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14 de Oct de 2019

Economía

Degradación ambiental, el riesgo que define esta era

Un nuevo informe pronostica que los riesgos climáticos coronan las amenazas que frenarían el crecimiento económico de los países en la próxima década

Las inundaciones ocurridas en Panamá han dejado graves pérdidas económicas.

El Foro Económico Mundial alertó ayer de que los riesgos climáticos están entre las amenazas más sensibles para el crecimiento económico de los países en la próxima década.

‘La degradación ambiental es el riesgo a largo plazo que define nuestra era', afirmó el Foro Económico en su nuevo Informe Global de Riesgos, que incorpora los resultados de la Encuesta Anual de Percepción de Riesgos Globales, realizada a unos mil expertos y responsables de la toma de decisiones.

El documento señala también que los riesgos cibernéticos mantienen su relevancia durante los próximos diez años, pero los riesgos ambientales dominan las preocupaciones de los encuestados, más allá del corto plazo.

Los cinco principales riesgos por probabilidad son: eventos climáticos extremos (inundaciones, tormentas, etc.), el fracaso de la mitigación del cambio climático y la adaptación al mismo, catástrofes naturales graves (terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas, tormentas geomagnéticas, etc.), fraude masivo/robo de datos, y ciberataques a gran escala.

El organismo advierte en su informe de que los riesgos ambientales también plantean problemas para la infraestructura urbana y su desarrollo, pues con el aumento del nivel del mar muchas ciudades se enfrentan a soluciones de alto costo, que van desde la extracción de agua subterránea limpia hasta las barreras para grandes tormentas.

Asimismo, la falta de inversión en infraestructura crítica, como el transporte, puede dar lugar a desajustes en todo el sistema para luego exacerbar los riesgos sociales, ambientales y sanitarios asociados.

Frente a este escenario, la directora Global de Riesgos de Grupo Zurich, Alison Martin, recordó que en el año 2018 se registraron incendios forestales históricos, continuas inundaciones y un aumento de las emisiones de gases de efecto invernadero.

No le extraña, por ello, que en 2019 los riesgos ambientales vuelvan a dominar la lista de principales preocupaciones, así como también la creciente probabilidad de fracaso de políticas ambientales o su falta de aplicación oportuna.

Para responder eficazmente al cambio climático, Martin recomienda un aumento significativo de la infraestructura para adaptarse a este nuevo entorno y a la transición hacia una economía con bajas emisiones de carbono.

FACTORES AMBIENTALES

Riesgos que podrían frenar el crecimiento

Pérdida de biodiversidad

Eventos climáticos extremos

Fracaso en la mitigación del cambio climático y adaptación a este

Desastres provocados por el hombre

Desastres naturales

Se prevé que para 2040 el déficit de inversión en infraestructura mundial alcance los $18,000 millones, frente a las necesidades de inversión por $97,000 millones, según Martin.

El presidente de Riesgo Global y Digital de Marsh, John Drzik, opina que ‘la persistente falta de financiación de infraestructuras críticas en todo el mundo está obstaculizando el progreso económico, haciendo que las empresas y las comunidades sean más vulnerables tanto a los ciberataques como a las catástrofes naturales'.

Con este trasfondo, Martin recomendó a las empresas desarrollar una estrategia de adaptación climática resiliente y actuar ahora.

‘No solo se requiere de mejores medidas de resiliencia sino también de acciones más audaces para adelantarse a los posibles desarrollos regulatorios y las reacciones negativas de los clientes', puntualizó el Foro Económico Mundial en su informe de 2019.

En diciembre de 2015, y después de 20 años de negociaciones, 195 países firmaron el Acuerdo de París para mantener el incremento de la temperatura global muy por debajo de los dos grados centígrados respecto a la era preindustrial y proseguir los esfuerzos para limitarlo a 1.5 grados centígrados, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero a través de la mitigación, adaptación y resiliencia.

El Acuerdo de París entró en vigor el 4 de noviembre de 2016, después de ser ratificado por 55 países que lanzan al menos el 55% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero.