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- 09/01/2026 15:43
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la tarde de este viernes 9 de enero, desde la Casa Blanca, que las empresas petroleras estadounidenses tendrán la oportunidad de participar en la reconstrucción de la industria petrolera de Venezuela, mediante un ambicioso plan de inversión a largo plazo.
Durante una reunión con representantes de las principales compañías del sector energético, Trump explicó que el proyecto contempla inversiones por hasta 100 mil millones de dólares, destinadas a rescatar y reactivar la industria petrolera venezolana. Según detalló, el acuerdo permitiría refinar inicialmente hasta 50 millones de barriles de petróleo, bajo un esquema de cooperación de carácter indefinido.
El mandatario destacó que Estados Unidos cuenta con la capacidad técnica necesaria para procesar el crudo pesado que se produce en Venezuela, lo que —a su juicio— convierte esta alianza en una oportunidad estratégica para ambos países. Trump afirmó que, al combinar la producción venezolana con la capacidad de refinación estadounidense, ambas naciones podrían llegar a controlar hasta el 65 % de la producción mundial de petróleo.
En un tono directo, Trump advirtió a los representantes de las empresas presentes que, si alguna no estaba interesada en participar, podía manifestarlo abiertamente, ya que —según dijo— al menos otras 25 compañías que no asistieron al encuentro han expresado su disposición a involucrarse en el proyecto.
En la reunión también intervino el vicepresidente de Estados Unidos, JD Vance, quien aseguró que la administración Trump empoderó a las Fuerzas Armadas estadounidenses para garantizar que el control del crudo no quedara en manos de adversarios. Vance sostuvo que su gobierno logró detener el flujo de drogas hacia Estados Unidos y asegurar el control de las mayores reservas de petróleo del mundo “sin perder vidas estadounidenses”.
Por su parte, el secretario de Estado, Marco Rubio, reiteró duras acusaciones contra Nicolás Maduro, a quien calificó como un “narcotraficante encausado”. Rubio afirmó que Maduro inundó a Estados Unidos con migración ilegal, pandilleros y drogas, y saqueó la riqueza petrolera venezolana para financiar su régimen y el de Irán.
Rubio insistió en que no era aceptable que un país del hemisferio estuviera bajo el control de Maduro y aseguró que Washington está trabajando con las autoridades locales, en referencia a la presidenta encargada Delcy Rodríguez, para garantizar que los venezolanos se beneficien directamente de la riqueza petrolera.
El secretario de Estado subrayó además que Venezuela deberá adquirir en Estados Unidos todos los bienes financiados con los ingresos provenientes de la venta de petróleo, incluyendo equipos para la industria energética, alimentos y otros productos. “La idea es que la economía beneficie al pueblo y no a nuestros adversarios”, afirmó.
Rubio recordó que Venezuela y Estados Unidos avanzan en un plan de tres fases, cuya etapa final contempla una transición hacia “un país normal”, con relaciones económicas y diplomáticas sólidas, que no represente una amenaza para la seguridad estadounidense.