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20 de Apr de 2021

Economía

Hidrógeno verde, ¿la apuesta energética del futuro?

Este elemento se revela como una apuesta pionera y clave, que ayudará a reducir el consumo de energía y las emisiones contaminantes, al tiempo que podrá impulsar el crecimiento económico, siendo una propuesta para industrias como el transporte y la electricidad

Frente a la meta de descarbonización que se han planteado muchos países de cara a 2050, en donde se busca impulsar una energía más accesible, eficiente y sostenible, destaca la transformación de un elemento como el hidrógeno, el cual en la actualidad es responsable del 2% de las emisiones de CO2 en el mundo.

Hidrógeno verde, ¿la apuesta energética del futuro?

Este nuevo hidrógeno verde se revela como una apuesta pionera y clave, que ayudará a reducir el consumo de energía y las emisiones contaminantes, al tiempo que podrá impulsar el crecimiento económico, siendo propuesta para industrias como el transporte y la electricidad.

Electrólisis

Esta tecnología está basada en la generación de hidrógeno, un combustible universal, abundante, liviano y muy reactivo, a través de un proceso químico conocido como electrólisis. Este método utiliza la corriente eléctrica para separar el hidrógeno del oxígeno que hay en el agua. Resulta interesante que si esa electricidad se obtiene de fuentes renovables, se producirá energía sin emitir dióxido de carbono a la atmósfera.

Esta forma de obtener hidrógeno verde podría ahorrar, según la Agencia Internacional de la Energía (AIE), 830 millones de toneladas anuales de CO2 que se originan cuando este gas se produce mediante combustibles fósiles, de los cuales se extrae en un 96%.

Pros y contras

Entre algunos de los puntos a favor que destacan de esta energía, es que es sostenible, fácil de almacenar, versátil en su transformación y usos domésticos, industriales y comerciales, además de transportable.

Sin embargo, como elemento en contra de esta tecnología y que sus críticos mencionan constantemente, está su gran costo de generación e infraestructura, lo que podría obstaculizar su uso masivo.

También su elevado gasto energético por requerir más energía que otros combustibles y finalmente su seguridad, pues es una fuente volátil e inflamable, que requiere medidas de control para evitar fugas y explosiones.

Economía verde

El uso de este gas no es nuevo, pues se ha empleado como combustible desde principios del siglo XIX para autos, dirigibles y naves espaciales, sin embargo, con la transición energética que enfrentará la economía mundial, que ya es un proceso imparable, sin duda tomará más protagonismo, y si se logra abaratar su costo de producción en un 50% para 2030, estaremos ante “uno de los combustibles del futuro”, de acuerdo con la predicción del Consejo Mundial del Hidrógeno.

Sus cualidades fueron alabadas por (AIE) en la última Cumbre del G20, además de ser un tema de relevancia discutido en la primera Cumbre de Transiciones de Energía Limpia, en donde ministros de Energía resaltaron la necesidad de innovación que requiere en especial esta área.

Alrededor de 18 países, entre ellos Alemania, Corea, Japón, Portugal y Países Bajos, ya han iniciado sus hojas de ruta para su producción, con el objetivo de realizar un cambio radical.

La planta más grande

A finales de 2017, Japón desarrolló una estrategia básica para la promoción de su uso con la finalidad de convertirse en “la única sociedad del mundo basada en hidrógeno”, poniéndose como meta ambiciosa reducir su costo de producción en un 90% para 2050 y lograr la neutralidad del carbono.

Este año el consorcio formado por Toshiba, Tohoku Electric Power y la Organización para el Desarrollo de la Nueva Tecnología Industrial y Energía de Japón (NEDO) inauguraron la planta más grande del mundo para la producción de hidrógeno verde a partir de energía solar en Fukushima.

El Fukushima Hydrogen Energy Research Field (FH2R) utiliza una matriz solar de 20MW, respaldada por energía renovable de la red, para ejecutar un electrolizador de 10MW, pudiendo producir hasta 1.200 Nm3 de hidrógeno a la hora.

El desafío más importante al que se enfrenta Japón en esta etapa actual de pruebas, es usar este sistema de gestión de energía para lograr una combinación óptima entre producción, almacenamiento, además de ajustar la oferta y demanda de la red eléctrica, todo ello sin el uso de baterías de almacenamiento.

Latinoamérica

Mientras tanto, Chile podría constituirse en líder del mercado del hidrógeno verde en América Latina, ya que el país tiene un excedente de producción de electricidad solar y eólica que podría aprovecharse para producir hidrógeno, lanzando una estrategia nacional para fomentar su producción, uso, regulaciones, normativa, desarrollo social y territorial, pudiéndose convertir en un ejemplo para la región.

Ya que su objetivo no es solo abastecer el mercado local, sino también exportar, lo que requerirá una fuerte demanda laboral para toda la cadena de valor, potenciando su economía y atrayendo inversiones a través del desarrollo de esta nueva industria.

Escepticismo

Pese a que la revolución del hidrógeno verde ha sido presentada como “un salvador del cambio climático”, otros expertos como Richard Black, de la Unidad de Inteligencia de Energía y Clima (ECIU), comentan a la BBC, manteniendo cierto escepticismo en cuanto al tema.

“Deberemos tener y tendremos hidrógeno en la mezcla de opciones de energía, pero no es una solución milagrosa para todo, una impresión que a veces se desprende de lo que suele decirse. Hay esperanza, pero también mucha publicidad”.

La autora es abogada y presidenta de la Comisión de Derecho Energético y Sustentabilidad de la Asociación Nacional de Juristas de Panamá.