20 de Mar de 2023

Economía

Más de 3.000 empresas de Latinoamérica y el Caribe buscan acordar negocios por $148 millones

Entre los países involucrados están Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana

Más de 3.000 empresas de Latinoamérica y el Caribe buscan acordar negocios por $148 millones
Las negociaciones procuran impulsar la comercialización de productos y servicios del sector agroalimentario.Cedida

Más de 3.000 empresas en América Latina y el Caribe propician acercamientos para alcanzar intenciones de negocios de $148 millones.

Las conversaciones, que impulsan la comercialización de productos y servicios del sector agroalimentario, son el resultado de las seis ruedas virtuales de negocios, que desde 2020 hasta la fecha han desarrollado la Secretaría de Integración Económica Centroamericana (Sieca), la Secretaría Ejecutiva del Consejo Agropecuario Centroamericano (Secac), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (Iica) y la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO).

Durante las seis ediciones participaron empresas pertenecientes a los países de la región SiCA (Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana), y de otros países latinoamericanos como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Dominica, Ecuador, México, Paraguay, Perú, Santa Lucía, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela; y empresas compradoras de China, países europeos y Estados Unidos.

Esta iniciativa conjunta se realizó a través de la Red Centroamericana de Comercio (Redca), “una la plataforma digital centroamericana creada y administrada por la Sieca, que reúne a más de 28.000 empresas y constituye una herramienta al servicio de las empresas, para hacer vínculos de negocios y crear redes de contacto que posicionan sus productos y servicios en los mercados internacionales, explicó Edith Flores, directora del Centro de Estudios para la Integración Económica (Ceie) de la Sieca.

A través de los eventos se impulsó la comercialización de productos y servicios del sector agroalimentario, entre ellos productos primarios y sus derivados, alimentos transformados, fibras naturales de algodón, servicios de apoyo a la producción, y servicios para la comercialización.

Los subsectores de frutas, vegetales, café, cacao, granos básicos, semillas, preparaciones alimenticias, snacks saludables, empaques y servicios de distribución, transporte y logística destacaron por su participación durante esta serie de eventos desarrollados en los últimos tres años.

Lucrecia Rodríguez, secretaria ejecutiva del CAC, destacó la importancia de este tipo de iniciativas que apoyan el comercio y el desarrollo de los territorios rurales de la región, pues el sector agropecuario es el principal generador de empleo en la zona rural y además una fuente importante de ingresos por divisas. Estimó que cerca del 45% de las exportaciones del SICA corresponden a productos agrícolas.

Rodríguez comentó que en tiempos en los que el sector agroalimentario se ha visto afectado por múltiples crisis, vinculadas con la covid-19, las condiciones climáticas adversas que están afrontando varios países de la región y el conflicto bélico en Ucrania, fortalecer el comercio regional se convierte en un elemento clave, no solo porque permite una mayor oferta de alimentos e insumos de procedencia cercana minimizando los riesgos a la seguridad alimentaria, sino porque favorece encadenamientos productivos que promueven el desarrollo económico y social.

“En este marco, las ruedas virtuales de negocios de las cadenas agroalimentarias de América Latina y el Caribe se han convertido en un punto de encuentro para estrechar los lazos comerciales entre los países de la región”, señaló Daniel Rodríguez, gerente del Programa de Comercio Internacional e Integración Regional del Iica.

Por su parte, Pablo Rabczuk, oficial coordinador de Comercio Internacional de FAO para América Latina y el Caribe, enfatizó que la FAO está comprometida a seguir apoyando iniciativas que acerquen a los pequeños productores, las pymes y las organizaciones de la agricultura familiar a nuevos mercados, generando oportunidades comerciales y, al mismo tiempo, impactando sobre el desarrollo económico y social de la región.