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18 de Oct de 2019

Economía

Bancos de EE.UU. se retiran debido a crisis en Nicaragua

En su sitio web, el medio dijo que la fuente atribuyó esta decisión de uno de los cuatro grandes bancos norteamericanos

BAC, Banpro, Lafise y Ficohsa operaban con la corresponsalía del Wells Fargo Bank.

Hace una semana, Wells Fargo Bank informó a los cuatro bancos con que mantiene relaciones en Nicaragua –BAC, Banpro, Lafise y Ficohsa— que en el plazo de un mes se retiraría del país y que, por tanto, no podría seguir dándoles el servicio de corresponsalía, según informó al Confidencial de Nicaragua una fuente financiera internacional.

En su sitio web, el medio dijo que la fuente atribuyó esta decisión de uno de los cuatro grandes bancos norteamericanos —los otros son tres son Bank of America, Citi Bank y JP Morgan Chase– al incremento del ‘riesgo país' de Nicaragua, agravado por la confrontación entre el régimen de Daniel Ortega y el gobierno norteamericano, y las sanciones impuestas por la administración Trump y el Congreso de ese país.

Otro de los cuatro grandes bancos, Bank of America, hace tres semanas habría informado a Lafise el cierre de sus cuentas en un plazo de treinta días, según la fuente internacional.

Un tercer banco en Estados Unidos, el BAC Florida, estaría en proceso de cerrar operaciones. Sin embargo, una fuente vinculada al Grupo Pellas –propietario del banco– aseguró que este sigue operando de forma normal, y su eventual afectado en Nicaragua, el Banco de Finanzas, no ha recibido ninguna notificación de su corresponsal en Estados Unidos.

La corresponsalía es un servicio que le presta un banco a otro para poder hacer transacciones internacionales.

La suspensión de esta implica el riesgo de que los bancos se queden aislados, sin poder brindar el servicio de hacer transferencias internacionales.

Dado el tamaño y la diversificación de la economía estadounidense, los bancos alrededor del mundo requieren contar con un banco corresponsal en ese país para poder servir mejor a sus propios clientes.

La decisión de los bancos estadounidenses sería una forma de prevenir las sanciones que contempla la Nica Act, en contra de aquellos bancos que tengan relaciones con las personas sancionadas por Estados Unidos, en especial después de que el presidente de ese país, Donald Trump, sancionara a la vicepresidenta de Nicaragua, Rosario Murillo, y a Néstor Moncada Lau, uno de sus principales operadores políticos.