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28 de Sep de 2020

Economía

¿Panamá está realmente preparado para reabrir sus actividades económicas?

Economistas despejan algunas dudas en torno a si es el momento oportuno para iniciar el plan d e reapertura del grueso de los sectores económicos entre septiembre y octubre, próximos, tras cinco meses de paralización por la pandemia. El tema es controversial

Panamá se encuentra de nuevo ante una de las “encrucijadas” más difíciles de su historia, esta vez a causa de la crisis generada por la pandemia del virus SARS-CoV-2 –causante de la enfermedad infecciosa covid-19– y en la que se ven comprometidas la salud y la economía.

¿Panamá está realmente preparado para reabrir sus actividades económicas?Archivo | La Estrella de Panamá

Y es que aunque todavía no se tiene una cura contra la enfermedad y los números de contagios no paran, el Gobierno Nacional anunció que reabrirá el grueso de las actividades y levantará las restricciones de movilidad, entre septiembre y octubre, próximos.

Con esta decisión, Panamá estaría poniendo a prueba sus protocolos de bioseguridad para mitigar los contagios y su plan de reapertura nacional de cara a la reactivación económica del país y el día después del nuevo coronavirus.

Según el ministro de Salud, Luis Sucre, todo va a depender de que se mantenga el índice de reproducción efectiva (Rt) por debajo de 1, la letalidad menor de 3%, la disponibilidad de camas en salas de los hospitales en un 20% y la unidades de cuidados respiratorios e intensivos en 15%, o más.

Para esta reapertura se elaboró un calendario que debe empezar el 7 de septiembre, y según Sucre “si los indicadores son favorables y se mantiene la tendencia actual”, debe concluir el 12 de octubre próximo con la reactivación de la mayoría de las actividades que habían sido suspendidas por causa de la pandemia.

Hasta la fecha, en el mundo hay más de 24 millones de casos de personas contagiadas por la covid-19, de las cuales más de 15 millones se han recuperado. Mientras que Panamá alcanza los 90,000 casos positivos acumulados de la enfermedad, de los cuales más de 63,000 pacientes están recuperados.

Frente a este panorama, un grupo de economistas y especialistas consultados por La Estrella de Panamá despejaron algunas dudas sobre si Panamá realmente está listo o no para reabrir sus actividades económicas, pese a los riesgos de posibles rebrotes, como ya ha sucedido en otras economías del mundo, como España y China, entre otras. El tema es controversial.

Para el economista Rolando Gordón “si estamos o no preparados (para la reapertura económica), eso no lo sabe nadie. Habría que ver los resultados después de 14 días si aumentan o no los casos de contagios (por covid-19)”.

No obstante, señaló que ve “al gobierno muy presionado por la empresa privada para que abra, pero somos de la opinión que se debe abrir cuando se tienen todas las condiciones necesarias, cosa que hasta ahora no se está dando”.

Mencionó que “se habla de que están bajando los casos, pero también hay sospechas de que quizá las cifras estén manipuladas. Hay sospechas, no es que esté diciendo que es así porque uno no puede probar eso, ero hay sospechas de la forma en cómo se están dando las cifras”.

Por su parte, el economista Raúl Moreira recordó que las decisiones de reapertura han estado en función de si había más camas en Figali, que de la disminución de casos.

“Afortunadamente para el gobierno ha habido una coincidencial disminución de casos, porque aún Figali no está listo”, cuestionó Moreira.

La semana pasada el presi dente de la República, Laurentino Cortizo, confirmó que ya se había solucionado el problema de goteras en el techo del Figali, y de mantenimiento.

Para el economista, “el orden de los sectores implementados (para reabrir) está bien, ya que el sector comercio, por ejemplo, aunque sea una fracción, ocupa una gran cantidad de mano de obra que no estaba recibiendo ningún apoyo del Estado”.

Gordón, por su lado, afirmó que la decisión del Estado de reabrir la economía “ya es un hecho” y lo está haciendo de una forma “muy pausada, siguiendo un protocolo en todas las empresas”.

Sin embargo, “la burocracia del Estado impide que muchas cosas se puedan abrir y puedan funcionar”, como por ejemplo en las empresas de la construcción que “no tienen los permisos, etcétera, y así vamos a ver muchas cosas”, criticó el también docente universitario.

Gordón subrayó que con este plan de reapertura lo único que se le puede recomendar a la población es tomar el distanciamiento físico necesario y cumplir con todos los protocolos que se han planteado, de lo contrario “pueden aumentar los números de casos. Y eso no lo sabemos”.

Y es que en su opinión el gobierno debió haber hecho dos cosas que “no” hizo. Primero: tener como norte fundamental el control de la pandemia, y segundo, darle una mayoría de ingresos a la población para que pudiera seguir el confinamiento de la pandemia.

“Eso no se hizo bien, se les dio menos dinero y la gente ha salido a las calles a buscar medios de vida por la necesidad que no se les ha podido dar; y eso ha traído un aumento de la pandemia en los meses anteriores. Así que eso es algo que se dio y me parece que la política del gobierno no estuvo bien al día”, dijo Gordón.

En esta línea, el presidente del Colegio de Economistas de Panamá, Samuel Moreno, mencionó que si bien es cierto el número de casos de covid-19, desde el punto de vista de los contagios, ha ido en aumento, también los recuperados y los fallecidos por día han ido disminuyendo.

Expresó que en la medida en que el índice de contagios esté por debajo del 1.0 y la tasa de defunciones esté baja y con la previsión de tener hoteles y también infraestructura disponible en caso de que pueda haber un aumento de contagios, “estamos preparados” para esa reapertura.

“Teniendo clara esa línea de acción por el lado de Salud, sin duda, consideramos que efectivamente con la decisión que se ha tomado de ir abriendo las actividades económicas, vamos por el camino correcto”, sostuvo Moreno.

“La catástrofe laboral es inminente e inevitable y estamos corriendo contra el tiempo para ver si podemos mitigar parcialmente su impacto social”
RENÉ QUEVEDO
CONSULTOR LABORAL Y DOCENTE UNIVERSITARIO

Por su parte, al consultor laboral y docente universitario René Quevedo no le queda ninguna duda en que “definitivamente” ya es hora de que el país reabra todas sus actividades económicas y levante “todas” las restricciones de movilidad de manera “inmediata”, porque 2020 será un año muy “complicado” para el sector laboral.

El especialista prevé por lo menos 300,000 nuevos desempleados y una tasa de desocupación de 21%-22% al final de este año, muy cercano a las estimaciones del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) de que se eleve a un 25%.

Para Quevedo, todo dependerá de la “rapidez y coherencia” en que se dé el proceso de reapertura económica. “La catástrofe laboral es inminente e inevitable y estamos corriendo contra el tiempo para ver si podemos mitigar parcialmente su impacto social”, apuntó Quevedo, quien sugirió que todas las actividades económicas se deben reabrir en un lapso no mayor a 60 días y se requiere “desburocratizar” el proceso de reapertura.

Al mismo tiempo, comentó que es importante tener en cuenta que las empresas se están reactivando a un 30% de su capacidad (10% en el comercio), de tal manera que “la reapertura de los sectores es un proceso, no un acto, más aún, luego de cinco meses sin ingresos”.

Según la reciente encuesta de Fedecámaras, solo 8% de las pequeñas y medianas empresas (pymes) tiene recursos para hacer frente a sus compromisos financieros (por ejemplo, para pagar la liquidación de personal o inversiones necesarias para cumplir con los nuevos protocolos sanitarios), razón por la cual muchas no reabrirán.

En este contexto, Gordón señaló que por más empresas que abran, los empresarios tienen que entender que la economía o el consumo de la población de los bienes y servicios que ellos producen dependen del nivel de ingresos que tenga la población, y la población panameña, en este momento la gran mayoría, “no” tiene las condiciones ni los ingresos económicos suficientes como para hacer las compras de toda la producción que están sacando las empresas; por lo tanto, los gastos que haga la población en bienes y servicios va a ser muy baja.

“Habíamos dicho que eso iba a ocurrir y ya lo estamos viendo; y seguirá a la baja mientras no aumente la cantidad de gente o de ingresos que tenga la población, o de ingresos que tengan los nuevos que entran a trabajar”, apuntó Gordón.

A su vez, agregó que muchas empresas no podrán reabrir sus operaciones porque no van a poder cubrir los costos de producción necesarios debido a que sus ventas serán muy bajas.

Al respecto, Moreno subrayó que la venta de bienes o de servicios del consumo privado es una parte fundamental para las empresas, y habría que esperar cómo esa demanda interna se activa, porque ahora mismo está “deprimida”.

Pero para que se active, recalcó Moreno, debe haber movilidad completa y apertura completa. “Así las personas podrán trabajar, tener esos ingresos, e ir consumiendo bienes y servicios que puedan ofrecer este tipo de empresas”, remarcó.

Gordón mencionó que en estos momentos la población está interesada fundamentalmente en tener dinero para comprar alimentos, medicinas, productos que sean necesarios, y no en otros.

“Las compras de bienes de lujo, televisores, refrigeradoras y todo tipo de electrodoméstico van a seguir bajas, porque el que tiene trabajo permanente o está trabajando las ocho horas al día, se ha dado cuenta de la necesidad de ahorrar porque no sabe qué le guarde el futuro; por ende, sus gastos van a seguir siendo bajos. Es falso, entonces, que la economía se va a reactivar de la noche a la mañana”, matizó Gordón.