista en 1946 con una hiperinflación con rango de 200% a 350% por día. Este excesivo nivel de inflación en aquella época se podría haber considerado como no equiparable, no obstante, hoy en día somos testigos de cómo este es superado por economías como Venezuela y el Sudán del Sur, las cuales reportan una inflación acumulada en los últimos tres años de aproximadamente 30,000% y 2,500% respectivamente acorde a cifras citadas para el mes de julio 2018.

Lo llamativo de estos casos para muchos interesados en la materia es: ¿cómo no tomar las medidas adecuadas para prevenir acabar en situaciones como la hiperinflación que atenta contra la estabilidad económica y social?

La hiperinflación no es un estado que se desarrolla en unos días, este es el resultado de una serie de factores, entre los cuales podría señalarse como principal autor la administración de un Estado y su falta de práctica de políticas con objetivo de prevención. Así lo corroboramos con las palabras del exministro de finanzas de Venezuela Rodrigo Cabezas, período 2007-2008, quién al ser entrevistado y considerando la actual realidad de su país manifiesta ‘la hiperinflación ha sido creada por los gobiernos desde la esfera monetaria y cambiaria' (citado por BBCMundo ).

Entre las economías que reportan altos niveles de hiperinflación a nivel mundial a la actualidad destacan Venezuela y Sudán del Sur. Ambas, las cuales han tenido la capacidad de ser economías prósperas ya que cuentan con el potencial, se asemejan en la situación de inestabilidad económica y social, que a pesar de tener orígenes distintos no solo afecta a nivel interno, pero las ubica entre las economías con mayores niveles de incertidumbre con respecto a temas de paz, seguridad y desarrollo económico.

Dado a que ambas economías tienen fuerte dependencia al crudo como una de sus principales exportaciones, 96% para Venezuela y un 60% para Sudán del Sur aproximadamente, hay quienes atañen significativa contribución a la crisis actual el colapso de los precios del petróleo a mediados del 2014. Sin embargo, esta sería la afirmación para evitar la realidad, que si bien es cierto el colapso del precio del crudo tiene una extensión significativa de incidencia en el panorama actual de ambas economías, las decisiones tomadas por quienes administran los gobiernos de ambos países se les atribuye la actual realidad económica y social.

La guerra civil desencadena a partir del 2013 a la fecha en Sudán del Sur ha causado niveles de movilidad de población elevados, interrumpido la industria local y encaminado el trabajo del gobierno en curso a combatir a las fuerzas opositoras afectándose la recaudación del ingreso y destinándose los recursos a gastos de seguridad. A la actualidad, el PIB per cápita 2017 ($200) reporta una baja del 81% versus el PIB per cápita 2014 ($1,111), una contracción de la economía de -6.9%, la disminución en la producción de crudo y un déficit de 4.6%PIB.

En el caso de Venezuela tenemos una economía que ha sido severamente perjudicada por la toma de decisiones que han terminado por agravar en lugar de remediar un problema; como citaríamos, el control de precios aunado a la falla del sector privado que impacta la oferta de productos principalmente de los esenciales y medicinas; la limitación al acceso a la divisa extranjera; la disminución con respecto a la producción del crudo.

Comparando los períodos fructíferos de la industria del crudo, para el año 2005 se reportó una producción de entre 3 a 3.5 millones de barriles por día (BPD), la cual una década más tarde disminuye a una producción de 2.6 millones BPD. Vemos que son una serie de factores en conjunto, por lo que a la baja del precio de petróleo en la última década tampoco se le puede atribuir en su totalidad la falla del sistema económico venezolano.

FICHA

La autora conduce el segmento ‘Su ventana financiera' en @Estrellaonline

Nombre completo: Laritza del Rosario Lezcano Navarro

Ocupación: Consultora Financiera

Resumen de su carrera: Master en Inversiones y Finanzas y Diplomado de Economía y Finanzas de la Universidad Queen Mary University of London. Licenciatura en Contabilidad, Banca y Finanzas de la Universidad Santa María La Antigua de Panamá. Experiencia laboral en auditoría comercial, análisis financiero e implementación de análisis cuantitativo.

Para mediados del mes de agosto de 2018 el presidente de la República Bolivariana anunció oficialmente la emisión de una nueva moneda denominada el Bolívar Soberano, como medio de reconversión de la moneda, con objetivo correctivo de la actual crisis de divisas que vive el país. Este nuevo Bolívar equivale a 100,000 Bolívares Fuertes y su valor está basado de manera fija al Petro o cryptocurrency de Venezuela el cual equivale a un barril de petróleo.

La aplicación de esta reconversión ha tenido su efecto inmediato no solo en el valor de la divisa sino también en la inquietud de consumidores y proveedores que no comprenden dicha correctiva, lo cual crea mayor incertidumbre entre la población que es un detonante más a la situación social. No obstante, el Bolívar Soberano, a su anuncio, eleva la depreciación de esta a un 96% versus el dólar. A tan solo cuatro días de su introducción, al 23 de agosto la tasa de cambio del Bolívar Fuerte incrementó a 248,480.3429VEF/USD versus la tasa de cambio reportada la semana previa para el día 16 de agosto a 141,572.7948VEF/USD (tasas de cambio citadas en exchangerates.org.uk).

Pero la devaluación de la divisa, aunada al estado crítico de hiperinflación no es el único tema que eleva los niveles de incertidumbre con respecto a las posibilidades de recuperación económica y social de lo que se conoció como una de las economías más ricas y prósperas de la Región América Latina y El Caribe (LAC) en el siglo XX.

Entre otras acciones incluidas en el plan de reforma económica se manifiesta la próxima aplicación de un aumento del impuesto a nivel corporativo, el alza significativa del salario mínimo, así como nuevos precios a los combustibles.

El actual panorama económico de Venezuela considerando las cifras 2015 como las reportadas más recientemente, refleja la fragilidad de la estabilidad política, económica y social que pone en duda los beneficios que dichas medidas puedan brindar.

Con una deuda de más del 20%PIB (cifras reportadas por el Banco Mundial), crecimiento %PIB desacelerado -16.5% y un %PIB per cápita desacelerado -3.9% (cifras reportadas por countryeconomy.com), se prevé que con las acciones tomadas y las que se esperan sean implementadas, Venezuela podría alcanzar el 1,000,000% de inflación a finales del 2018 (cifra citada por The Guardian , 2018).

Cuando la inflación alcanza niveles excesivos a los dobles dígitos se comienza a percibir un ambiente de tensión que llama a la aplicación de políticas adecuadas con objetivo de prevenir crisis posteriormente difíciles de remediar al corto y mediano plazo.

Para nosotros los espectadores de la realidad problemática de otras naciones, es necesario la consideración de las economías que reportan estados de hiperinflación no solo desde la valuación macroeconómica sino también microeconómica, como cada industria en particular de determinada economía se ve afectada así como las amenazas impuestas a la seguridad y a la paz.