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18 de Ene de 2022

Economía

Bajó el desempleo, pero sigue la crisis laboral; continuidad de los subsidios son el reflejo

Expertos hacen un balance sobre la situación actual del empleo en Panamá y la urgente necesidad que existe de mejorar la imagen del país para atraer inversiones extranjeras que permitan dinamizar la empleomanía

Ciudad de Panamá
Para los especialistas, el peor enemigo de la generación de empleo es la “incertidumbre”.Archivo | La Estrella de Panamá

La economía de Panamá se recupera y cerrará 2021 con un crecimiento superior al 10%, luego de la cuarta mayor contracción económica del mundo en el 2020. Comienzan a verse síntomas de revitalización comercial y las recaudaciones fiscales muestran una evolución positiva.

Pero este alentador escenario no se está traduciendo en generación de nuevos empleos en el sector privado, que se encuentra en período de convalecencia después de la catástrofe laboral del 2020, en la cual perdió a 364 mil trabajadores asalariados, 42% de sus empleos formales, señaló el consultor laboral y catedrático universitario René Quevedo.

Y es que para Quevedo, el peor enemigo de la generación de empleo es la “incertidumbre”. “Existe incertidumbre política, sanitaria, social y económica, así como con respecto a la falta de una estrategia gubernamental coherente para salir de la crisis, el rol de la inversión privada y la Inversión Extranjera Directa (IED), en un entorno de precariedad financiera y alto endeudamiento del Estado”, dijo.

Consideró que este panorama se está traduciendo en “cautela” entre los inversionistas, poca propensión a invertir y lentitud en la creación de nuevas plazas laborales, a su vez generando pesimismo en la población con respecto a su situación económica.

“La prioridad del Gobierno ha sido la vacunación, no la generación de empleo per se”, afirmó Quevedo, por lo que “la necesidad de comenzar a lidiar con el impacto y 'víctimas' socioeconómicas de la pandemia se hace cada vez más apremiante”.

Indicó que en este contexto, la población joven ha sido particularmente afectada. Antes de la pandemia, Panamá ya experimentaba la peor crisis de desempleo juvenil en 14 años. En agosto 2019, los jóvenes de 15 a 29 años representaban 25% de los trabajadores y 57% de los desempleados del país.

Hoy son 23% de la fuerza laboral, 49% de los desocupados, 38% de quienes perdieron sus empleos producto de la pandemia, casi 41 mil de ellos dejaron de buscar trabajo para depender del Vale Digital y 1 de cada 3 no trabaja ni estudia.

El desempleo juvenil es “una crisis dentro de una crisis”, que la pandemia acentuó y amenaza con agravarse, en medio de la peor explosión delictiva de la historia.

Tasa de desempleo

El Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) reportó una reducción de la tasa de desempleo, de 14.5% en junio 2021 a 11.3% en octubre 2021, lo cual en teoría, significaría que de los panameños mayores de 15 años que quieren trabajar, 11.3% no encuentran empleo. Pero “esto no refleja la realidad que se vive en el país. Bajó el desempleo, pero sigue la crisis laboral”, advirtió Quevedo.

Destacó que a octubre 2021 habían 610,208 beneficiarios en el Programa del Vale Digital, quienes reciben ese beneficio justamente porque “perdieron o no encuentran empleo”.

Añadió que si se agrega esta cifra (sólo como ejercicio teórico) a la Población Económicamente Activa (PEA), el índice de desempleo a octubre 2021 estaría alrededor del 32% y no 11.3%, lo cual “parece más cónsono con la realidad que vive el país, que comienza a recuperarse de la peor catástrofe laboral de su historia en el 2020, que arrasó con 363,920 empleos asalariados de la empresa privada, 42% de sus empleos formales, en un año”.

Señaló que a diciembre 2021, el número de beneficiarios del Vale Digital es de 477,894, los cuales, al hacer el mismo ejercicio teórico de incorporarlos a la PEA, ubicarían el desempleo actual alrededor del 29%.

De hecho, el economista de la Asociación Panameña de Ejecutivos de Empresa (APEDE), Ernesto Bazán, en una reciente publicación de La Verdad Panamá, calificó como un “factor gravitante en la economía”, la alta tasa de desempleo que se maneja actualmente en el país, sobre todo la juvenil.

Señaló que una muestra del alto nivel de desempleo existente justamente se ve reflejado en que los subsidios han continuado y se seguirán otorgando los vales digitales hasta junio del año 2022, lo cual da a entender que “no se ha podido alcanzar una recuperación propia y sostenible”.

Peor aún, agregó Quevedo, “la generación de nuevos empleos formales marcha lentamente”. Entre enero y octubre 2021, el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral (Mitradel) tramitó 183,519 nuevos contratos laborales (76% de ellos temporales), 44% por debajo de los 326,802 tramitados en el mismo período del 2019, año en el que la economía generó 52,040 empleos, todos informales, según cifras del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INEC).

“Este patrón es síntoma del alto grado de incertidumbre existente en el clima de inversiones privadas en el país”, manifestó Quevedo, enfatizando en que “esta incertidumbre también se manifiesta en la población”.

El Índice de Confianza del Consumidor Panameño (ICCP), publicado por la Cámara de Comercio, Industria y Agricultura de Panamá (CCIAP), para el mes de noviembre 2021, refleja que 44% de los entrevistados afirma que es poco probable que tengan empleo dentro de los próximos seis meses. 16% considera que no tendrán trabajo y un 12% no sabe qué ocurrirá.

Es decir, 7 de cada 10 panameños es pesimista con respecto a sus perspectivas laborales. Estos resultados son cónsonos con los resultados de la Encuesta Gallup de noviembre 2021, donde 67% de los entrevistados afirmó no tener empleo, comentó Quevedo.

Bazán, por su parte, dijo que el nivel de desempleo es “fácil elevarlo”, pero “difícil disminuirlo”, y que la única forma de bajar sus niveles es a través de “inversión”.

Pero, “para generar inversión se necesita confianza en el sector privado el cual está bastante golpeado” a consecuencia de la crisis generada por la pandemia de la covid-19, por lo que “todo el sector público está muy endeudado, tanto, que no tiene los fondos suficientes para poder hacer las mega obras o las inversiones públicas de alta magnitud que se requieren”, lo cual “tiene un impacto en muchas áreas”.

“No se ve afectado el consumo más bien la salud del sistema bancario y la salud social del país, sobre todo en el tema de seguridad porque está probado que a mayor nivel de desempleo hay una correlación con un mayor nivel de inseguridad y delincuencia”, expresó Bazán.

De acuerdo con el informe de INEC, entre agosto 2019 y octubre 2021 se perdieron 176,255 empleos, recuperando 39% de los 288,951 perdidos en el 2020. Más importante aún, manifestó Quevedo, el sector privado recuperó 61% de las plazas que desaparecieron el año pasado, lo cual “es positivo”.

La población mayor de 15 años aumentó en 152,476 personas, mientras que la Población Económicamente Activa (PEA) se redujo en 100,286 trabajadores y hay 75,969 nuevos desocupados. Ambos grupos hoy dependen Vale Digital, 41% de ellos son jóvenes menores de 30 años.

La planilla estatal aumentó y el impacto laboral de la pandemia lo sigue absorbiendo el sector privado. 4 de cada 5 empleos perdidos fue formal. 70% de los empleos en Panamá, por lo que las restricciones de movilidad han tenido un impacto laboral devastador. 78% de los empleos perdidos se encontraban en el Comercio, Construcción, Logística, Industria, Entretenimiento, Bares/Restaurantes y Otros Servicios. 3 de cada 4 trabajadores que perdieron sus trabajos tenían 12 o menos años de escolaridad.

Impacto macroeconómico

Bazán comentó que a nivel macroeconómico, Panamá terminó con un déficit fiscal lo que coloca al país, al borde de poder perder el grado de inversión. Citó que la calificadora de riesgo Fitch Ratings lo calificó con perspectiva negativa lo que podría incidir en una disminución en la calificación de riesgo y perder su grado de inversión.

Aparte, mencionó que Panamá también está en peligro de caer en lista negra del Grupo de Acción Financiera (Gafi), lo cual representa otra amenaza para la economía, pues requiere terminar el año con avances en el funcionamiento de un registro de beneficiarios finales y con una promulgación o sanción de la ley de extinción de dominio para ser retirados de esta lista en cumplimiento de los estándares internacionales.

Urge atraer Inversión Extranjera Direct

Al respecto, Quevedo enfatizó en que “la grave situación que atraviesan las finanzas del Estado y la aguda descapitalización del sector privado, luego de casi un año de cuasiparalización de la economía, hacen urgente la atracción de inversión extranjera. Pero los esfuerzos a tal fin enfrentan varios escollos, tanto externos como internos”.

Expresó que la inclusión de Panamá en listas negras por parte de la Unión Europea y otras entidades, así como la rebaja en la calificación de la deuda panameña elevan la “incertidumbre del país”.

Sin embargo, “a nivel interno, el cada vez más agresivo discurso xenofóbico, la creciente inestabilidad política y la amenaza de cambio en las reglas de juego a Minera Panamá, la mayor inversión extranjera en la historia de Panamá ($6.7 mil millones), así como uno de los principales generadores de empleo formal del país, sabotean directamente estos esfuerzos, máxime ante la agresiva competencia de Chile, Uruguay, Costa Rica y México, que promocionan la seguridad jurídica, estabilidad política, paz social y una cultura abierta a los extranjeros como sus puntos fuertes”.

Concluyó en que “la mejor estrategia para atraer inversión extranjera al país es la experiencia de los inversionistas extranjeros que ya invirtieron en el país. En este sentido, la pronta y exitosa culminación del proceso de negociación del nuevo contrato entre el Estado y Minera Panamá, marcará “un antes y un después” de la IED en el país, y será un importante hito en la construcción de la confianza en Panamá como un país seguro para la inversión privada y la consecuente generación de empleos de calidad”.Bazán, por su parte, recomendó que para reactivar la economía primero hay que reacomodar el presupuesto, además de una política de austeridad que permita generar espacios para tomar deuda y para poder realizar obras donde la inversión pública sea lo fundamental de la creación del empleo, también inyectar confianza en el mercado internacional haciendo esfuerzos para salir de la lista de GAFI.

También calificó la inflación como una grana amenaza del año próximo, porque afecta la capacidad adquisitiva de las familias y la capacidad de pago de sus obligaciones financieras.